Blog dedicado a publicar traducciones al español de textos, vídeos e imágenes en árabe sobre la revolución siria.

El objetivo es dar a conocer al público hispanohablante al menos una parte del tan abundante material publicado en prensa y redes sociales sobre lo que actualmente acontece en Siria. Por lo tanto, se acepta y agradece enormemente la difusión y uso de su contenido siempre y cuando se cite la fuente.
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domingo, 1 de marzo de 2020

Rusia se enfrenta al mundo a través de los cuerpos de los sirios

Texto original: Al-Jumhuriya
Autor: Sadek Abed Alrahman
Fecha: 28/02/2020

No resulta sencillo explicar lo que está sucediendo entre Turquía y Rusia, puesto que ninguna de ellas ha publicado claramente el contenido de los acuerdos y entendimientos que habían alcanzado entre ellas y que parecen estar derrumbándose; sin embargo, lo que parece seguro es que Rusia está violando hoy los pactos que había ofrecido a Turquía, puesto que Ankara no habría forzado a sus soldados a adentrarse tanto en territorio sirio si no hubiera habido un pacto con Rusia que estipulara que el régimen y sus aliados no les iban a atacar. Y he aquí que la propia Rusia se ha involucrado directamente en la tarea de atacar a dichas fuerzas.
Resulta útil volver un poco la vista atrás hasta el primer ataque directo y claramente intencionado por parte de las fuerzas del régimen sirio contra las fuerzas turcas, a las afueras de Saraqeb el 3 de este mes de febrero de 2020 y que concluyó con el asesinato de cuatro soldados turcos cuando las fuerzas turcas estaban intentando afianzar sus posiciones en todas las carreteras que conducen al centro de la ciudad para evitar que las fuerzas del régimen entraran en ella. No obstante, en una de las carreteras transitables en la que las fuerzas turcas no se habían apostado aún, un camino secundario hacia Saraqeb a través del pueblo de Tronba, situado al oeste de la anterior, las fuerzas del régimen se adelantaron a las turcas lanzando un ataque que allanó el camino para entrar en la ciudad y que acabó con la vida de varios soldados turcos.
Volviendo aún más atrás en el tiempo, las fuerzas del régimen sirio estuvieron un tiempo dando vueltas alrededor de los puntos de vigilancia turcos que bloqueaban su camino, sin llegar a hacerles nada, y sin que las fuerzas turcas, por su parte, intentaran evitar el avance de las del régimen. El primer ejemplo lo tenemos en el punto de Morek, en la zona rural septentrional de Hama, y después en Al-Surman, Tell Touqan y Maar Hitat. Cuando las fuerzas del régimen se aproximaron a Saraqeb, las fuerzas turcas intentaron desplegar sus posiciones a lo largo del perímetro de la ciudad para dificultar la posibilidad de moverse alrededor de la misma; sin embargo, el ataque del régimen contra las fuerzas turcas cerca de Tronba fue más rápido. Dicho ataque no pudo perpetrarse sin acuerdo, o tal vez instrucciones rusas, algo que confirma la plena participación de este país junto al régimen en la batalla para tomar el control de Saraqeb.
¿Qué significa esto? Sin duda significa que Turquía iba en serio en sus intentos de evitar la entrada del régimen en Saraqeb, pero ¿por qué Saraqeb en concreto? No lo sabemos con seguridad, pero lo más probable es que el avance de las fuerzas del régimen con apoyo ruso y a tal velocidad sin precedentes estuviera fuera de los acuerdos turco-rusos, por lo que Turquía se vio en una posición bastante incómoda, frente a cerca de millón y medio de desplazados cerca de sus fronteras, la mayoría de los cuales viven al raso y cuyo número aumenta cada día, y también de frente a los intentos de que la presencia de sus fuerzas en Idleb careciera de significado o utilidad.
Las fuerzas turcas no lograron evitar que el régimen entrara en Saraqeb y las operaciones de las fuerzas de este último han continuado hacia el norte en dirección a la zona rural de Alepo. También han ejercido presión sobre el eje de Qmenas, que precede inmediatamente a la ciudad de Idleb al oeste. Todo ello da la impresión de que las fuerzas del régimen tienen la firme intención de continuar su guerra hasta tomar el control de la provincia de Idleb, en su totalidad o su mayor parte, lo que supondrá la aglomeración de millones de desplazados en la frontera turca, un desprecio hacia el ejército turco y su gobierno. Esto ha llevado a Turquía a adoptar una postura más firme, que se ha traducido en una serie de operaciones militares contra las fuerzas del régimen, que han concluido con la nueva toma de control por parte de las facciones opositoras de la ciudad de Saraqeb y a un aumento de su efectividad frente a las fuerzas del régimen y sus aliados. También han provocado una respuesta asadiana y rusa que se ha cobrado la vida de más soldados turcos.
Pero, ¿por qué Rusia se afana en apoyar al régimen en una gran operación como esta que ha provocado una crisis en sus relaciones con Turquía hasta el punto de llegar casi a una guerra total, así como una crisis humanitaria de enormes dimensiones, vergonzosa para Turquía y Occidente y que pone a las facciones contrarias al régimen en una posición de defensa directa de su existencia, lo que supone un feroz enfrentamiento en el que el régimen sufre ingentes pérdidas de vidas y medios, según confirman los avances de las batallas en los últimos días?
En Idleb no hay ninguna fuerza que pueda suponer una verdadera amenaza para el régimen o Rusia, y nada en el comportamiento de Turquía y las facciones sirias aliadas con ella indicaba que tuvieran la intención de lanzar ningún ataque contra el régimen. En lo que respecta a Hay’at Tahrir al-Sham ya no es más que un extremadamente andrajoso proyecto autoritario local, cuya máxima aspiración es que le dejen una pequeña zona en la que pueda gobernar durante un tiempo. Idleb tampoco tiene ninguna importancia estratégica, pues no tiene riquezas ocultas ni está en una zona central de Siria de forma que pueda hacer tambalearse el dominio del régimen y sus aliados. El hecho de que haya carreteras internacionales que pasan por ella es mucho menos importante económicamente que la gran cantidad de dinero que se pueda gastar en controlarlas mediante crueles y costosas guerras. Los pretextos declarados por Rusia de proteger a los ciudadanos sirios del terrorismo, son demasiado estúpidos para siquiera debatirlos y basta con responder con las imágenes de cientos de miles de desplazados que prefieren vivir sin techo que volver a vivir bajo el gobierno del régimen de Asad, donde reinan la intimidación diaria, el asesinato bajo tortura y las políticas de castigo colectivo.
Los países de todo el mundo han dejado a Rusia proteger al régimen sirio como ha querido, y Turquía en concreto ha colaborado con ella en la contención de las facciones opositoras hasta dejarlas sin capacidad de enfrentarse al régimen por sí solas. Entonces, ¿qué quiere Rusia?
Probablemente quiera dos cosas: que todos los enemigos del régimen en Siria se rindan y acepten la solución rusa al estilo de los pactos de Daraa, la zona rural de Damasco y la zona rural septentrional de Homs; y, en segundo lugar, que el mundo colabore con ella en el afianzamiento del régimen de Asad y su financiación mediante proyectos de reconstrucción y ayudas internacionales. Si no logra estos dos objetivos, parece que no hay posibilidad de que Rusia recoja los frutos políticos y económicos de su guerra en Siria.
Sin embargo, el dilema ruso-sirio yace en la dificultad de hacer realidad ambas aspiraciones, porque la primera supone que Siria se mantenga como país exportador de refugiados que huyen del infierno de la represión y la venganza que siguen a los pactos de reconciliación, como ya hemos visto en Daraa, la zona rural de Damasco y otros lugares. La segunda exige lo contrario: que Siria deje de ser un país exportador de refugiados porque Occidente no aceptará pagar para financiar el régimen sirio mientras este siga exportando refugiados al exterior del país.
Parece que la solución a la que ha llegado Rusia en colaboración con su pequeño aliado en Damasco es llevar el problema al límite y poner a los países de todo el mundo frente a la realidad de facto: no existe otra solución que aceptar volver a normalizar las relaciones con el régimen y financiarlo, y que, en contrapartida, no hay ninguna solución política mínimamente lógica por la cual los sirios vayan a dejar de abandonar su país a la primera oportunidad que se les presente, salvo que el régimen y sus aliados dejen de matarlos. Esa es la situación actual: Bashar al-Asad le dice al mundo que va a seguir matando sirios hasta que se le acepte como gobernante legítimo y la reconstrucción se financie exclusivamente a través de él, y para ello cuenta con el apoyo firme de Moscú, a cuyos líderes no les tiembla la mano. 
Tal vez nos encontremos en una situación sin precedentes en la historia: un régimen político que presiona a los países del mundo para lograr su reconocimiento mediante el permanente asesinato de su pueblo. El mensaje ruso-asadiano es el siguiente: debéis reconocer nuestra victoria política y económicamente y, si no, seguiremos construyendo el infierno en forma de ingentes matanzas, guerras de exilio forzado y oleadas de refugiados. Una vez tengamos vuestro reconocimiento, seguiremos construyendo un infierno distinto en el que mataremos lentamente a los sirios que se han rendido, mientras vosotros financiáis las fábricas de muerte y humillación que nos esforzamos en poner en pie.

jueves, 4 de julio de 2019

Su Santidad Papa Francisco, esto es lo que me gustaría que supiera antes de reunirse con el presidente Putin.

Texto original: Al-Jumhuriya

Autor: Roger Asfar

Fecha: 03/07/2019

Reproducimos aquí la traducción que nos han enviado y hemos retocado en la medida de lo posible dada la premura de la carta enviada por Roger Asfar al Papa Francisco ante su inminente encuentro con Putin.




Su Santidad Papa Francisco,

Permítame, en primer lugar, que me presente. Mi nombre es Roger y soy un joven sirio cristiano de Alepo. Durante muchos años, he seguido una vida monástica, durante la que he estudiado filosofía y teología católica. Actualmente, trabajo como periodista e investigador y estoy terminando la especialidad en relaciones cristiano-musulmanas en la Universidad de Saint Joseph en Beirut (USJ).

Tras abandonar voluntariamente la vida monástica, estuve unos años trabajando con refugiados sirios en el Líbano, además de participar en proyectos humanitarios dirigidos a las personas más necesitadas en el interior de Siria, especialmente aquellas que viven bajo los bombardeos y el asedio y que sufren más directamente las consecuencias del conflicto. Lo he hecho sin atender a sus creencias religiosas o sus opiniones, lo que me ha permitido hacerme una idea mucho más realista de todo lo que ha sucedido y sucede en mi país.

Su Santidad, quienes obran con buena voluntad no se alejan de lo que entendemos que es un adecuado comportamiento cristiano ni de las decisiones éticas correctas en tiempos de crisis; sin embargo, a día de hoy nos enfrentamos a un problema mayúsculo: el desacuerdo en torno a lo que realmente sucede en Siria y la difusión de noticias falsas y propaganda destinada a distorsionar y ocultar la realidad.

Sé muy bien que pueden llegar a oídos de Su Santidad noticias alejadas de la realidad directamente de fuentes locales e, incluso, de fuentes de la propia Iglesia. Sin embargo, confío plenamente en que es consciente de la presión y los peligros a los que se expone quien dice la verdad, tal y como es, en una situación como la que atraviesa mi país, Siria. 

Quisiera agradecerle a Su Santidad, en primer lugar, que mencionase el sufrimiento de la población de Idleb el 2 de septiembre de 2018, advirtiendo sobre los peligros de una catástrofe humanitaria en ciernes, y que parece que hoy está aconteciendo. Los civiles en Idleb, sus alrededores y los alrededores de Hama llevan semanas siendo blanco directo de los bombardeados con artillería, misiles y aviones, ataques que se producen a diario y de forma sistemática. Incluso los hospitales, los centros médicos y los paramédicos han sido bombardeados deliberadamente, algo que, por desgracia, se ha convertido en la norma en todas las operaciones militares.

Se calcula que 3 millones de civiles viven a día de hoy en Idleb y sus alrededores, incluyendo una gran cantidad de niños. Muchos de ellos huyeron allí expulsados desde distintas regiones de Siria tras la destrucción de sus ciudades y aldeas. Además, entre los miles de civiles que vienen en Idleb, se encuentran unos cuantos centenares de cristianos que seguramente sienten que su sufrimiento y el sufrimiento de otros sirios preocupan especialmente a Su Santidad, su referencia espiritual. 

Durante los últimos dos meses, alrededor de 300.000 civiles se han visto obligados a huir debido a los bombardeos sistemáticos y deliberados, que han llegado al punto de hacer de la búsqueda de un refugio seguro algo extremadamente difícil, y han puesto de manifiesto que los esfuerzos de las organizaciones humanitarias son claramente insuficientes para atender, en unos mínimos aceptables, las necesidades de estos civiles.

Su Santidad, la Iglesia siempre me ha enseñado que nadie debería sufrir una situación semejante, independientemente de su postura, opinión, creencias religiosas y lugar de residencia, y que las victorias que se construyen sobre la violencia contra los civiles y la destrucción injustificada solo pueden desembocar en una nueva espiral infinita de violencia.

Rusia desempeña un papel fundamental, tanto militar como político, en el conflicto sirio, por no decir que es un actor clave. Independientemente de quién sea el responsable de las violaciones que se están produciendo, Rusia podría, si así lo desea, detener el ataque a civiles, centros médicos y paramédicos.

Como ser humano y como cristiano, ruego encarecidamente a Su Santidad que tenga presente en sus oraciones el atroz sufrimiento de los sirios y el crimen que se está cometiendo contra ellos al bombardearlos y destruir sus centros médicos; pero más allá de esto, le pido que en su próxima reunión con el señor Vladimir Putin le exija directamente que actúe de inmediato para mantener a los civiles alejados del conflicto, y que ceje en sus ataques contra ellos y contra los centros médicos, ataques con los que solo busca, bien lograr sus objetivos militares, bien ejercer presión política.

Espero que mi carta le llegue y que encuentre un hueco en la mente y el corazón de Su Santidad, pues el sufrimiento de mi pueblo ya se ha prolongado demasiado. Confío en que la voz de la razón que le caracteriza sirva para que se produzca algún cambio en este crimen que se sigue cometiendo.

martes, 22 de agosto de 2017

Cartas a Samira (5)



     Texto original: Al-Jumhuriya 

    Autor: Yassin al-Haj Saleh
 
Fecha: 13/08/2017


Libertad para Samira Khalil
[Diseño: El pueblo sirio conoce su camino]


Sammur, en la carta anterior intenté darte una idea de la situación humanitaria en Siria, de la que se dice de vez en cuando que es la peor crisis humanitaria desde los días de Ruanda en 1994, y la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, lo que me parece realmente atroz son dos cosas. Primero, que nuestro desastre (nakba) se ha producido en la práctica bajo supervisión internacional, con presencia de EEUU, Rusia, Francia y Reino Unido, y con abundantes datos contrastados, durante prácticamente seis años y medio (y no, por ejemplo, tres meses como en Ruanda). Además, el responsable de esta desgracia nacional y humanitaria, Bashar al-Asad, no solo sigue en su puesto, sino que se habla de “rehabilitar” al régimen, lo que supone recompensarlo por esta criminalidad destructiva.

¿Qué significa esto, Sammur? ¿Qué significa que medio millón de personas sean asesinadas, que la vida de millones haya sido destruida, que las potencias que dirigen el sistema internacional, y el mundo de hoy, trabajen para volver a apuntalar la situación que dio origen a esta desgracia, y a la mafia gobernante, responsable directa del asesinato de más del 2% de sus gobernados? Sencillamente, significa que la muerte de quienes han muerto carece de valor, que la tortura de quienes han sido torturados no merece consideración y que la destrucción de la vida de millones de personas no será recompensada. Creo que se nos está diciendo que los cientos de miles asesinados han perdido la vida en vano, que los gritos de todos los torturados y el dolor de las madres, los padres y los niños no importan ni cuentan, que todo eso no es el precio de nada, y que no traerá beneficio alguno. La sangre no es el precio de la libertad, y las víctimas no son ofrendas para la salvación. En resumen: nuestros muertos no son mártires y no tenemos causa alguna. Tan horrible ordalía no llevará a ningún cambio político, los asesinos no tendrán que rendir cuentas, la justicia no se hará realidad, no se abrirán nuevos horizontes para el país, y los sirios no estarán en mejor posición para gobernar sus vidas ni para construir su futuro.

Es decir, que la muerte de quienes han muerto no protegerá la vida de quienes siguen vivos, y que la tortura de los que han sido torturados no garantiza nada más que la tortura de quienes aún no han sido torturados.

¿Puedes imaginarlo, Sammur? Cuando nuestro sufrimiento es privado de la posibilidad de tener algún significado, salimos en la práctica del círculo de la humanidad; así pues, o nos meten en el círculo de las cosas que ni sufren ni tienen significado mientras los ingenieros de nuestra nakba son humanos, o somos humanos de menor categoría, mientras los ingenieros de nuestra nakba están por encima de los seres humanos, y quizá los dioses. ¿Te lo imaginas, Sammur? El racismo se supera y, a costa de un ente como Daesh, cualquier racista fascista puede ponerse la máscara de civilizador liberador de alta moral.

Cuando la muerte de 100 de nosotros es igual a la de 1000 o 100.000 o un millón -cero en todos los casos- se nos dice en la práctica que todos y cada uno de nosotros somos cero, y que nuestro genocidio no es una pérdida ni tendrá consecuencias. Han de ser dioses aquellos que han extirpado nuestra ordalía hasta el punto de que el hecho de que seamos muchos o pocos sea igual a sus ojos. En efecto, nuestra causa se acerca al umbral de “la guerra contra el terrorismo”, que no se contenta con exterminarnos, sino que es un prejuicio de la condena que se nos hace como terroristas o “entornos sociales” del terrorismo, como dijo Bashar al-Asad. Así, pasamos de la privación de significado al exterminio, y de la privación de justicia al genocidio y a la privación de la vida.

Da mucho miedo, Sammur. Que nos hagan emigrar y nos condenen, que nos torturen y nos condenen, que nos asesinen y nos condenen. Que nos condenen a los agredidos y asesinados en vez de condenar a los agresores y asesinos. Da pavor que nos maldigan así, que nos traten como malditos los crueles dioses, que nos abandonen a una tortura sin final, en la que nada nos servirá y nos salvará.

Dicen que no hay alternativa a Bashar al-Asad, renuevan su mandato sobre nosotros porque está garantizado y bajo control. Lo que quieren los que gobiernan el mundo hoy es apoderarse de nuestro cambio, decidir ellos cómo se hará ese cambio, hacia dónde, con qué ritmo y los frutos que traerá, y no nosotros. Es decir, que no tengamos tampoco historia o que nuestra historia apenas se limite a una rama de la historia de los gobernantes.

Lo que da pavor en todo eso, Sammur, es que se trata de una sentencia irrevocable contra nuestros mejores esfuerzos de no dejar huella alguna, y que nada de lo que hagamos con sinceridad dé frutos. Nuestras acciones son como nuestras no-acciones y el resultado en todo caso será cero. Esto supone rendirse a la desesperación, una sentencia de muerte y la vuelta de las acciones de Bashar al-Asad.

Este relato sirio no se parece a ningún otro en la historia moderna en lo que respecta a que está llena de sangre y dolor. Los otros relatos no eran tan conocidos o eran locales y no participaban en ellos las potencias internacionales dirigentes, o al menos no han durado tanto tiempo, o no eran tan terribles en el coste humano y material, ni destrozaron de tal forma el futuro. O bien las potencias internacionales se unen entre sí, o bien se unen al principal asesino (o adoptan una neutralidad positiva hacia él) tras la división de nuestro país, lo que hará de nuestro relato un relato mundial, el relato del mundo.

El problema es que la única conclusión política correcta que se puede hacer es la necesidad de cambiar el mundo. Mientras el mundo siga siendo el obstáculo al cambio, y quien niegue el significado a nuestra vida, es preciso que cambie para que vivamos y para que nuestra vida tenga significado. Sin embargo, Sammur, esto supone que nos condenen a salirnos de la acción, de la política y del intento de influir en nuestro destino a largo plazo. Cambiar el mundo no es una simple expresión, sino el nombre de un destino terrible. Los sabes bien por nuestro trabajo para cambiar Siria. El mundo es una gran Siria, Sammur, y cambiarlo supone extender el terror que nos afecta a todo el mundo.

No obstante, sigue siento el único reto que debemos afrontar para intentar devolver el significado a nuestro dolor, honrar a nuestras víctimas y hacer de la masacre de Siria un catalizador del cambio de un mundo que ha de cambiar. Lo que no tiene significado es el mundo que niega nuestro significado, y cambiarlo es un deber hacia nosotros y hacia los demás que sufren mucho y significan poco.

Sabes, Sammur, que nuestro viejo maestro, Mark, impuso a los filósofos el deber de cambiar el mundo y no limitarse a explicarlo, y después, encomendó al proletariado, la clase explotada y organizada en el mundo capitalista, que nada tenía que perder con la revolución y quizá algo que ganar, cambiar el mundo capitalista. En el mundo de hoy, los llamados a cambiar el mundo son aquellos a quienes el mundo les ha negado el significado, quienes han sido expulsados de la historia, quienes son asesinados, torturados y desplazados forzadamente y quienes son menospreciados siempre.

Nosotros, Sammur, somos los proletarios del significado, los náufragos fuera del significado, los malditos condenados que no tienen derecho a condenar, a quienes se les niega la palabra en cuestiones de bien y mal.

Nuestra causa está ahí hoy, Sammur, en una posición no firme entre el hecho de que nos nieguen el significado y nuestras trágicas aspiraciones de cambiar el mundo para tener significado.

Y de cambiar nuestro mundo inmediato en primer lugar. Los islamistas, a quienes también se les niega, como a nosotros, el significado, tienen poca amplitud de miras y mucho egoísmo como para ser la fuerza del cambio y el significado. Tú personificas más que cualquier otro ser humano la pequeñez de los islamistas y su incapacidad intrínseca para participar en la renovación del mundo, en significante y significado. Son nihilistas, miserables, y están desesperados.

Nosotros, Sammur, no perdemos nada con cambiar el mundo hoy. Somos los malditos cuyo único significado es trabajar por cambiar un mundo que niega nuestro significado. Nosotros somos los tuyos y los que estamos contigo.

Sin embargo, una vez más, este es un terrible destino, y no una idea valiente que registrar para pasar a la siguiente. El destino posee y no se puede poseer. Eso lo sé desde que te secuestraron y te hicieron desaparecer. Lo veo con mis ojos y los tuyos.

“En un mundo que se derrumba”, “el oasis” eres tú en tu cerco doble o triple [1]. Cuídate por mí, Sammur.

Besos, corazón mío.

Yassin 

[1] Expresiones tomadas del poema “Beirut” de Mahmud Darwish.

sábado, 24 de diciembre de 2016

¿Qué Mesías va a nacer hoy entre nosotros?



Texto original: Global Voices
 
Autora: Marcell Shehwaro

Fecha: 23/12/2016

Robert Lentz

Son días “de gloria”, se supone, en los que nace el Mesías, dios del amor, la justicia y la paz. Pero, ¿qué Mesías va a nacer en nuestro mundo hoy?

Si hoy naciera un mesías, debatiríamos largo y tendido sobre lo que cubre la cabeza de María, y le cerraríamos las puertas al pobre que viene con su mujer embarazada. Nuestras casas serían las que le dirían no al nacimiento del Mesías, y por nuestra culpa, nacería en un portal.

Si hoy nos llegara un mesías, divagaríamos largo rato sobre su profesión: ¡un carpintero de Oriente Medio! ¿Nada más? ¡Sin habilidades especiales, ni idiomas! ¡Y encima, ingenuo, pretende cambiar el mundo!

Si hoy viniera un mesías, acusaríamos a los Reyes Magos de no ser imparciales, y los pastores serían detenidos antes de poder difundir la “buena nueva”. Quizá os solidarizaríais un poco, o no.

Si llegara un mesías huyendo de Herodes, creeríamos la versión de Herodes, o discutiríamos y escribiríamos sobre qué pasaría si Herodes tuviera razón al asesinar al Mesías niño. ¿Qué pasaría si el Mesías creciera y se convirtiera en una amenaza? O quizá ocultaríamos al responsable y nos conformaríamos con una frase del tipo “es todo muy complicado allí”.

Pero aun así, lo celebramos: grandes árboles y figuras aún más grandes de la Virgen ante las que lloramos y rezamos para que nos perdone haber olvidado a María, cobijada a tan solo unos metros en un campamento.

Sin embargo, celebramos: los adornos llenan las calles, luces brillantes que quizá nos ayuden a olvidar que en nuestro mundo de hoy, “el buen samaritano” se ha convertido en una organización sin ánimo de lucro, obsesionada con contar la historia del herido al que ayudó, para pasar a engrosar las listas de los que se benefician de los heridos, sin tiempo para una sonrisa.

Somos cristianos, pero al Mesías lo encontramos en otro que no se parece a nosotros. El Mesías que queremos es elegante, no lleva su ropa en una bolsa, ni pasea con sandalias raídas. Chapurrea un buen inglés y lo mejor es que ofrezca algo antes de hablar de amor, que realice un acto en defensa propia ante la acusación de terrorismo.

Somos cristianos, pero tememos a los judíos, musulmanes, árabes y afganos, y todos los que no son “nosotros”. El amor es selectivo y se basa en la clase social y la pertenencia; sin embargo, el Mesías, por alguna razón, paso por alto mencionarlo y habló del amor universal.

Somos cristianos, pero si los profetas hoy quisieran transmitirnos el mensaje, se ahogarían en el mar o se les dispararía en las fronteras, porque son sospechosos, claro.

¿Qué Mesías va a nacer hoy entre nosotros mientras todos sus “pequeños hermanos” por los que nos preguntará el Día del Juicio están asediados, son asesinados o están atrapados en campos?

Almacenamos nuestros “talentos” (moneda) en un banco para irnos un día de vacaciones a algún lugar donde tomar muchas fotografías y subirlas a las redes sociales, para tener informados de lo contentos que estamos a nuestros amigos a los que no tenemos normalmente tiempo de amar.

¿Qué Mesías va a nacer hoy entre nosotros si queremos seguirlo todo, excepto a la estrella hacia el pesebre?

Si el árbol que ponemos cada año en nuestra casa es símbolo de una nueva vida, ¿qué vida nos cabe esperar a nosotros, dolientes, en nuestra muerte diaria?

Hoy soy una refugiada y no hay ningún lugar al que pueda llamar hogar, en el cual sentirme lo suficientemente a gusto, o donde poner un árbol y esperar los regalos. De hecho, en unos días, no me quedará ni un lugar al que volver.

Metí a escondidas un árbol en Alepo oriental, como símbolo de la defensa de mi identidad frente a Daesh. El amigo que me ayudó es musulmán y hoy sufre los bombardeos; los amigos que me ayudaron a decorarlo son musulmanes, y hoy son víctimas del asedio y de las amenazas de ejecuciones sumarias.

Tengo un árbol de Navidad que consideraba un buen presagio en mitad de la destrucción… Hoy, como todo allí, en Siria, se ha convertido en un símbolo del cementerio.

Duele incluso que tenga la capacidad de mantener la esperanza y escribir mis deseos para el año que viene. Duele ver que el mayor de mis deseos navideños es “un éxodo forzado” de quienes creen en la justicia de su lucha. 

Quienes están en Alepo luchan por la libertad y la dignidad: son la “sal de la tierra”. Si se les asedia y asesina, ¿con qué salaremos?

martes, 13 de diciembre de 2016

Última llamada desde Alepo

En este vídeo del 12 de diciembre de 2016, Joud Al Khateib nos habla de la situación en Alepo y pide que pare el derramamiento de sangre. Ya ni siquiera habla de evacuaciones, sino de que paren las bombas porque los servicios de rescate ya no dan abasto.

 

miércoles, 3 de febrero de 2016

Declaración de la sociedad civil siria en relación a las negociaciones de Ginebra

Aunque se ha publicado ya una traducción al castellano, desde Traducciones de la Revolución Siria, hemos querido publicar también otra traducción de quizá el manifiesto más importante de los últimos días en que unas 200 organizaciones de la sociedad civil siria han exigido unos mínimos al proceso de negociación de Ginebra. Agradecemos a la otra traducción el habernos servido de base de la que simplemente hemos modificado algunos aspectos según el texto árabe original.



La causa siria se encuentra en un momento crucial tras los últimos acontecimientos políticos y sobre el terreno, y los acuerdos regionales e internacionales relacionados con ella -incluidas las dos cumbres de Viena y la Resolución 2254 del Consejo de Seguridad- que piden que se inicie un proceso político  de negociación entre la oposición siria y el régimen.

Los sucesivos enviados y diplomáticos internacionales encargados del expediente sirio han mantenido continuas conversaciones con representantes de la sociedad civil siria sobre el proceso político de negociación; y recientemente se han presentado múltiples propuestas que insistían en la necesidad de que la sociedad civil participe en las conversaciones o negociaciones entre el régimen sirio y la oposición.

Los firmantes de esta declaración –tanto organizaciones como individuos- consideran que las actividades de la sociedad civil siria no tendrían hoy presencia alguna si no fuera por la revolución de marzo de 2011. Una revolución esta que, mediante el sacrificio de su pueblo, la tortura sufrida por los detenidos y la entrega de muchas vidas, ha roto las cadenas del despotismo de un régimen que de modo sistemático ha suprimido las peticiones de libertades fundamentales y  el resurgimiento de la sociedad civil desde el año 2000.

Los firmantes también creen que el conflicto principal en Siria sigue siendo con el régimen de Damasco y sus políticas represivas que han conducido al país a la catastrófica situación en la que hoy se encuentra.

Los firmantes de esta declaración consideran, además, que con el fin de poner a Siria en el camino de la salvación, el pueblo sirio y lo que queda de las instituciones estatales sirias deben liberarse de esta brutal hegemonía, y que la sociedad civil, en sus múltiples manifestaciones, ha de tener un papel clave en impulsar la revolución de marzo de 2011 y sus valores. Del mismo modo, han de jugar un rol determinante a fin de lograr una paz basada en la justicia, y la transición hacia un sistema democrático plural que garantice la igualdad de derechos y deberes para todos los sirios. Y si efectivamente la sociedad civil ha de participar en el proceso político, también han de hacerlo aquellos miembros de la sociedad civil que emergieron de las entrañas de la lucha popular por la libertad y la dignidad y que se pusieron del lado de las justas demandas populares.

El éxito de cualquier proceso político de negociación requiere un compromiso con lo siguiente:

1. Todo proceso político ha de ser precedido por medidas que creen confianza, incluyendo: el fin de los bombardeos indiscriminados por parte del régimen sobre zonas residenciales utilizando barriles explosivos o cualquier otro tipo de munición, tal y como exige la Resolución 2139 (2014) del Consejo de Seguridad; el levantamiento del asedio en las zonas sitiadas y la autorización de la entrada de ayuda humanitaria sin necesidad de solicitar el consentimiento previo del régimen, según disponen las normas internacionales de derechos humanos y la Resolución 2165 (2014) del Consejo de Seguridad cuyos términos quedaron actualizados en la Resolución 2258 (2015); la liberación de todos los detenidos y revelación del paradero de todos los desaparecidos forzosos; la autorización a las organizaciones de derechos humanos a visitar las cárceles y los centros de interrogación; y, por último, el cese total de las detenciones políticas arbitrarias. 

2. Que como resultado del proceso político se garanticen la independencia de Siria, su unidad territorial, y la expulsión de todas las fuerzas beligerantes extranjeras.

3. Que el rechazo al terrorismo que Siria padece actualmente y los esfuerzos para acabar con él y abordar las causas que lo han provocado, sea claro e inequívoco; reconociendo que el causante principal de dicho terrorismo es el régimen de Asad, y las  milicias y países aliados con él, así como otras organizaciones extremistas como Daesh. Todos los sirios tienen derecho a vivir con seguridad, libertad y dignidad, y ninguna parte tiene derecho a imponer por la fuerza de las armas su visión ideológica o política al pueblo sirio.

4. Que el punto de partida del proceso político de negociación sean las resoluciones del Consejo de Seguridad relativas a la situación en Siria emitidas desde 2011, especialmente las resoluciones 2042, 2118, 2139 y 2254, y que, por tanto, el objetivo de dicho proceso sea el cumplimiento de esas resoluciones.

5. Que el proceso político de negociación conduzca a una fase de transición hacia un sistema democrático y plural, donde todos los poderes del actual régimen de Damasco se transfieran a un órgano de gobierno de transición elegido por consenso a nivel nacional, y donde Bashar al-Assad y los responsables de la represión del pueblo sirio no jueguen papel alguno.

Por último, los abajo firmantes insisten en la suma importancia de que las fuerzas políticas, militares y civiles que apoyan los valores y metas de la revolución de marzo de 2011, involucradas en el proceso político, adopten posturas comunes y coordinen esfuerzos.

Las primeras 196 organizaciones (con sus nombres en inglés) en firmar fueron las siguentes:

Al Ameen for Humanitarian Assistance

Al Bab and its Neighborhood Local Committee

Al Baraa Institution for Care and Development

Al Dar Al Kabira Local Administrative Council

Al Fajr Charitable Association

Al Houla Local Administrative Council

Al Irtiqaa Association for social development

Al Jisr Fund Institution

Al Jisr Newspaper

Al Jumhuriya Group

Al Kawakibi Center for Human Rights

Al Kawakibi Organization for Human Rights

Al Maara Media Center

Al Nahda Youth and Scholars League

Al Nasiryeh Local Administrative Council

Al Waar Local Administrative Council

Al Qalamon Local Administrative Council

Al Rastan Local Administrative Council

Al Rhaibeh Local Administrative Council

Al Salamiyah Local Committee

Al Shadadi Local Administrative Council

Al Tadamon Institution for inclusive development

Al Ukuwa Organization for Development and Human Rights

Al Watan Organization for Charitable and Humanitarian Works

Alaa Charitable Association

Alaan Al Janoudiah

Aleppo Abrar Association

Aleppo Free Police

All for Syrians Newspaper

Arabiska föreningen i Töreboda

Asbar Center for Research and Studies

Assistance Coordination Unit (ACU)

Pro Media Syria

Urnammu

Xmedia

Atareb Youth Gathering

Badael Organization

Bahr Organization

Barada Organization

Basma Social Institution

Basr Al Harir Local Administrative Council

Bayan Movement

Baytna Syria

Bonyan Organization

Darb Organization

Childcare Institution

Dahadeel Local Administrative Council

Darayaa Local Administrative Council

Dawlaty

Deir Graf Network

Deiri Youth Lens

Dhmeir Local Administrative Council

Dikostamin Initiative

Douma Local Administrative Council

Emissa

Eye on the City Magazine

For All Organization

For our Children Organization

Free Syria Conference

Free Syrians in Romania

Freedom Raise Magazine

Freedom Youth for Citizenship and Non Sectarianism League

Ghad Syria Movement

Hamish – The Syrian Cultural House in Istanbul

Hashtag Aleppo

Help 4Syria UK

Hikayet Amal

Hirak

Homs Provincial Council

Humena Organization

Huntah Magazine

I think Magazine

Ibaa Institution for Development

Initiative for a New Syria

Insan

Jdeidet Artouz Local Committee

Jeiroud Local Administrative Council

Juzoor Developmental Institution

Kesh Malek

Kurdish Youth Movement

Lawadessa Center

Linartaqi Volunteering Team

Local Administrative Council Unit (LACU)

Local Coordination Committees in Syria (LCC)

Local Development and Small Projects Support Office (LDSPS)

Maan Organization for Social Development

Madad Organizations

Madar Alyom

Masaken Hanano News Network (MHNN)

Masaken Hanano Revolutionary Council

Masar Center for Studies

Mazaya Center

Moazamiyah Local Administrative Council

Molham Volunteering Team

Mowatanah Movement

Nabni

Najda Now International

Najda Now Syria

New Syria Website

Occupied Aleppo Local Committee

Orient Policy Center

Orouge

Oxygen Syria Magazine

Qalam Project

Sada Al Sham Newspaper

Sada Center for Opinion Polling

Sanabel Al Namaa

Saraqeb Local Administrative Council

Shafak

Shafaq Organization

Shams Movement

Shura Council in Maasaran

Smart

Sons of Euphrate Association

Sons of Horan Association for Support to the Syrian Revolution

Souriana the Hope

Spirit

Start Point

Steps Institution

Syria a homeland for all

Syria Civil Defence (The White Helmets)

Syria First League

Syria’s Clans

Syrian Dignity News Movement

Syrian Emergency Task Force

Syrian Hope Alliance for Modernity and Liberty (SHAML)

Tadef Local Committee

Tal Zahab Field Hospital

Tal Zahab Local Administrative Council

Talbisseh Local Administrative Council

The Aleppo Revolutionary Council

The Bright Future

The Civilian Democratic Dialogue Forum

The Deir Ezzor Relief Office in Qatar

The Executive Bureau of Rif Damascus Provincial Council

The Free Aleppo Doctors Committee

The Free Sweida Diaspora Association

The Free Sweida people League

The Free Syrian Engineers Trade Union

The Free Syrian Lawyers Association

The Free Syrian Lawyers League

The Free Writers of Syria

The General Commission for Sports and Youth in Syria

The International Association for Relief and Development

The League for Freedom and Dignity

The League of Ahfad Al Kawakibi

The League of Syrian Intellectuals

The Media Center in Barada Valley

The Medical Council for the city of Aleppo

Deir Ezzor Local Administrative Council

The National Association of workers in the Syrian State

The National Committee to protect Civil Peace

The Pulse of Life Team

The Revolutionary Council of Bustan Al Qasr and Kallaseh

The Romanian Arab Club for Culture and Media

The Supreme Council for Syrian Clans and Tribes

The Supreme Council for the Revolution Command

The Supreme Relief Commission

The Syria Advisory Center

The Syrian American Council

The Syrian civil society instances in Istanbul

The Syrian Economic Forum

The Syrian Engineers Association

The Syrian First School in Kilis

The Syrian Forum

The Syrian Human Rights Association

The Syrian Media Group

The Syrian Network for Human Rights

The Syrian Organization for Studies and Services

The Syrian Revolution General Commission – Al Raqqa

The Union of Syrian Kurdish Journalists

The United Media Commission in Damascus and its suburbs

The United Medical Office in Eastern Ghouta

The United Office for Golan people in Southern Damascus

The United Relief Commission in Madaya and Zabadani

The Medical Commission in Zabadani

The United Services Office in Eastern Ghouta

The Virtual National Syrian Movement

The Youth of Aleppo Revolution

The Youth of Future Syria Movement

The Youth of the Syrian Revolutionary Movement

This is my Life

Thought and Building Association

Union of Aleppo Revolutionaries

Union of Free Syrian Students

Union of Homs Neighborhoods

Union of Syrian Revolution Coordination Committees in Europe

Vector Design

Violations Documentation Center

Voice of Free Damascus Radio

Warsheh Organization

Watan

Wisdom Cultural House

Women Now for Development

Yasmine Syria Magazine

Youth for Change in Salqin

Zaitoun Newspaper