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lunes, 18 de julio de 2011

Lo que me ocurrió los tres días que estuve detenido

Texto original: Facebook
Autor: Ramy Alasheq
Fecha: 17/07/2011



Me arrestaron en lo que se ha llamado la manifestación de intelectuales en el barrio de Maydan el día 13/7/2011. Cuatro agentes de seguridad me llevaron hasta detrás de la mezquita de Al Hasan, o sea unos 500 metros de distancia.

Un oficial les dijo “No le peguéis delante de la gente, metedlo en el coche y pegadle allí”, y mientras yo caminaba hasta el coche me dijeron todo tipo de horribles insultos y extrañas calificaciones (me llamaban aarurista* a mí que tengo el pelo largo y coleta, y también agente de Israel, y soy palestino), por no hablar de todo tipo de palabras bonitas dirigidas a mi madre, a mi hermana, y etcétera.

Me metieron en el maletero de un Toyota Steichen especial de la policía y me llevaron a la sección de penal de Damasco. Abrieron la puerta del maletero y me dieron unas cuantos puñetazos, y luego me sacaron y me bajaron al sótano, donde vi a los hermanos Malas y a Salem Hajjo, a Abdul Aziz Dureid, Basel Shhadeh, Mohammad Abu Zeitoun, Abdul Rahman Hosni, Abdul Hadi Bazer Basha, Khaldun El Khateeb (supe sus nombres poco después), estaban en el suelo y les habían pegado; el resto (May Skaf, Reema Fleihan, Yam Mashhadi, Ghayfara Nemr, Sarah Taweel, Dana Baqdounes, Sasha Ayyoub, Rana Shelbi, Majdoleen Hasan, una chica que no sé cómo se llama, Iyad Sharbaji, Fadi Zeydan, Nidal Hassan, Mozaffar, Mohannad, Fadi y Bland Hamza) estaban enfrente de nosotros en la sala de interrogatorios.

A los chicos heridos los llevaron al hospital, nos tomaron declaración y nos metieron en la sala de detenidos y allí nos quedamos hasta las 5 de la mañana del jueves, momento en el que nos dividen en dos grupos y nos meten en celdas, en las mismas que meten a los delincuentes, ladrones y narcotraficantes. En mi celda, al entrar encontramos a un hombre mayor y corpulento llamado Abu Munir (el líder del calabozo), manifestante del Qadam**, que nos dio la más calurosa de las bienvenidas. Nos dejó dormir quedándose de pie ya que la celda estaba atestada de gente (unas 25 personas durmiendo en el suelo sobre mantas, la celda llena de insectos y cucarachas y prácticamente a oscuras).

A Abu Munir le habían intentado convencer para que saliera en la cadena de televisión Dunia confesando el asesinato de un oficial en el barrio del Qadam, pero se negó y les dijo que no lo haría ni aunque le condenasen a muerte… Qué gran hombre, cómo se quedó despierto para que durmiéramos, cómo se alegraba cuando le contábamos cómo iban las manifestaciones en la calle…

Vimos a un joven que se llama Muhammad, estudiante de la Universidad Europea, acusado por rociar con agua a los manifestantes para animarles. Pero la gran sorpresa fue ver al Hombre Spray***, un joven apuesto que fue detenido hace siete días por pintar en las paredes de Bab Tuma “El pueblo quiere que caiga el régimen” y no ha sido juzgado, simplemente ha sido detenido y ha sufrido las más crueles torturas; su cara carece de expresión, tiene los ojos hinchados y el cuerpo flaco y todo lleno de sangre… Por Dios que los liberen a todos.

Por otra parte había cinco detenidos sentados fuera de la celda, acusados de atacar la embajada americana, que recibían un trato especial. Entre ellos había un periodista de nombre Yaser (periódico Al-Thawra) y el resto era gente sencilla, con los que hablamos varias veces y les demostramos que no somos traidores sino que amamos a nuestro país, así como ellos nos demostraron hasta qué punto les habían comido la cabeza y cómo el periodista había sembrado en sus mentes ese tremendo rencor, diciéndoles que había oído a los manifestantes de la mezquita de Al-Rifaai gritar “Con el espíritu, con nuestra sangre, nos sacrificamos por ti, Israel”. Esta persona se cree las mentiras y las engorda. En cuanto a los otros, nos estuvieron llamando de todo, pero rápidamente se dieron cuenta de la verdad, de lo que nosotros pedimos, y estoy seguro de que si nos sentáramos con ellos un día más se vendrían con nosotros a una manifestación.

Cuando vino el jefe de la policía a hablar con nosotros nos sacaron de la celda y luego nos volvieron a dejar juntos y nos pusimos a reír, jugar y a hablar abiertamente de política delante de los policías, la shabiha y las cámaras.

El jueves por la tarde decidimos hacer huelga de hambre y media hora después estaba el comisario con nosotros convenciéndonos de que comiéramos, que eran medidas rutinarias y que el sábado saldríamos a los juzgados. Nos negamos, luego las chicas querían pararla, y al final decidimos votar quién estaba con la huelga y quién no y ganó el no 15 a 13, así que decidimos interrumpir la huelga (democracia en la prisión del Baaz).

Cuando preguntamos a Abu Mahmud por el motivo de su asalto a la embajada respondió: “Yo compraba en Hama el kilo de melocotones a 5 liras y fue llegar este embajador mal nacido y subir el kilo a 25”. Abu Mahmud vino de Jebla con 500 personas para asaltar la embajada, con autorización y todo, y con su simpleza e inocencia recorrió toda esa distancia para ser sacrificado y encarcelado por el régimen.

En pocas horas sería viernes, y nos preguntábamos cómo irían las manifestaciones y si los manifestantes se presentarían donde ellos estaban. No podíamos saber nada pero un teniente (opositor) me dijo: “no te preocupes, fuera está todo bien”!!
El viernes fue un día de larga espera, que pasamos intentando enterarnos de alguna noticia.

Lo mejor fue cuando los hermanos Malas se pusieron a representar su obra de teatro paródica en el calabozo, con los policías y oficiales de espectadores (Oposición teatral en la prisión del Baaz).
El sábado por la mañana nos sacaron atados y nos pusieron a todos juntos en un autobús y nos pusimos a cantar el himno nacional… y los oficiales flipaban, sin poder hacer nada.

Llegamos al Palacio de Justicia y nuestras familias nos estaban esperando fuera, nos llevaron a la audiencia y me encontré otra vez con Abu Munir, pero lo mejor fue el encuentro con Maen Alaudat.
Maen Alaudat es un ingeniero de Deraa de 52 años que fue detenido en las manifestaciones de Deraa, su padre murió ante sus ojos. Un hombre sublime que nos habló de lo que había visto en Deraa, Dios mío, qué grande eres, Maen.
También vimos en la audiencia a Yafe de Idlib, manifestante al que tras torturarle, obligaron a salir en la cadena de televisión Dunia confesando que había hecho estallar cuatro coches. TV Dunia… la verdad al completo.
Mientras comparecíamos ante el juez había un grupo de shabiha esperándonos fuera y gritando: “A la mierda libertad, nosotros somos la nación de los Asad”.

Y el resto ya lo conocéis.
Fue una experiencia grandiosa, entrar y ver cuán desgarrado y perdido está el régimen por dentro, y es que cuando me preguntaron en la comisaría: “¿quieres libertad? Les respondí: No, quiero que caiga el régimen”.  
La votación sobre la huelga, la obra de teatro en el calabozo, poder decir lo quieres…
Son los primeros resultados de la revolución.
He intentado ser lo más breve posible y si me acuerdo de alguna otra cosa la publicaré.

Viva Siria Libre
Rami Alasheq
17/07/2011


*Adnan El Aarur (عدنان العرعور) es un jeque sirio de originario de Hama y residente en Arabia Saudí, muy popular por sus intervenciones en televisión. 
**El barrio del Qadam es un barrio perteneciente a la ciudad de Damasco, si bien se encuentra en los límites entre la capital y lo que se llama Rif Dimashq, o Damasco Provincia.
***El autor alude a un personaje de la serie cómica siria بقعة ضوء (Bokaat Daw), en la cual salía un hombre que hacía pintadas en las calles de Damasco y era buscado por la policía.

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