Blog dedicado a publicar traducciones al español de textos, vídeos e imágenes en árabe sobre la revolución siria.

El objetivo es dar a conocer al público hispanohablante al menos una parte del tan abundante material publicado en prensa y redes sociales sobre lo que actualmente acontece en Siria. Por lo tanto, se acepta y agradece enormemente la difusión y uso de su contenido siempre y cuando se cite la fuente.
Mostrando entradas con la etiqueta Testamento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Testamento. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de junio de 2012

Carta de despedida del Padre Paolo

El padre Paolo, de orgien italiano y que ha vivido en Siria la mayor parte de su vida ha sido obligado a salir del país. Esta es la carta que ha escrito como despedida y que nos ha llegado de forma anónima.

Antes de la traducción, queremos dar las gracias a un muy buen amigo, que además es palestino sirio, por haberse ofrecido a hacer la traducción, aunque él dice que "ha echado una mano".





Adiós a mi gente de Qalamoun (región de Siria):

En este momento en que estoy abandonando el país hacia un doloroso exilio – y Dios es testigo de que yo hubiera preferido reposar con los mártires de la libertad en esta tierra amada, aunque ello hubiera supuesto bajar al infierno de la cárcel- entristece mi corazón enviar un mensaje de agradecimiento a mi querida gente de Qalamoun por medio de las páginas libres que se dirigen a nuestra joven generación libre. Pido disculpas a las autoridades competentes por no haber pedido permiso a los servicios de seguridad ni la autorización para imprimirlo, pero en el plan de seis puntos de Annan se me reconoce el derecho de ejercer mi libertad de opinión y expresión. Sin embargo, es por ello por lo que me echan.

Qalamoun me embaucó desde la primera vez que pasé por ahí como turista en el año 1973, con 19 años. En mi mente quedó impresa la seductora topografía de sus montañas, cuando estudiaba árabe y las religiones islámica y el cristiana oriental en Damasco en el año 1980.

Después pasó lo que pasó cuando mi destino se cruzo con el destino del monasterio de Mar Musa al-Habashi al esta de Al-Nebek en el verano de 1982. Inmediatamente después de ese fascinante encuentro vi en el monasterio de Mar Musa del Qalamoun el cuerpo apropiado para hacer realidad el proyecto conjunto de la mística cristiana y la musulmana y para aplicar la visión de la hospitalidad abrahámica, progresar en el interés medioambiental en la lucha contra la desertización y el desarrollo sostenible y trabajar pacientemente por la construcción de la sociedad civil madura a fin de garantizar una democracia real y no formal. Nunca imaginé la figura del monje o de la monja como una persona aislada de las responsabilidades y ambiciones de su generación. Es el servidor y activador de la parte espiritual en nuestras vidas. Sin este lado espiritual y estético, la vida sería asesina y estría vacía. ¡Qué bien refleja Qalamoun esta armonía entre la tierra y los corazones, las cumbres, el viento y las estrellas!

Treinta años han pasado de la buena vecindad, convivencia, cooperación y también dificultades también ... He podido saborear este origen de la antigua civilización basado en la lealtad a la religión, el respeto y el aprecio por la religión del vecino. Sin embargo, yo podía ver con preocupación cómo entre las espigas de trigo crecían hierbas venenosas y plagadas de espinas que apunto estaban de asfixiar a la sociedad cultural, religiosa e institucionalmente. Se cerró el espacio protegido, se prohibieron las conferencias y los seminarios, y se paralizo el trabajo por completo, pero el alma no puede ser reprimida.

Mi residencia expiró en marzo de 2011, cuando los capullos de la primavera en Siria comenzaban a abrirse y, desde entonces, no pude viajar fuera del país para ver a mis ancianos padres.

 En los últimos meses me vi obligado a dejar de lado la cautela y el miedo, porque vi en el horizonte el estallido de la guerra civil con miles de muertes y deformaciones de la belleza de nuestro país, una belleza que no es otra que nuestros honrados y honradas jóvenes. Intenté y aún intento adelantar la madurez de la democracia antes de su tiempo, por si tal vez lograba superar la tiranía con el arma de la verdad y no con balas. Ahora, adiós mi querido Qalamoun y mi gente querida. En mi corazón están las imágenes de las bondadosos rostros, de la hospitalidad pura y de las mentes duras que solo caminan por convencimiento.

 ¡Hasta la vista, querida familia, musulmanes y cristianos, que en mi corazón sois una sola nación a la que yo pertenezco! ¡Hasta pronto, hasta pronto, si Dios quiere, será pronto! Sí, me voy y según me alejo, más profunda se hace en mí mi afiliación árabe, siria de Qalamoun. La humanidad solo se hace realidad en lo propio e individual.

Cristo me ha enseñado a perdonar. Si Dios no es quien perdona en nuestros corazones, ¿cómo podemos perdonar a aquellos que son nuestros hermanos en la humanidad por aquello que distorsiona intolerablemente la humanidad? Dios inundó mi corazón el perdón y en el momento de la despedida, os pido a todos perdón por cualquier error o falta que haya. Los profetas nos enseñaron a agradecer, y hay muchas, muchísimas bendiciones por las que doy las gracias a Dios a largo de todos estos treinta años en Qalamoun. "Si sois agradecidos, os daré más” (Azora de Abraham, El Corán).

jueves, 29 de diciembre de 2011

Testamento

Texto original: Kebreet

Autor: Ala'a Homse (desde Homs)

Fecha: 27/12/2011

A diferencia del testamento de Ghiath Matar, que se conoció tras su muerte, Ala'a publica el suyo aún vivo, para difundir su mensaje.


Buenos días de sol y libertad, querida patria.

Este es mi testamento, una serie de mensajes. Tal vez lo detengan conmigo, quizá se queme junto a mí o sea enterrado a mi lado, pero mi voz no desaparecerá.

A mi querida patria, a Siria, le digo:
Aquí estoy ahora bajo tu suelo manchado con mi sangre solo porque grité: "Te quiero libre, querida patria mía". No te pongas triste, no te faltará ni una voz que grite por tu libertad porque el eco de la libertad no deja de oírse nunca. Ese eco ilumina el camino de los revolucionarios, enfada a los silenciosos y quema y atormenta a los opresores.

A mi asesino le digo:
Enhorabuena, hermano de patria, enhorabuena.
Te saludo y te entrego dos granos de trigo y una rosa. Puedes no devolverme el saludo, pero por favor, siembra estas dos semillas. Tal vez un día se conviertan en trigo, un trigo que recolecte tu hermano y se lo lleve al mío para que juntos hagan un pan del que coman mi hijo y tu hijo en la misma mesa. La rosa plántala en tu jardín y recuerda regarla cada día antes de coger tu fusil para ir a matar al resto de mis hermanos. Tal vez a tu hijo, al crecer, le guste una chica, se la regale y terminen casándose. Tal vez esa chica sea mi hija y nuestro nieto tendrá así un abuelo asesino y otro asesinado. Enhorabuena porque me has matado por una persona o por unas cuantas. Enhorabuena porque he muerto por mi patria.

A mi madre le digo:
Cuando lleguen conmigo cubierto de sangre, no me laves la cara, pues este es el barro en el que jugaba antes y estas heridas son como las que me hacía cuando aprendía a montar en bicicleta, solo que ahora estaba aprendiendo a subir montañas. No te enfades y no llores, sé fuerte como eres siempre. Alégrate y haz albórbolas porque hoy es mi boda y este ataúd es el trono nupcial. Me casaré con la tierra, madre, y tendré para ti una pequeña niña que se llamará Libertad, con la que mi hermano pequeño paseará siempre con la cabeza y la frente bien altas.

A mis amigos os digo:
Os echaré de menos, pero no vengáis a verme, os pasaré a ver en otro momento para proteger los edificios que construyáis, para proteger los campos que sembréis y para leer los libros que escribáis. Cuando terminéis, os esperaré en el Golán para que juntos comamos las manzanas con las que soñamos. Que ninguno esté triste: moriremos todos y Siria se mantendrá. Sueño con una Siria libre, un paraíso para todos, una patria de libertad, paz y amor, una tierra que no acepta dictadores y un pueblo con la frente tan alta que acaricia el cielo. 

Vivid y viva Siria libre.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Muerte en Venecia

Texto original: Al-Hayat
Fecha: 12/09/2011
Autor: Usama Muhammad[1]
 
Este texto fue leído en el Festival de Cine de Venecia, en el seminario "El cine y los Derechos Humanos" en el que participaron cineastas de todo el mundo.

Imagen: Mana Neyestani

Para poder leer los nombres de las víctimas sirias, teníamos que comenzar con una fiesta de inauguración, ya que la inauguración de una “fiesta” ha estado matando a los manifestantes pacíficos “permanentemente” y sin descanso.

La masacre convierte a las víctimas en números y se traga sus sentimientos. Los sentimientos son mágicos: la materia no se puede abarcar en los periódicos ni en los foros. Las últimas sensaciones al despedir la vida de los hijos… La última taza de café… La adrenalina, el último grito por la libertad... Después, el instante en que la bala atraviesa el corazón. Ese es un momento secreto y grandioso que las víctimas ceden a la imaginación humana, que lo guarda en un depósito.

Temo que mi profesión acabe siendo dar discursos sobre el asesinato de sirios en los festivales. Temo que penséis que soy valiente porque estoy aquí subido a la tarima, tengo miedo de mi sonrisa y de mi ceño fruncido. Tengo miedo de mi connivencia con vosotros sobre el hecho de que el cine que he producido es el que me ha hecho situarme detrás de este micrófono.
Ha sido la sangre de los civiles sirios la que ha hecho que yo esté aquí presente, y aquí estoy, presentando una película en vivo producida por el asesino y su víctima.

Todo se repite: muerte y tortura, muerte y tortura… “Sólo las víctimas son nuevas”.
Así viene uno a la vida y así la abandona. Una nueva persona, en singular. La víctima siria X después de los tres mil anteriores hace que hoy la idea de los Derechos Humanos sea más perseverante y despierte al político de su sueño hipócrita. La idea de los Derechos Humanos está sitiada.

Las ciudades están sitiadas, los hospitales están sitiados, los callejones son salas donde se tratan las urgencias, las aceras sirven para proporcionar cuidados intensivos. Hipócrates ha muerto bajo tortura, vestido con la camisa blanca de un médico sirio que juró su profesión y asistió a los heridos, siendo después arrestado y torturado. 

Entonces Hipócrates lloró. El agente de seguridad secuestró al médico que estaba junto al herido, y también al herido que estaba junto al médico. El herido es un manifestante pacífico que está totalmente desnudo, tan sólo le cubren dos balas a la altura de la cintura. Un agente de seguridad no disfruta de un dolor que él no ha creado: las dos balas no las considera signos de tortura, las ve como un tatuaje antiguo, como si el manifestante hubiera nacido con dos balazos y sangrando. “Naturaleza muerta”. Los agentes de seguridad golpean la “naturaleza”, la naturaleza muere, y ríe y mata. Ríe como en el cine vil y directo.

Existen el cine realista, el surrealista, el del absurdo y el poético.

1. Toma general-Amanecer: Cien botellas de agua fría sobre el asfalto entre ambas aceras. Junto a cada botella hay una flor. En el fondo, tras las botellas y las rosas, out of focus, hay cien hombres y cien fusiles entre las mismas aceras. La distancia que separa los objetivos de las botellas está libre. Una voz camina a través del agua y las flores para decir a los soldados: “Somos hermanos, queremos libertad, no nos matéis”.

2. Agencia de noticias Sham-toma intermedia de televisión: Un cargo oficial describe a los manifestantes como grupos armados.

3. Agencia de noticias Counter Sham-Imagen completa y general: Cien mil manifestantes gritan “Mentiroso, mentiroso, mentiroso”.

4. Toma intermedia: La cámara está detrás del hombro del francotirador. Carga, silencio, “pam, pam”,… Mira al objetivo: “Jajajaja”, y levanta su dedo índice y corazón en señal de victoria.

5. Toma general desde arriba: Es de día y brilla el sol. Una plaza de cemento en blanco y negro. Un hombre con una camisa blanca cruza los límites de la imagen. Su sombra le precede. Blanco y negro. Balas. El hombre cae sobre su sombra, blanco y negro. Corte. 

6. Cámara estática-móvil: Una sombra nada sobre el asfalto. La sombra llega al cuerpo del hombre e impide que le dé el sol. El color rojo comienza a salir del orificio de la bala derramándose sobre el cuepo en blanco y negro: la víctima.

7. Toma general-de noche: Miles de personas pasan por debajo del objetivo en dirección a lo más profundo de un barrio pobre, cantando: “Qué bella es la libertad”. De pronto, un folio DIN A-4, como este que estoy leyendo, aparece ante el objetivo con el siguiente mensaje: “La gente de Jobar exige a la comunidad internacional que proteja a los manifestantes 9-9-2011”. El folio recuerda a las descripciones de imágenes del cine mudo. El folio no describe la escena, sino que dice lo que viene antes y después, sugiere el escenario anterior. El mensaje está escrito a mano.

Sí, proteger a los manifestantes, pero ¿cómo? Quien sostiene el folio no lo sabe, yo tampoco lo sé.

Hace meses que los cineastas sirios lanzaron su petición de que se detuviera la matanza de manifestantes desarmados. Hace seis meses que se dispara a los manifestantes: el festejo de inauguración continúa. Los asesinatos continúan y también los funerales. Se dispara contra los funerales, se los mata. El clima de humanidad es asesinado y los funerales crecen. Un funeral sirio supone una manifestación y una matanza.

Estamos en un tiempo de salvajismo que muerde al tiempo de la humanidad.
Miles de sirios han desaparecido bajo tierra agujereados con balas. Aquí también, bajo tierra, descubrió la humanidad el primer alfabeto. Con cada una de sus letras comienzan sus nombres. Para decirlos, necesitamos miles de años, años que constituyen su memoria y sus recuerdos.

La comunidad internacional no puede devolvérles la vida. Con sus letras, comienzan miles de nombres de detenidos. Aquí estoy yo hablando de miles, “números”: esa es la astucia del asesino en la matanza de los Derechos Humanos.

Los detenidos sirios son secuestrados en las calles, las manifestaciones, las casas y los hospitales. Puede que no regresen o que regresen mañana muertos bajo una tortura rápida. Fast food salvaje.

El compás del tiempo se ahoga entre nombres.Ayer fue detenido Yahiya Yarbayi, el chico al que se le ocurrió representar el carácter pacífico de la revuelta con las flores y el agua en Dariya. Se marchó y no ha vuelto. ¿Regresará vivo?

También están Amer Matar, Jouan Ahu, Hanadi Salhuta, Omar al-As’ad y Tareq Abd al-Hajj, esos pacifistas amantes de Tarkovski[2] y Visconti[3], ¿volveran vivos? Y el abogado Nayati Tayyara...

Y Shadi Abu Fajr, protagonista de “Paraíso sirio”[4], cuyo padre trabajaba en la fábrica de revelado cinematográfico y murió de cáncer. Los fotogramas revelados transmitieron a su hijo dos enfermedades: el cine y la libertad. Shadi fue  secuetrado hace dos meses. ¿Sigue vivo? No lo creo. Queremos a Shadi entre nosotros. La Cruz Roja no lo encontró en medio del escenario de ciencia ficción de las cárceles y las celdas provistas de internet y ordenadores. Nadie preguntó por él. 

Ayer pregunté a mi amigo de Damasco: "¿Cómo ves la situación?"
Dijo: “Libertad”.
Y añadió: “Las imágenes que vemos de asesinatos son reales y el criminal se siente orgulloso de su imagen como tal.
Llanto.
Llanto.
Llanto.
Miles de madres preguntan: '¿Dónde está mi hijo?'
Los sirios no piden ayuda para sí mismos, la piden para el resto de pueblos, para ayudarles a recuperar su humanidad".

Cuando no comenté su respuesta, me dijo: “¿Dónde estás? ¿Has salido?”

“Estoy en Venecia”.

Los sirios no piden ser protegidos de la muerte para salvarse ellos únicamente. Si fuera al contrario, no se dirigirían a ella en las manifestaciones. Piden protección humanitaria, piden a la comunidad internacional que proteja al ser humano, al menos mediante envío de comisiones de observadores, y una prensa que presencie su muerte y su libertad...

La imaginación del pueblo sirio es un nuevo abecedario inteligente, mágico e irónico que pide protección.

[1] Cineasta sirio.
[2] Andrei Tarkovski, directo de cine ruso (1932-1386).
[3] Luchino Visconti, dierctor de cine italiano (1906-1976).
[4] El autor hace referencia a la película italiana Cinema Paradiso.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Testamento del mártir Ghiath Mátar

Texto original: Facebook
Fecha: 11/09/2011
Autor: Ghiath Mátar

Ghiath trabajaba en la coordinadora de Dariya (periferia de Damasco). La familia de este joven activista de 26 años recibió ayer su cuerpo sin vida, tras varios días de detención y tortura.


Testamento* del mártir de la patria, el héroe Ghiath Taysir Mátar

Alabado sea Dios, Señor del universo. La mejor oración y entrega a nuestro Profeta Muhammad y a su familia y compañeros.

Hermanos míos, jóvenes libres de la revolución, que anduvisteis conmigo por el camino de la libertad en los que han sido con diferencia los días más bellos de toda mi vida.

Si os apenáis con la noticia de mi muerte, sabed que ahora yo he obtenido de una sola vez la felicidad y la libertad, y que espero volver a la vida para alzar de nuevo el estandarte de la verdad y la justicia, de la dignidad y la libertad, y luego volver a morir... No creáis que con sus disparos me han hecho daño.

No, Dios, yo he vencido y mi causa ha vencido cada vez que salí a la calle a decirle no a la injusticia y la tiranía, y sí a la libertad, la justicia y la dignidad.

Mi testamento es para que os reafirméis en el mismo principio por el que salimos, para que trabajéis por todo aquello que demandamos con nuestros gritos, para que se convierta en realidad. Para que resistáis y mostréis vuestra valentía, sean cuales sean sus intentos de dañaros y desestabilizar vuestras filas. No dejéis que os cambien, no desperdiciés mi sangre y la de los otros mártires que dieron sus almas por una Siria libre. No vendáis nuestros sacrificios a ningún precio, no dialoguéis con vuestro verdugo, pero arrebatadle vuestros derechos con vuestra perseverancia e insistencia por alcanzar la victoria.

Yo he visto la libertad cara a cara, la he visto tan cerca de mi y de vosotros...

Cada vez que salíamos,
Cuando nuestro grito estremecía la tierra y atemorizaba a los tiranos cobardes, veía a la libertad acercarse y la victoria haciéndose realidad...
Ahora la veo desde el otro mundo, acercándose a vosotros más y más. Sed pacientes, pues la victoria llegará.

Aunque el mundo entero se ponga en contra vuestra, no desesperéis. Aunque erijan todo tipo de barreras y obstáculos en vuestras filas, no os detengáis. No deis marcha atrás porque os harán daño, os destruirán y se desvanecerá con vosotros el sueño. No os rindáis pues estaréis vendiendo nuestra cara sangre y todo los esfuerzos realizados por una patria libre y digna.

Recordadme cada vez que gritéis en las manifestaciones, cada vez que las mujeres hagan albórbolas en los aniversarios de los mártires, cada vez que se cumpla una de nuestras demandas. Recordadme cuando festejéis el derrocamiento del régimen, y una patria libre de opresores. Recordadme cada vez que plantéis un jazmín en tierra siria, cada vez que pongáis un ladrillo en una construcción, cada vez que miréis al futuro con los ojos de los niños... Recordad que por ello di mi espíritu y mi sangre.

¡Oh héroes! Que Dios os ayude y ampare en el camino de la lucha pacífica, y que escriba la victoria en vuestras manos.

El ciudadano sirio Ghiath Mátar,
Que soñaba por un futuro mejor para sus hijos, hermanos y para todos los sirios.
Un futuro mejor que lo que nosotros y nuestros padres hemos vivido.

* A poco de estallar las revueltas, demostrada la forma de actuar de los aparatos de seguridad del régimen, escribir un testamento antes de salir a la calle a manifestarse se convirtió en práctica común entre los rebeldes.