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jueves, 24 de mayo de 2012

Fadwa Solimán: "El artista, por muy bueno que sea el régimen, no lo acepta"

Con el fin de agilizar la traducción, las preguntas realizadas en esta entrevista a la actriz Fadwa Solimán el 14 de mayo de 2012 en la cadena France 24 publicada en dos partes (1 y 2). Las respuestas se han reproducido íntegramente.

Queremos agradecerle a la artista su modestia cuando, a sabiendas de que muchos la consideran una heroina, repite "Todo el pueblo sirio es hoy un héroe, yo no lo soy"[1].


¿Te sorprendió que comenzara este movimiento?
Al contrario, no me sorprendió. De hecho, antes de comenzara la revolución en Siria, yo era una de las que soñaban con la revolución en Siria, siempre he soñado con el cambio, el cambio en los valores, las costumbres, en nuestras capacidades, en nuestras capacidades de pensar y expresarnos, nuestra capacidad para la libertad y para actuar de acuerdo con ella. Nunca perdí la confianza en que el pueblo sirio es un pueblo vivo, un pueblo maravilloso, un pueblo con una verdadera civilización, una fuente de civilización de miles de años. Nunca perdí la esperanza en este pueblo y estaba segura de que llegaría un día en que el pueblo hablase, que volvería y llegaríamos a una maravillosa civilización. 

¿Cuáles fueron las causas a corto plazo de este despertar sirio, tuvo influencia la “primavera árabe”?
Todas las circunstancias se reunieron para que se levantara el pueblo sirio. Claro que tuvo influencia (de la primavera). El pueblo árabe es un único pueblo y la desgracia que sufre el pueblo árabe es una sola a pesar de las diferencias geográficas. Nuestros regímenes dictatoriales se parecen entre sí. El colonialismo y el post-colonialismo con regímenes dictatoriales que hemos sufrido son situaciones parecidas. Por eso, cuando Bu Azizi se inmoló en Túnez, lo sentimos. Es imposible que alguien en el mundo árabe no lo sintiese. Cuando salieron en la plaza de Tahrir en Egipto, fuimos todo orgullo. Sentíamos que estábamos siendo asesinados y viviendo a la vez, que éramos los que llamábamos a la libertad. Todas estas situaciones empujaron al pueblo sirio (a salir), además del hecho de que este pueblo ha sufrido mucho: el pueblo sirio estaba bajo el yugo de un régimen dictatorial, el régimen de Hafez al-Asad, que no nos dejaba apenas margen. Lo anuló todo, anuló el movimiento político, el intelectual, todo en Siria. Todo eso empujó a la calle a llevar a cabo su revolución. 

¿Cómo bajaste tú a la calle, que creo que fue en Damasco, y cómo era la movilización en la capital?
Cuando veía Túnez y Egipto en las cadenas de televisión, decía a mis amigos y hermanos (que había que hacer algo). Cuando salió Túnez les dije: “Esa es la primera señal”. Cuando se levantó el pueblo egipcio dije: “Esa es la segunda señal”. No podía aguantarlo, empecé a buscar a la gente, les decía “Venga, ¿dónde estáis?, yo no pertenezco a ningún partido, pero había algo dentro de mí que me decía que el pueblo sirio quería y debía estar en la calle. De hecho estaban antes que yo en la calle y yo no los conocía: salieron frente a la embajada de Libia y la de Egipto, y salieron el 15 de marzo. El 21 de marzo comencé a buscar con quién bajar, con quién hablar, dónde reunirnos, dónde expresarnos. La primera manifestación se materializó el 2 de mayo de 2011[2], organizada por mí en la plaza de Arnous (Damasco) con mujeres sirias. Fue una manifestación silenciosa. En ese momento habían comenzado el cerco a Daraa y los asesinatos. (Los carteles) decían “Romped el bloqueo a Daraa”, “Todas somos madres de mártires”, “Sí al Estado civil”, “Siria es un país en el que cabemos todos”. Así fue el principio. 

¿Cuál fue la reacción de tu familia cuando decidiste bajar a la calle para participar en este movimiento?
Sinceramente, mi familia rechazó mi postura y lo hizo público cuando mi hermano salió en televisión y dijo que yo no pertenecía a la familia y que ellos no me pertenecían a mí. 

¿Ha evolucionado su postura desde entonces y cómo lo llevaste?
En primer lugar, yo respeto cualquier opinión, respeto que la gente no necesariamente va a estar conmigo, respeto a todo el mundo. Tienen derecho a expresar su opinión. Queremos democracia en Siria, queremos libertad. Ponte del lado de quién quieras pero no blandiré mi espada contra ti, no te anularé, no empezaré una guerra contra ti. 

¿No tienes ninguna relación con ellos?
No, ninguna. La relación se rompió. Por supuesto que me desean el bien, no quieren que me muera ni que me maten, eso seguro, pero no estuvieron conmigo.



¿Cómo ves la actitud de otros artistas respecto a esto?
Si no te importa, voy a mandar un mensaje algo duro a los artistas sobre su postura, porque es my triste, es una postura de abandono. No entiendo: el artista es libre y tiene que desear ser cada día más libre, para innovar, para crear los espacios de la libertad, para descubrir, para llegar a un nuevo conocimiento, para llegar a nuevos puntos de innovación. ¿Cómo puede ver a un pueblo que está siendo asesinado con esta brutalidad y quedarse callado? ¿Cómo va a no ponerse de su lado, cómo no va a transmitirle la experiencia de la libertad que ha vivido el artista a esta calle para decirle “Sé libre, sé libre”? ¿Cómo puede vivir la libertad y no aceptar que el otro se libere y, cuando ese otro sale a liberarse, se calla y tampoco habla cuando lo asesinan con esta brutalidad? La fuente del artista es estética, su fuente son los valores estéticos y éticos, el artista es un revolucionario contra todos los regímenes: los regímenes sociales, los regímenes intelectuales, los regímenes políticos. El artista, por muy bueno que sea el régimen, no lo acepta, sigue criticándolo porque está fuera de todo régimen. El artista quiere estar fuera del régimen para innovar y crear siempre, para crear un sistema que se parezca a él, a su espíritu y a su pensamiento. ¿Cómo hoy, artista sirio, que has visto a tu pueblo, a la calle siria levantarse y decir “no”, decir “quiero ser libre, quiero crear las cosas como yo quiera, quiero participar en la vida política, quiero vivir, quiero comer, quiero ser respetado, quiero mi dignidad y mi identidad siria” te quedas callado? 

¿Cómo se explica que algunos incluso defiendan al régimen?
Quien ha defendido al régimen de Bashar al-Asad ha dejado constancia de su postura de forma clara y creo que con eso ha expresado que se beneficia del régimen. Nosotros en Siria tenemos un régimen dictatorial que no deja que nadie sea diferente, todos debemos parecernos entre nosotros, como un rebaño, como las ovejas, y que digamos una única palabra, que no es otra que la palabra del régimen. Tenemos que tener una opinión política como la del régimen, nuestra opinión intelectual ha de ser la misma que la del régimen, lo mismo con la opinión artística. Incluso Bahsar al-Asad ha dicho que quiere una oposición a su imagen, que se parezca a él y quiere conformarla según su modelo. Por desgracia, el artista en Siria ha entrado en ese juego, el juego del interés y se ha puesto de acuerdo con el régimen para comprarse un estela falsa, un éxito temporal, que no durará. Siempre he hablado con los artistas y ello forma parte de mi dolor: Nosotros podemos hoy dar la vuelta a la realidad, hoy podemos fundamentar nuestro pensamiento y lo que se parece a nosotros. Nadie respondía porque la mano de los servicios de seguridad está en las empresas artísticas, las manos del régimen están en el teatro sirio, en el pensamiento sirio, en la literatura siria, en la Unión de Escritores Sirios, en el pensamiento de los poetas, en nuestras habitaciones… Están en nuestras habitaciones, en nuestra comida, en nuestra bebida, en el aire que respiramos... Solo el artista puede, el artista es el pensador, el escritor, el poeta, es él quien sentencia la situación en contra del régimen y quien puede empujar a la calle en la dirección a la belleza, el pensamiento y la libertad. 

¿Cómo valoras el papel de los políticos en el interior?
Quiero decir que el pueblo sirio hoy, o la revolución siria que ha creado este gran pueblo, tiene que derrocar no solo al régimen de Bashar al Asad, sino que también ha de derrocar a los políticos, los pensadores, los intelectuales, todo este sistema que los ha gobernado porque no era otro que el sistema del régimen. El régimen ha creado intelectuales a su imagen, opositores, políticos… Ha imprimido a todos con su naturaleza. Así que si queremos derrocar al régimen de Bashar al-Asad, tenemos que derrocar todos estos sistemas juntos y crear nuestros nuevos sistemas, ser valientes como lo fueron ante el aparato de la muerte y la violencia. Igual que el pueblo fue valiente y dijo “no” a Bashar al-Asad y “no a tu violencia y tu dictadura”, debe ahora decir hoy: “No, políticos que hoy con vuestra mentalidad os parecéis a la mentalidad de Bashar al-Asad y su régimen dictatorial. No, intelectuales que os habéis reído de nosotros durante largos años, creando un pensamiento que no concuerda con la calle siria. Estabais aislados, vivíais en vuestras torres de marfil, lejos de la realidad siria, lejos de los niños que comían en los contenedores en Siria, lejos del problema de la mujer en Siria, lejos de los licenciados que no encuentran trabajo, lejos del hombre adecuado en el sitio no adecuado y de la mujer adecuada en el sitio no adecuado. El pueblo sirio debe hoy derrocarlos a todos y producir algo nuevo”.



¿Hay una oposición o varias?
Por eso decía lo que digo y que el pueblo sirio debe derrocarlos a todos, ser valiente y derrocarlos a todos. En la oposición a Bashar al-Asad, desgraciadamente, hay intereses. Hasta hoy no he visto, y es triste, una oposición en el sentido de una oposición nacional. No acuso a nadie ni tacho de traidor a nadie, pero quiero decir: “Párate ante tu responsabilidad. Para y mira bien qué pasa en Siria y en el mundo”. La política en el mundo son intereses, está basada en intereses. La ONU, el Consejo de Seguridad, Rusia, China y EEUU quieren sus intereses en la región. ¿Cómo vamos a tratar con esta política de intereses en todo el mundo? Tenemos que ser nacionalistas con todo nuestro derecho para imponer a la comunidad internacional la voluntad del pueblo sirio. Queremos un cambio real, no queremos una mentira ni una falsa democracia, palabras vacías. 

¿Quién está al servicio políticamente de esta revolución?
Nadie, nadie la sirve. El pueblo sirio hoy está solo, el pueblo se enfrenta a todos los regímenes mundiales. Se enfrenta al régimen de Bashar al-Asad y a los regímenes internacionales. El pueblo sirio es hoy un héroe que escribe su historia. Hoy el pueblo sirio se enfrenta al Consejo de Seguridad, a todos los regímenes interesados, no solo a Bashar al Asad, cuya mano aprueba lo que quiere Occidente, su propia mano. 

Pero aún así el pueblo sigue en la calle…
Sí, sigue en la calle este pueblo, que construirá una civilización y lo he dicho mil veces cuando estaba en Damasco y Homs. Dije que este pueblo enseñará al mundo el significado de la verdadera libertad y la democracia. Pagará un precio muy alto, sí, desorbitado, pero el pueblo de las civilizaciones, el pueblo del alfabeto, el pueblo de la música, el pueblo de la alegría y el pueblo del sol dirá lo que tenga que decir y devolverá la gloria a su civilización quiera quien quiera y se oponga quien se oponga para devolver la luz al mundo. 

Sobre la opinión exterior, ¿cómo se siente la calle siria?
En un primer momento, la calle presionó para que se formase un consejo para delegar en él políticamente en el exterior, para negociar por él, para encontrarle las soluciones y lo consiguió, ya que empujó a los políticos a formar el Consejo Nacional Sirio. El pueblo estaba lleno de esperanza de que este consejo haría realidad sus peticiones y que estaría al nivel de la revolución en Siria y al nivel de la valentía de la gente en Siria, pero desgraciadamente, día tras día se sentían abandonados y sentían que esta oposición no estaba unida. El pueblo siempre pedía “Uníos, uníos por favor, porque estamos en peligro, bajo las balas, morimos y sangramos a diario”. Pero la oposición y el CNS empezaron a perder sus cartas poco a poco en la calle siria porque no hicieron nada, perdieron un año entero sin ofrecer ninguna solución política ni encargarse de aclarar quiénes son los miembros del Consejo Nacional Sirio. ¿Quiénes son y a qué corrientes pertenecen? Algunos lo han dejado claro, pero también hay un cierto ocultismo. Hay quien dice que es liberal y se esconde tras el liberalismo siendo otra cosa. No han sido claros. 

¿Cuáles son esas tendencias que tú crees que trabajan a escondidas?
El pueblo sirio ve que las tendencias religiosas gobiernan, que la mayoría del CNS son tendencias religiosas. Y aparte de eso, no sabemos cuáles son los planes de los liberales. Yo no acuso a nadie, pero pregunto por qué no ha habido claridad. Dime quién eres, quién eres. Queremos democracia. Di quién eres con valentía, di “queremos esto” para comprenderteque te comprendamos y nos decidamos si unirnos a tus filas o no. 

¿Crees que hace falta una alternativa a este Consejo? ¿Se ha alejado del objetivo de presionar a Bashar?
Se ha alejado mucho de ese objetivo y no ha presionado nada a Bashar al-Asad, al contrario: veo que gran parte de su trabajo ha beneficiado al régimen de una forma u otra, consciente o inconscientemente.


¿Cómo?
Cuando Bashar al-Asad se afanó en asesinar e inventar justificaciones para seguir matando, no hubo una postura unificada de la oposición para decir a Bashar al-Asad “eres un mentiroso” y mostrar pruebas de esa mentira. Al contrario, decía que había bandas armadas y el CNS no fue capaz políticamente de decir “eres un mentiroso”. Tampoco lo hicieron mediáticamente para ganar esa carta. Cuando Bashar al-Asad dijo que la revolución en Siria era una revolución armada y en la que había bandas armadas e islamistas, no salió nadie a decirle nada. Bueno   es cierto que salieron, pero no queremos palabras, queremos saber cómo hacer de eso que dice Bashar al-Asad una carta que utilices políticamente en el consejo de Seguridad de la ONU. 

¿Es necesario que se unan dentro y fuera?
Claro, por supuesto. Cuando el Consejo Nacional Sirio estuvo dividido, dividió a la calle consigo, cuando el Consejo Nacional se vio que estaba dividido, dividió a la calle siria con él y ya o supieron a quién seguir, ni a quién responder, ni a quién preguntar. 

¿Esa división en la calle también es regional?
Claro, la política del CNS ha hecho perder a la calle la confianza en el CNS estando bajo presión y los políticos se han dividido también según qué quiere Turquía, qué quiere Irán, que Quiere EEUU, qué quiere Rusia, qué quiere China… Así nos dividieron y ya no sabíamos qué hacer. 

Viniste a París por las amenazas a tu vida por parte del régimen, ¿cómo ves la postura de Francia en lo referente a Siria y la oposición?
Si queremos ser objetivos y realistas, la postura de Francia es muy avanzada con respecto al resto de países, pero también se ha retrasado, se ha retrasado mucho en adoptar una postura. Han hecho falta ocho meses desde el inicio de la revolución en Siria durante los que la calle siria murió ante los tanques del régimen, para que Francia retirase su embajador de Siria. Queríamos que eso pasase desde el principio, pero no solo con Francia, sino con todos los países de Europa, como una toma de posición. Pero, aún así, la postura de Francia está por delante del resto de pueblos de Europa.

En lo que se refiere al CNS, Francia también va en la dirección de unir al CNS de verdad: “Uníos, decidnos qué queréis verdaderamente para que os ayudemos”.

Siempre estuviste en contra de armar a la población y de la intervención exterior, ¿cuál es tu opinión hoy?
Vuelvo a decir que no soy política, sino artista, mi fuente es ética y humana. Igual que lo dije en Siria, incluso entre los armados, mi corazón no podrá más que decir la verdad. Lo que pasa en la calle siria es doloroso, horrible y cruel. También es criminal y ninguna razón humana puede jamás, nunca, aceptarlo. Ninguna razón humana puede aceptar lo que hace el régimen porque es salvajismo en estado puro. Pero yo quiero a la gente y les dije: “Porque os quiero no quiero que llevéis arma alguna porque no quiero que el régimen os convierta en asesinos porque quiere mataros una y otra vez”. “Si tomas las armas, tendrá más justificación para matarte, matarte y matarte”. Yo no puedo estar de parte de las armas, estuve en contra de las armas del régimen, contra sus tanques y sus balas y dije: “Tendría que ser asesinada con sus tanques y balas para volver y decir a los sirios armaos y echad abajo a este régimen”. Yo estoy con la solución política, estoy con todo ser humano que empiece a ejercer su responsabilidad para con este maravilloso pueblo para detener el derramamiento de sangre. Yo estoy con lo que dijo Kofi Annan, con el cese de la violencia. Estoy con que la comunidad internacional empiece de verdad a detener la violencia en Siria para presionar de verdad a Bashar al-Asad mediante el cese de la violencia y que comience a juzgar a esas personas cuyas manos se han contaminado con la sangre siria. Realmente queremos verlos en la Corte Penal Internacional, queremos ver cómo son juzgados por todos sus crímenes. La violencia no se soluciona con la contra-violencia y esta no nos traerá ni la libertad ni la democracia. 

¿Y sobre la intervención?
La intervención también nos traerá más sangre. 

¿La quiere ahora el pueblo sirio?
Sí, porque lo han dejado solo y sin solución política. Está siendo asesinado, muere, lo matan  todos.



Sobre el sectarismo:
Yo no estoy en contra de ninguna secta, ni religión, ni adscripción, estoy con el ser humano esté donde esté. En Siria Bashar al-Asad no protege a las minorías, sino que se protege con ellas. Bashar al-Asad las mata sin que se den cuenta. Bashar al-Asad hará lo mismo que hizo Rifaat al-Asad en los ochenta: llevó a cabo la masacre de Hama, se llevó sus maletas y salió con total seguridad, con su dinero y su familia para vivir cómodo en el extranjero, mientras que el que participó con él en sus masacres y creyó que tenía razón y derecho se vio expuesto a la venganza y el asesinato y a todo tipo de torturas por parte de Hafez al-Asad. Todos ellos pertenecían a las minorías. Hoy le digo al pueblo sirio y le prevengo: “Despierta, despierta”. “En la costa[3], Bashar al-Asad ha hecho de ti un escudo de protección para enviarte a que mates a tus hermanos sirios con toda esta brutalidad solo para protegerlo, para proteger a la familia Asad, al régimen de los Asad. Y por tanto, contra ti irá la contra-violencia. La calle siria irá contra a ti, te matará de nuevo en respuesta a la violencia. Espero que la gente de la costa sea consciente de que nosotros somos los que nos quedamos y los regímenes los que se van. El pueblo sirio se queda y los regímenes se van. Somos vecinos, familia, tenemos la misma sangre y las mismas células, la misma tierra… Respiramos el mismo aire, los mismos montes, el mismo mar, el mismo desierto, son realidades que se parecen a nosotros y nosotros a ellos, pertenecemos a las piedras, a la tierra de Siria. Pertenecemos a toda esta belleza en Siria, a la civilización de Siria y no a un régimen, ni una persona, ni a una doctrina. Que el ser humano pertenezca a la doctrina que quiera, pero que sea un ser humano. El que de verdad pertenece a una doctrina no puede aceptar el asesinato ni la violencia. 

¿Qué le dirías a tu familia?
Os quiero y os perdono. 

¿Qué le dirías al pueblo sirio que participa en la revolución?
Derroca a tus políticos, a tus pensadores, a tus intelectuales. Derroca hoy todos los ídolos y no crees otros nuevos. 

¿Al pueblo sirio que no participa?
Sal y di no al asesinato y no a la violencia. Somos hermanos y ponte del lado de quien quieras[4]. 

¿A la oposición dentro y fuera?
Le digo a la oposición que esta fuera: “O sois valientes y reconocéis vuestros problemas y reconocéis lo que no habéis hecho por la calle siria o marchaos”. 

¿A las fuerzas del régimen?
Quien mata, será asesinado antes o después.
[1] Esas palabras nos la dijo en una conversación informal.
[2] El vídeo puede verse aquí. En la conversación señalada en la nota [1] con la artista, le preguntamos por el papel de la mujer en la etapa post-revolución. Nos pidió que hiciéramos públicas sus palabras: “La mujer es el núcleo de la paz, es la que se preocupa por todos […]. Cuando sus hijos se enfadan, ella es la que media […]. El papel de la mujer es muy importante y será la vanguardia de la reconciliación y la paz”.
[3] En referencia a las zonas predominantemente alauíes.
[4] En la conversación a la que hemos hecho referencia en la nota [1], Fadwa Solimán repitió esa misma idea, en la que insistió todo el tiempo: “Ponte del lado que quieras, pero al menos posiciónate contra el asesinato y la muerte”.

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