Blog dedicado a publicar traducciones al español de textos, vídeos e imágenes en árabe sobre la revolución siria.

El objetivo es dar a conocer al público hispanohablante al menos una parte del tan abundante material publicado en prensa y redes sociales sobre lo que actualmente acontece en Siria. Por lo tanto, se acepta y agradece enormemente la difusión y uso de su contenido siempre y cuando se cite la fuente.
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lunes, 8 de julio de 2013

Zona rural de Damasco: los momentos que preceden a la muerte de todos nosotros

Texto original: NOW

Autora: Razzan Zaytoune

Fecha: 07/07/2013





A Fida al-Ba'li…

No suele pasar que uno se despierte y vea que ha perdido, por ejemplo, un ojo. Su ojo que estaba parpadeando apenas unos segundos antes de cerrarse, no suele desaparecer de pronto para que ocupe su lugar una piel suave, como si nunca hubiera estado ahí.

Si eso sucediera, provocaría un terror y una tristeza inmensurables. La mera posibilidad de que ello sucediera haría que la vida se tornase histérica debido a las preocupaciones y a la futilidad de la misma. Uno desearía perder su ojo y que sus miembros se cayeran uno a otro, con la mayor brevedad posible y en ese preciso instante, para no vivir la angustia de esperar que se fueran cayendo parte por parte durante días, meses y años.

Quizá por eso Abd Allah se ofreció voluntario para acostarse en la tumba de su amigo, con el pretexto de asegurarse de que era suficientemente amplia para su cuerpo mártir. “Me preguntaron si era suficientemente amplia la tumba, y me tumbé en ella, me moví y dije que sí era suficiente”. “Entonces me eché a llorar: Hermano mío, Yihad Shihabi, me he equivocado. Si el cielo no es suficientemente amplio para ti, ¿cómo va a serlo una tumba?”.

Quizá por eso me sobreviene un deseo terrible de ir donde cae el proyectil para recibirlo en mi cuerpo y terminar.

¿Cuál es si no la manera de tratar con la inesperada desaparición de personas a nuestro alrededor? ¿Qué magia negra hace que cada día un amigo que estaba sentado ante nosotros unas horas antes esté ahora tumbado en una tumba, con el cuerpo destrozado, y con todas sus historias, risas y palabras cubiertas de tierra? Nuestras citas son incontables y esperarlo no tiene sentido ni valor

La cuestión no se limita solo a los amigos, sino que se extiende incluso a aquellos que han pasado momentáneamente por nuestra vida y no esperan que los recordemos. El vecino torpe, el niño de la calle de al lado que solía molestarnos con su juego, el vendedor de gasolina que pedía el doble del precio, la mujer desconocida al final del barrio, cualquiera puede desaparecer en un abrir y cerrar de ojos. Y antes de que nos demos cuenta de que ha desaparecido, incluso antes de que lo creamos, nos encontramos mirando con ojos escrutadores su frío rostro en un vídeo absurdo y neutral

En vez de lamentarnos por quien se ha ido, llorándole como debe ser, en vez de penarlo, guardar un minuto de silencio o de shock, nos ahogamos pensando en quién caerá después, en dónde, cuándo y cómo. ¿En una hora? ¿Antes de comer? ¿Mientras tomamos el café? ¿O durante una reunión que muestre cómo de perseverantes, valientes y pacientes somos que permaneceremos hasta que caiga el último párpado, y cómo de feo e hipócrita es el mundo que recoge lo que se nos va cayendo para enterrarlo y enterrarnos?

¿Cómo se puede llevar esta pérdida y la angustia generada por una nueva pérdida sin caer en la locura o acostumbrarse a la idea de que todos mueren y de que es cuestión de tiempo? No hay por qué angustiarse: él morirá, y ella morirá también. Es el ciclo de la vida, pero a mayor velocidad, como si se sirviera de un generador gigante con la energía de la muerte absoluta.

No te angusties, Fida. Como te dijo tu madre mientras acariciaba tu frío rostro: “Duerme, cariño, duerme… Acuéstate tranquilo”.

sábado, 29 de junio de 2013

Contra un destino incierto



Texto original: Al-Jumhuriyya

Autor: Nai'la Mansur

Fecha: 26/06/2013


"Viviremos nuestro sueño hecho realidad aunque no queráis"
(Kafranbel ocupada, 06/01/2013)


Con el inicio del nuevo milenio, el filósofo francés Edgar Morin publicó una especie de guía para los educadores del futuro en la que se incluyen siete vías para un futuro educativo visionario en el que el individuo se integre en su persona y su sociedad y en el mundo y el universo en general. Por ejemplo, proponía la educación bimetódica para una comprensión no unitaria o focal de los fenómenos y las realidades; la introducción de la condición humana en toda aproximación científica o metódica por muy cercano que esté el campo de estudio a las ciencias exactas; la enseñanza de la ciudadanía mundial a los niños del futuro, para hacerles comprender que su destino está ligado al destino de toda la Humanidad, y así sucesivamente.

Entre las siete vías, hay una que es preciso mencionar y poner en práctica hasta el final en días como estos llenos de dureza que está viviendo nuestro Levante. Esta vía propone que el ser humano del futuro aprenda a tratar con lo inesperado y con lo que no puede predecirse con facilidad, pues la experiencia del siglo XX ha demostrado la dificultad de predecir el destino de la temeraria y no calculada aventura humana, desde los heraldos de la Primera Guerra Mundial hasta la elección de Bush hijo y la guerra contra Afganistán e Iraq.

Hoy, veintisiete meses después de marzo de 2011, vemos claramente que la revolución siria  ha sido una concentración de la teoría del destino no calculado de la aventura humana, no en el sentido de que quien se levantó por su dignidad y su libertad fuera un aventurero loco. El revolucionario es un aventurero sin duda, pero el derecho innegable que le llevó a su aventura y conformó su punto álgido no puede relativizarse, incluso aunque el camino se tuerza o fracase. Cuántos ejemplos hay en la historia sobre causas justas que no han logrado sus objetivos. Pero en la aventura han participado y participan todas las partes, desde la representación política de la oposición por parte de fuerzas democráticas (y no democráticas) hasta las potencias internacionales influyentes, pasando por las potencias regionales. La oposición se apresuró al confiar en que la revolución armada tendría un rápido éxito, y al confiar en que el apoyo internacional llegaría sin dilación. También se apresuró en su alianza sin condiciones con fuerzas que no buscan necesariamente la misma forma para el Estado (sirio) del futuro, y en su negligencia ante los errores recurrentes en el interior de la revolución. Las potencias internacionales, por su parte, se apoyaron en sus representaciones del antiguo colonialismo, entendiendo que Siria y Oriente Medio en general es un campo internacional abierto, como lo fue a principios del siglo XX, sin tener en cuenta el tiempo o los resultados de la prolongación de la violencia. En cuanto a las fuerzas regionales, sus aventurismos se resumen en el significado primero de la palabra aventura, irrumpiendo en nuevos lugares y pretendiendo dominar la situación por completo, como hace Hezbollah bajo supervisión iraní. Por su parte, el régimen ha sobrepasado límites inimaginables en las distintas etapas de su aventura fascista. El resultado es que el sirio se enfrenta a una vida y un destino que no fue capaz de prever.

Pero lo que nos importa de la teoría de “enfrentarse a lo inesperado” en realidad no es la parte de la aventura, pues eso es obvio ya y no es necesario hacer ninguna inferencia que los sirios más que nadie han logrado descifrar por sí solos. Se sienten frustrados por el hecho de que su destino no depende de ellos, sino de otros jugadores. La parte útil de esta teoría es la parte del enfrentamiento, el cómo enfrentarnos a lo inesperado, cómo enseñamos a las nuevas generaciones a hacerlo. Creo que el primer paso se esconde en una comprensión objetiva de una realidad que intentamos negar continuamente querellándonos en exceso con el punto al que hemos llegado. La realidad es que un pueblo entero puede desaparecer, y una cultura entera con él, y en definitiva un universo al completo también, si siempre nos aferramos a los mismos mecanismos harto repetidos y utilizados miles de veces sin cambiar nuestra aproximación a las realidades y los hechos.

En esta etapa de la revolución, y para enfrentarnos a destinos que muchos no esperaban, excepto los pseudo-profetas que han recibido la inspiración, merece la pena, para hacer la situación más flexible y para poder enfrentarnos con lo inesperado extraer nuevas formas de resistencia. Y parece que la sociedad siria en las zonas cercadas que han sido abandonadas a su suerte sin un mínimo de medios para vivir, están desarrollando esas formas de resistencia, de vida y de confrontación de las condiciones que nunca imaginaron, y se enfrentan a nuevos enemigos que pretenden extender su nuevo dominio mediante el filo de la espada. En el nivel político esto puede alargarse antes de dar nuevos frutos, a no ser que la política nazca de nuevo de formas sociales y organizaciones nuevas que nadie puede predecir.

martes, 2 de abril de 2013

El amor en tiempos de revolución


Texto original: Al-Modon

Autor: Hassan Abbas

Fecha: 01/04/2013



Entre el amor y la revolución hay algunos denominadores comunes, como que ambos se levantan con el deseo de superar la situación actual y llegar a otra que se desea. El amor, sea cual sea su naturaleza, es una energía intrínseca que se irradia desde el ser humano y se vierte hasta identificarse con el otro, o bien una necesidad imperiosa que no desaparece hasta saciarse con el otro. La revolución, sea cual sea su naturaleza, es un movimiento en contra de una situación que ya no es aceptable, y un acto que busca crear una nueva situación.

También entre sus denominadores comunes está que ambas precisan de valentía, osadía y riesgo. El amor comienza con un movimiento primario, una expresión que necesita deshacerse del miedo: “No te apesadumbres… pues no eres el primer enamorado” (“El agradable joven”, pseudónimo). Si el enamorado supera el abatimiento inicial, sigue en en su empeño aunque le lleve a enfermar - “Te sorprende mi enfermedad y, en cambio, estar sano sería la sorpresa” (Abu Nuwas)-, al dolor –“Mi corazón me dice que padeces” (Ibn Farid)-, o al suicidio –“Escuchamos la puñalada, morimos y luego informaron…” (Al-Asma’i). También en la revolución quien participa duda antes de levantar su puño o gritar sus lemas: “Libertad”, “Dios es grande”… Pero en cuanto lo hace, se siente seguro y derriba los muros del miedo, lanzándose a una mayor implicación revolucionaria que puede hacer de él víctima de lo que empieza siendo violencia verbal para transformarse rápidamente en violencia corporal y que termina dando con él en la cárcel, donde quizá le espere la muerte.

La similitud entre el amor y la revolución hace del primero una revolución en el individuo que se enamora, y hace de la segunda un amor que siente el grupo que se implica en ella. Aún más, nada impide hacer una digresión que diga que el amor no es real si no es una revolución, y que la revolución tampoco es real si no es amor.

En el levantamiento sirio, cuando la revolución aún se encontraba en su etapa pacífica, brotaron varias historias de amor. La osadía de la situación abrazaba la osadía de los enamorados. Una joven en un texto que escribió como testimonio de su participación en la revolución decía: “Las fuerzas de seguridad y los antidisturbios nos atacaron, algunas jóvenes se colaron por las puertas abiertas más cercanas. Pero la energía interna me empujó a correr hacia los callejones secundarios. Los chicos eran más rápidos que nosotras y llegaron antes. Y solo me sentí segura en ese instante, ese instante en concreto en que tu mano me agarró como una mano divina que salva a quien se ahoga. El calor de tu mano entonces fue el primer sentimiento real de que la libertad por la que me manifestaba estaba cerca”. Otra dice: “Me quejaba de cuánto echaba de menos a mi familia e iba a mi ciudad cada jueves. Pero mi objetivo era participar en las manifestaciones del viernes, no solo porque estuviera con la revolución completamente, sino porque él me estaba esperando, caminando con el grupo que protegía a las mujeres que participan en las manifestaciones. Sin embargo, yo sabía que él estaba allí para protegerme. Lo amé dos veces: porque estaba allí, y porque estaba allí para protegerme”.

Con los cambios en la naturaleza de la revolución, el ambiente que abrazaba a las historias de amor se transformó: la libertad ya no estaba en el mismo nivel que antes. En Dariya, esencia de la revolución pacífica y su flor abierta, un grupo salafista emitió un comunicado que llamaba a “las libres” a abstenerse de participar en las manifestaciones porque al haber hombres, estaban invocando al diablo. Una activista de uno de los municipios de Al-Ghouta decía en su página de Facebook: “Tu transformación me sorprende: ¿no me miras cuando me pides que me quede en casa, y hace un año ahuecabas los brazos para rozar mi mano en la manifestación?”

Algunas historias huyeron con sus héroes, héroes que huyeron de la creciente violencia y la muerte que les rodeaba. Algunas otras murieron con alguno de sus héroes y solo quedaron testimonios en Facebook que encogen el alma. Otras nacieron a escondidas y aún siguen vivas en el mundo de la comunicación virtual.

Con los intentos de desviar la revolución de los objetivos por los que se hizo, fuerzas ocultas intentaron privarla de su ética y publican una grabación de luchadoras de la guerra de Chechenia diciendo que son tunecinas que han ido a Siria en respuesta a la yihad de la cópula a la que llamó la fetua de un ignorante de Arabia Saudí, que bien podría ser una legalización de un tipo de prostitución [1].

La revolución se ha visto sometida a profundas transformaciones debido a serios peligros que la amenazan a ella y a Siria. Pero, incluso en dicha transformación, la revolución sigue pareciéndose al amor, pues también “comienza riendo y termina con seriedad” (Ibn Hazm).

[1] Básicamente, aunque no se sabe la fuente concreta, autorizaba a las tunecinas a ir a aliviar las circunstancias de los luchadores en Siria. 

jueves, 17 de mayo de 2012

Noam Chomsky: La situación en Siria "está muy mal"

A continuación, presentamos la traducción de una entrevista realizada por el canal catarí Aljazeera que solo se ha publicado doblada al árabe con el intelectual Noam Chomsky, grabada en EEUU el 24 de marzo de 2012.

La última pregunta se ha omitido por no responder al tema de este blog que es la revolución siria. Las demás preguntas están reformuladas parahacerlas más breves, mientras que las respuestas se han reproducido literalmente.

 
¿Cómo ves la situación en Siria? 

Que está muy mal. Es una masacre y aún no he escuchado ninguna propuesta constructiva sobre lo que debe hacerse y parece que las opciones que se barajan ahora son, bien que la situación acabe en una guerra civil más cruel y salvaje y con resultados mucho más destructivos sobre la sociedad siria, bien que se produzca algún tipo de negociación que desemboque en una solución diplomática que pueda suponer el apartar a la familia Asad del poder de forma pacífica y permitir algún tipo de reconstrucción. Ahora bien, si hay una tercera alternativa, yo no he oído hablar de ella.

¿Qué opinas que fue lo que prendió la mecha de la revolución en Siria en primera instancia: causas internas o externas? 

Creo que en primera instancia se trata de razones internas y por supuesto hay injerencia extranjera de Arabia Saudí, Occidente y otros. Pero según muestran los hechos, creo que es un levantamiento interno contra la dictadura, la situación de represión y la pobreza, como sucede en el resto de países de la región en gran medida

¿Ves alguna solución política a la situación en Siria?

Bueno, no creo mucho en esa posibilidad e incluso creo que la probabilidad va descendiendo, pero la única salida política que veo es lo que he dicho antes; es decir, las negociaciones y la diplomacia que lleven a la desintegración y desaparición de la dictadura y protejan los derechos de las minorías y los de los que apoyan a ambas partes. Esto no es fácil, pero sin duda es mejor que la otra alternativa.

¿Aún crees que es posible una salida política? 

Eso siempre es posible. Creo que si miramos a los levantamientos que tuvieron lugar el año pasado, el que se parece a este en cierta medida, pero no demasiado, es el caso libio. En el caso de Libia, revisando lo que sucedió, vemos que se adoptó la Resolución de la ONU 1973 y los países imperialistas tradicionales (Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos) con apoyo de otros, implementaron lo que decía la resolución durante unos minutos, pero después lo dejaron de lado y en vez de hacer lo que exigía la resolución (alto el fuego, imposición de una zona de exclusión aérea y protección), esos países se unieron al ejército de los rebeldes, convirtiéndose en su fuerza aérea. Como sabemos, gran parte del mundo se opuso a ello y el continente africano empezó a exigir que un alto el fuego y un inicio de la senda de la diplomacia y las negociaciones. Esa fue la postura que también adoptaron los BRICS (Brasil, India y Sudáfrica, fundamentalmente).

¿Tienes miedo de que eso mismo suceda en Siria? 

Si hubiera una intervención extranjera, y yo lo dudo, creo que podría pasar. Pero hubo también esfuerzos internacionales para intentar encontrar un camino diplomático, entre los que estuvo la creación de un grupo internacional para impedir una catástrofe humanitaria, que sucedió de hecho en Libia. En el caso sirio, creo que la situación es aún peor, pero que puede darse una situación similar si hay una intervención, que es algo que no espero. En Siria, pueden darse grandes acontecimientos, porque la situación ya es bastante negativa, pero una guerra civil entre dos partes cuya enemistad vaya en aumento puede ser destructivo para la sociedad de la misma manera que lo ha sido en Libia.

Hay quien dice que el pueblo hoy está entre un régimen dictatorial y la amenaza de una intervención extranjera, ¿qué piensas de ello? 

No creo que la amenaza de la intervención exterior sea grande, puede que haya más apoyo para el Ejército Sirio Libre proveyéndole de armas, por ejemplo, y creo que eso llevará a una guerra civil. No parece que vaya a haber una intervención extranjera, no hay nadie que lo quiera y de hecho creo que en Washington y Londres estaban deseando el veto de Rusia y China porque eso les dio un pretexto para hacer lo que iban a hacer de todas formas: nada. Hacen lo que les viene en gana al margen de la ONU, pero pueden hacer declaraciones nobles sobre la libertad y otras cosas sin hacer mucho.

 "El pueblo sirio deserta del mundo por habernos abandonado"
(Kafaranbel ocupada)

Entonces Noam Chomsky cree que hay una conspiración por parte de Washington Londres, París, Moscú y Pekín para no hacer nada en lo que respecta al expediente sirio… 

No creo que haya ninguna conspiración. Todos ven que va en su interés el no hacer demasiado, porque ¿qué pueden hacer? No puede imponerse una zona de exclusión aérea habiendo un ejército en Siria. La situación no es como la que había en Libia: si hay una intervención militar, habrá verdaderas batallas, y no hay ningún país que quiera entrar en una guerra terrestre en Siria, ni Turquía, ni Francia, ni Rusia ni ninguno de ellos.

¿Qué piensas de la llamada del senador John McCain al uso de la fuerza para establecer zonas de seguridad en las zonas fronterizas? 

Tenemos que tener en cuenta que John McCain no tiene ni idea de lo que está diciendo en este tema ni en otros. Se le considera un experto en asuntos exteriores porque estuvo encarcelado en el Vietnam del Norte, pero la cárcel en Vietnam del Norte no te hace un experto en los asuntos exteriores. ¿Cómo pueden los especialistas militares encontrar una zona aérea segura? No creo que eso sea posible. Tal vez fuera posible para las fuerzas terrestres, tal vez el ejército turco podría hacerlo, pero no lo harán porque no quieren una guerra con Siria.

¿Entonces no piensas que haya ninguna fuerza extranjera que trabaje con el ESL dentro de Siria? 

Claro, claro que los hay.  Hay quien habla de ellos, sobre gente como ellos, y estoy convencido de que reciben armas del exterior. No me sorprendería saber que Arabia Saudí y Catar se encargan de ello y hasta cierto punto, algunas fuerzas occidentales. Pero con total sencillez, Arabia Saudí no habla de o pretender enviar fuerzas armadas a intervenir, como sucedió en Bahréin: la situación aquí es diferente.

Si no apoyas la declaración de McCain, ¿estás entonces a favor de las declaraciones de Obama de no usar la fuerza? 

Todo el mundo que sabe algo de esto piensa así. No soy un experto en Siria ni lo pretendo, pero me fijo en lo que dicen los que conocen bien el caso como Patrick Seale y Charles Glass[1] y otros. Entre lo que he leído de ellos no hay ninguna sugerencia de cómo llevar a cabo una intervención internacional más allá de en el terreno de la ayuda humanitaria. Con ello me refiero a que la sugerencia que puede ser lógica y posible y que merece ser intentada es intentar llegar a un acuerdo sobre cómo crear corredores para hacer llegar la ayuda humanitaria. Pero creo que lo que debe hacerse es descubrir cómo llegar a la opción de la negociación y la diplomacia, algo que no es fácil. Si otros tienen una alternativa, yo no la he oído.

Mirando al futuro, a la futura Siria y a los intereses de EEUU allí, ¿ves a Bashar al-Asad como parte de la ecuación? 

Creo que no tardará mucho en salir del mapa. Terminará de una forma u otra. En lo referente a la política de EEUU, es una política clara, una política que no difiere de las de Francia o Gran Bretaña. EEUU tiene dos intereses fundamentales en la zona que vienen desde los años cuarenta del siglo pasado, cuando EEUU ocupó el lugar de Gran Bretaña como potencia hegemónica en el mundo. Dichos intereses son: en primer lugar, dominar las fuentes de energía, no solo llegar a ellas, sino dominarlas. En los cuarenta del siglo pasado, EEUU no veía como un interés el mero hecho de llegar a las fuentes de energía, pero los objetivos estaban claros y de hecho, uno de sus más altos responsables dijo que “si podemos controlar el petróleo de Oriente Medio, podremos prácticamente dominar el mundo”. El segundo interés es impedir que se implante la democracia. Es importante para EEUU y sus aliados que no haya democracia en la zona.

¿Por qué? 

Mira al canal Aljazeera. Hace un par de días, Aljazeera publicó la primera encuesta profunda sobre la opinión pública árabe, realizada por Marwan Bishara, y ahí obtendrás la respuesta: la democracia, si es un sistema efectivo, supone que la opinión pública tenga influencia en la poítcia y si no, no es democracia. ¿Quiere EEUU que la política de los Estados de la región esté dominada por la opinión del pueblo? La mayoría de la población ve en EEUU e Israel una amenaza principal mientras solo un 5% considera a Irán una amenaza. De hecho creen que si Israel tiene armas nucleares, todos pueden tenerlas. ¿Es eso lo que quieren los Estados occidentales?

Habrá quien lo comparta y quien no… 

No creo que haya nadie que esté en contra de lo que digo. ¿Hay en Occidente alguien que quiere que estos países sigan una política como esa?

Habrá gobiernos que difieran contigo en eso, pero ¿tengo que entender que lo que EEUU quiere es que Bashar al-Asad se quede para que no haya democracia? 

No, eso no tiene sentido, Tampoco quieren democracia en Egipto y por eso apoyaron a Mubarak hasta el final. No obstante, cuando el Ejército se puso en contra de Mubraak, les pareció bien encontrar un camino para mantenerse en el poder sin Mubarak. Esta es la regla de trabajo. Tengo que volver a lo que has dicho antes. No creo que haya nadie en los gobiernos de Occidente que quiera que los gobiernos de Oriente Medio expresen la opinión pública, como sucedió y como decía la encuesta, que además ha dado los mismos resultados que encuestas estadounidenses que se hicieron en la región. Por supuesto que no quieren eso. Esa es la razón de su oposición a la democracia, algo que se ha repetido históricamente.


"Solo en siria: la única zona segura 
de los bombardeos de los tanques 
y los ataques de los soldados 
es el Golán"
(Zabadani)

¿Cómo crees que es la relación futura que EEUU quiere con el futuro régimen en Siria? 

Quieren una relación de subordinación y dependencia como ahora sucede en todas partes del mundo. No es un secreto que todas las grandes potencias, sean las que sean, quieren una relación de subordinación y dependencia de sus intereses. Así es como funcionan las relaciones internacionales.

Define mejor los mecanismos para establecer relaciones de EEUU y el régimen que sucederá al de Bashar al-Asad.
Ello no depende de la esencia de ese gobierno, pues si se trata de una dictadura militar de algún tipo, se dedicarán a organizarse con dicha dictadura militar y la apoyarán, como hacen en todas partes. Si se trata de un régimen gobernado por los intereses comerciales, estará todo claro: harán pactos con los que tienen los intereses comerciales. Y si se diera un milagro que me encantaría ver, pero que no espero; es decir, que haya un gobierno democrático y popular, Occidente estará en problemas.

¿Cuál será la relación entre EEUU y un gobierno en Siria dominado por los islamistas? 

EEUU puede tratar con los movimientos islamistas con facilidad. EEUU y Gran Bretaña, dos fuerzas principales en la región, han apoyado desde hace tiempo a los movimientos islamistas más extremistas. EEUU y Gran Bretaña no tienen ningún problema con el islam radical, sino que de hecho lo apoyan, excepto si se vuelve contra ellos, como Khomeini, por ejemplo. El tema es cuál es la postura de los movimientos islamistas de los objetivos e intereses de EEUU Y Gran Bretaña. En lo referente al norte de África (Túnez y Egipto), EEUU puede tratar con un régimen en Egipto en que dominen el parlamento los Hermanos Musulmanes e incluso puede tratar con un régimen en el que haya elementos salafistas y militares de un modo u otro. Creo que e en eso en lo que están trabajando ahora y de hecho, los Hermanos Musulmanes pueden adaptarse a los programas de Occidente, los programas neo-liberales y otros programas y opciones políticas.

Por otra parte, si el régimen en Egipto expresase la opinión general popular, sería un problema. Hay que recordarlo, ya que es lo que salió en la encuesta de Aljazeera. Las encuestas occidentales hace un año tenían unos resultados aún más duros y ello se ve en políticas concretas como sucedió cuando Egipto viró levemente hacia el acuerdo con Irán y eso no gustó a EEUU. Tras la caída de la dictadura en Egipto, el régimen militar permitió a una flota iraní pasar el canal de Suez. Eso tampoco gustó a EEUU.

¿Cuáles son los rasgos de la postura israelí sobre lo que sucede en Siria? 

Israel tiene ocupado el Golán sirio y quiere conservarlo. De hecho lo ha anexionado pasando por alto las resoluciones del Consejo de Seguridad y cuando los sirios o los palestinos intentan entrar a los Altos del Golán son expulsados por la fuerza. Israel lo que quiere en primera instancia es un régimen que deje que Israel conserve los Altos del Golán y se adapte a los intereses israelíes y los proteja. Por ejemplo, si Israel decide invadir Líbano y volver a ocuparlo, no quiere un régimen en Siria que apoye a la resistencia contra la ocupación y la invasión. Al-Asad estaba en gran medida aclimatado a esto y era, por tanto, en gran medida visto con buenos ojos por Israel.

¿Crees que Israel tiene algo que ver en lo que sucede en Siria? 

No lo sabemos con certeza, pero los indicios apuntan a que es poco probable que haya una mano israelí en todo esto. Creo que no están simplemente a la espera de lo que venga después de Bashar al-Asad y, al margen de sus relaciones con EEUU, creo que trabajan para y esperan que Bashar al-Asad se mantenga en el poder. Creo que esperan que así sea, o  que lo que venga tenga la misma relación con Israel, que es en gran medida el aceptar la situación actual.

¿Crees que Israel tiene más miedo que nadie de un gobierno islamista en Siria o cómo ves la situación? 

Ello depende del tipo de gobierno islamista. Israel no tiene miedo del gobierno islamista radical en Arabia Saudí porque son complacientes con los intereses israelíes. La cuestión de los islamistas no es la que debe plantearse, sino que se trata de la dependencia y la aclimatación, se trate de regímenes islamistas o no.

¿Crees que Siria es una carta que usa Occidente para presionar a Irán? 

Se pueden decir muchas cosas sobre Irán. Está claro que EEUU e Israel quieren ver un gobierno sirio que se deshaga de su estrecha relación con Irán por diversas razones entre las que se encuentra el hecho de que ello supondrá que se detenga el envío de armas a Hezbollah, lo que logrará que Israel se deshaga de ese factor disuasorio. Sea cual sea la opinión que se tenga de él, es el único factor de disuasión frente a una nueva invasión israelí de Líbano y claramente quieren deshacerse de él. Pero si en Siria se da un gobierno salafista, algo que puede suceder, y corta sus relaciones con Irán, los israelíes estarán felices.

¿Ves posible una guerra Israel-Irán o EEEUU e Israel contra Irán? 

No creo que sea mero ruido porque si lees la prensa israelí verás que lo mencionan y Benjamin Netanyahu en un discurso anunció la guerra de facto: “No dejaremos que Irán enriquezca uranio”. Irán amenaza con un nuevo holocausto y al mencionarlo, no hay más que decir. No hay nada peor que eso. Se metió a sí mismo en callejón que solo desemboca en la guerra. EEUU no quiere que Irán enriquezca uranio, pero no pone una línea roja a Israel aunque puede detenerlo si quiere. Ahora bien, tampoco le ha dado luz verde. Creo que Israel quiere encontrar una situación de enfrentamiento en  la que EEUU haga el trabajo sucio y no sé si pueden hacerlo o no o si EEUU aceptará algo así. Lo que debemos preguntarnos es qué derecho tiene EEUU o Israel para hablar de atacar a Irán. El amenazar de guerra es una violación de la Carta de Naciones Unidas y del Derecho Internacional. ¿Qué derecho tienen para hablar de atacar a Irán? ¿Cuál es la amenaza que ven en Irán? Es una pregunta comprometida, pero hay una respuesta dada por la Secretaría de Estado estadounidense y la CIA, que mandan informes al Congreso anualmente sobre la seguridad internacional. Si los lees, lo verás claro, y puedo contar aquí que dicen: la gran amenaza iraní es la capacidad de disuasión 


[1] Ambos periodistas. En el caso del primero, se le considera un autor de referencia sobre Siria ya que, entre otras cosas, conoció a Hafez al-Asad al que entrevistó en varias ocasiones, así como a líderes de la Siria post-independencia.

lunes, 23 de enero de 2012

La identidad siria: de la marginación de las pertenencias identitarias a su enriquecimiento

Texto original: Al-Quds al-Arabi

Autor: Adi al-Zaabi

Fecha: 17/01/2012

 "No nos dirigiremos a los presidentes ni a los reyes, 
sino a las conciencias de los pueblos
para que se pongan de parte del pueblo sirio"
(Homs, Al-Wa'r)

La revolución siria postula una serie de interrogantes sobre la identidad siria y su futuro. En teoría, las corrientes imperantes de pensamiento tienen una visión ideológica estática que hace de la identidad algo esencial y eterno, presente en el ser humano desde el principio de los tiempos. Con esto no nos referimos solo al lema del Baaz sobre el mensaje eterno [1], sino también al mensaje de las corrientes islamistas y de izquierdas. Dichas corrientes consideran que la identidad es bien absolutamente islámica, bien absolutamente árabe, bien absolutamente de pertenencia a una clase. La visión de la izquierda es diferente, pero, a fin de cuentas, considera que la superestructura depende de la estructura económica, por lo que la clase a la que pertenece el individuo es su identidad.

Con la llegada del partido Baaz al poder, la identidad árabe fue la única reconocida. La generación que creció bajo el dominio del Baaz, especialmente la que se crió tras los sucesos de los ochenta[2] y sufrió la excesiva represión ejercida sobre todos los aspectos de la vida, se le exigía no declarar ninguna otra identidad complementaria o paralela a la identidad árabe. Las identidades religiosas y étnicas fueron totalmente apartadas, pagando por ello los islamistas y los kurdos en distintos grados según las circunstancias. Del mismo modo, la izquierda fue víctima de una represión injustificada.

Sin embargo, y este es el punto en el que quiero hacer hincapié, se excluyeron también las identidades locales, sectarias y regionales. En los ochenta era una lacra social proclamar que eras de Damasco, de Hawran o de Homs y, a nivel político era muy peligroso, gritar a los cuatro vientos que eras alauí, suní o druso.

Tal empobrecimiento del concepto de identidad hasta el punto de perder todo significado, y que suele referirse en exclusiva a Palestina, ha dado lugar a una idea un tanto extraña: Todo el que haga gala de su adscripción regional o religiosa está, inevitablemente, en contra de la arabidad y es, por tanto un retrógrado que busca el sufrimiento de Siria.

El error que comenzó con la llegada del ideológico Baaz al poder , un partido que se niega a reconocer que hay otros partidos con una visión diferente, se extendió también a las identidades secundarias. En consecuencia, las identidades más íntimas y menos ideologizadas fueron condenadas. ¿Por qué?
Reconocer las identidades regionales implica exigir una mejora de las condiciones de vida, luchar contra la corrupción de los hombres del gobierno y los servicios de seguridad en dichas zonas, y promover estudios y proyectos relacionados con dichas zonas, además de conllevar el intento por parte de los habitantes de colaborar o criticar a las autoridades locales hasta lograr una vida digna. Reconocer la identidad local y enorgullecerse de ella va, en consecuencia, en detrimento de la dictadura y no de la arabidad.

Al comenzar la revolución, los partidarios del régimen acusaron a los habitantes del Hawran literalmente de tener una naturaleza clánica propia. Para defenderles, otros insistieron en que no hay ningún trasfondo clánico en las revueltas de los sirios. Y la pregunta aquí es: ¿por qué se establece un nexo entre el sentimiento de clan y el retraso y una mentalidad retrógrada? Tal vez haya algo de clánico y religioso en las protestas de los sirios, pero eso no es malo siempre que tales protestas vayan encaminadas al establecimiento de un estado de Derecho basado en el respeto a los demás.

La mayoría de los niños torturados en Daraa pertenecen al clan Abu Zayd, pero las protestas han incluido a todos los clanes del Hawran. Por tanto el el clanismo no implica caer en partidismos de defensa de un clan sobre el otro y si es ese el elemento reprobable en dicho sentimiento de clan, claramente se ha exagerado su presencia, que no hemos notado, en las protestas.

El clanismo como el regionalismo son dos conceptos reprobables si se basan en la prepotencia y rechazo al otro, pero si se trata de algo que completa o acompaña a la identidad nacional no lo es. La gente de Homs grita a diario que mueren por Homs y de hecho lo hacen, pero eso no significa que los habitantes de dicha ciudad estén en contra de las identidades árabe y siria, sino que, al contrario, la identidad homsí secundaria, materializada en la lucha contra la dictadura, es el núcleo de la identidad siria global.

¿Cuál es el argumento teórico que justifica el rechazo a las identidades sectarias y regionales? ¿Qué hace a un individuo perteneciente a una zona concreta (Homs, Deir Ezzor, Hawran) o una secta (alauí, druso o suní) un retrógrado que no puede trabajar por la arabidad? ¿Dónde está el fallo en una persona que es está orgullosa de ser homsí o cristiana y es, a la vez, árabe? La justificación teórica para esto es la idea de la identidad excluyente. La identidad siria, según algunos, es una identidad eterna, que divide a los sirios en árabes y no árabes y dicha identidad, como el régimen, no deja que ninguna otra comparta su espacio. El régimen ha corrompido profundamente la identidad árabe, pero el propio concepto, tal y como se propuso a principios del siglo pasado, con el islam político y la izquierda, necesita ser reconsiderado y corregido.

Si algo ha probado la revolución siria es que las identidades locales y regionales no se contraponen a la identidad árabe ni a la siria y, desde este punto de partida, es necesario revisar las concepciones en torno al la idea de identidad, ya que la identidad no es un concepto metafísico sin manifestación real.

El ser humano vive, respira, come y realiza sus actividades diarias en un ambiente limitado en espacio y tiempo, un ambiente que tiene sus necesidades, problemas y reflejos. La pertenencia regional tiene siempre la prioridad, mientras que la ideología, o el pensamiento en general, que intenta explicar e interpretar la realidad, debe partir de la realidad que se vive y caminar paralela a ella. Por ello, la identidad siria, que incluye a todo el pueblo sirio al margen de sus diferentes pertenencias regionales, sectarias y sociales, debe acompañar y complementar siempre a la pertenencia regional. Por su parte, las identidades sectarias y étnicas pueden ser algo diferentes a la adscripción regional; sin embargo, la injusticia de la que han sido víctima islamistas y kurdos nace del mismo error: se ha presentado a la identidad árabe como una identidad totalmente excluyente. A todas estas identidades se les puede aplicar una misma idea: mientras que no sean excluyentes, no nieguen al otro y no se enfrenten a él por completo, serán identidades legítimas bajo el paraguas de la identidad siria. En Siria, la identidad árabe es la identidad excluyente en cuyo nombre gobierna el régimen, el resto de identidades están excluidas y reprimidas.

La revolución siria es la revolución del ser humano que vive en la Tierra. Por tanto, la existencia en la Tierra en distintas zonas y regiones de Siria y el trabajo a pie de calle han tenido un papel clave en la revolución contra la dictadura. Las supra-identidades, y la teorización tienen un papel secundario en la revolución. Esto es algo sano, ya que la revolución reordena las ideologías: primero el ser humano, y después las teorías y las ideologías. La revolución siria, desde una perspectiva filosófica, nos invita a reconsiderar los conceptos heredados. El régimen ha hecho uso del concepto de identidad árabe para justificar la represión y la dictadura. La revolución, en primera instancia, es una revolución contra este uso de la arabidad: que los que han sufrido por este uso lo reconsideren y abran debates en torno a la identidad siria y su futuro significa que la revolución va por el buen camino. Debemos colaborar con los kurdos, los islamistas, la izquierda y la derecha. Pero la pertenencia regional y sectaria necesita también una reconsideración. Si la dictadura ha despojado a Siria de toda adscripción o pertenencia, la revolución le ha devuelto su riqueza y pluralidad.

[1] El lema del Baaz en referencia a la Nación Árabe es “Una única nación portadora de un mensaje eterno”.
[2] Década en la que los enfrentamientos entre sectores islamistas y el régimen acabaron en la Masacre de Hama de 1982 de la que los Hermanos Musulmanes insisten en desligarse pero por la que muchos les han exigido una disculpa.

viernes, 13 de enero de 2012

La primavera siria y las espinas de la “verdad”

Texto original: Al-Nahar

Autor: Nibras Shehayyed

Fecha: 06/01/2012



Este artículo no ofrece un análisis político de lo que está sucediendo en Siria, sino que intenta dejar al margen la opinión personal del autor y dibujar, dentro de lo posible, los rasgos de una nueva forma de la realidad humana, en la que pueden estar de acuerdo el opositor y el partidario del régimen.

La calle siria está viviendo hoy un proceso de profunda crisis en el ámbito de las relaciones sociales que llega en algunos casos a poner fin a las relaciones entre amigos, o incluso entre los miembros de una misma familia, pues nada más empezar el “diálogo” entre el opositor y el partidario las palabras se convierten en gritos y los argumentos en motivos para acusar al otro de traición.

En un ambiente de intercambio de acusaciones, el primero muestra todas las grabaciones de las que dispone en el móvil para dar una imagen del salvajismo de aquellos que laceran los cuerpos de sus hermanos, mientras que la otra parte cuenta múltiples historias de “bandas armadas”. De esta forma, la discusión llega a un callejón sin salida.

No es la guerra mediática aquí el punto de conflicto entre los puntos de vista ni la “complicidad” de unos y otros con cada una de las partes, sino que se trata, ante todo, de una crisis de verdad, porque detrás del desastre social que vivimos hoy, se esconde un modelo de conocimiento clásico de la verdad. Un modelo de verdad en el que esta se acerca a ser algo así como la adecuación entre la realidad y nuestro entendimiento de la misma, lo que implica que se reduce a la corrección de los datos. El problema aquí es que, por un lado, los datos están distorsionados porque los medios oficiales, que defienden a capa y espada al régimen, gozan del derecho exclusivo de mostrar “lo que pasa” y, por ende, distorsionarlo. Y en segundo lugar, los datos, en muchas ocasiones, no son nuestro objetivo, sino un medio que utilizamos para justificar una situación previa o para defender una identidad ideológica o religiosa que se considera a sí misma amenazada. El partidario, en general, como algunos me han reconocido, “no quiere creer que su gobierno antiimperialista sea capar de cometer crímenes de tal crudeza” y no quiere sentirse amenazado de tener que “renunciar a quien le protege”. Por el contrario, un opositor convencido considera traidores a todos los que no comparten su opinión. Con este panorama, “la verdad” se vuelve una negación de “la otridad” (la verdad del otro), el diálogo en una lucha y el que diverge en un traidor. Bajo el nombre “realidad” y en su contra, se esconde, por tanto, la violencia y no el error.

En vista de esta situación, debemos separar necesariamente el nexo que une a la verdad y a la corrección de los datos, pero sin renunciar a la necesidad de la verdad ni a la importancia de los datos, porque si lo hacemos, estaremos poniendo bajo el mismo rasero al asesino y a la víctima. En otras palabras, la sociedad siria que hoy se enfrenta a la represión, los asesinatos, el pillaje y las mentiras debe crear un modelo nuevo de verdad que supere los resultados nefastos que puede causar la aplicación del modelo de conocimiento que se aplica actualmente en la sociedad. Debe ser un modelo este que no se reduzca exclusivamente a la “corrección de la información”, sino que ha de establecerse como un modelo de vida. Es decir, debemos invertir los esfuerzos que gastamos persiguiendo los datos en buscar una nueva forma de vida que nos permita estar juntos.

Y puesto que la más sublime característica de la vida es  la inexactitud, no puede ser que la verdad, cuando la comprendemos como un estado de existencia, sea el final del camino, sino que ha de convertirse en el propio camino. En otras palabras, la verdad se define como la búsqueda de la “verdad” misma y por tanto, como un estado de divagación. No vemos bien hacia dónde vamos aunque conozcamos bien la identidad de nuestro verdugo, nos falta luz. Los manifestantes se defienden en búsqueda de una patria desaparecida, los jóvenes se reúnen, susurrando en la cafetería buscando una dignidad sacrificada, caen miles de balas de los servicios de seguridad buscando una libertad vagabunda, los shabbiha se disputan gargantas cantoras y cortan en pedazos los cuerpos de los niños. Sin embargo, y a pesar de todo ello, independientemente de mi postura personal que ve en el régimen sirio un ente que niega la verdad, debo reconocer que existen otros que creen en él y esperan reformas que a mí me parecen un espejismo. Pero ahí están y es mi deber respetarlos. Esos buscan y estos también, entonces ¿cuál es la verdad?

Al acercarse uno a la verdad como una situación de existencia, esta, a consecuencia de lo que conlleva de desacierto y falta de claridad, supera la lógica de la afirmación absoluta e inamovible. Así, de una parte, la verdad se convierte en una afirmación novedosa capaz de crear nuevos modelos en los que los sirios no repitan el legado que se ha quedado anticuado y de otra, se muestra como un estado de negación que nos indica lo que no puede ser verdad, creando así lo que puede llamarse la cultura de las líneas rojas: el rechazo a la represión de quien sea (aunque sea un enemigo) y el encomendarse a la justicia y no a la venganza. Pueden parecer palabras “platónicas”, pero no hay otra salida. Si no lo aplicamos, tendremos odio, después asesinatos y después algo con nombre de nada. Nosotros nos quedamos, pero los regímenes, sean cuales sean, desaparecen, así que debemos encontrar un camino para estar juntos. Si soy opositor, debo reconocer la fragilidad de la oposición en el nivel político y trabajar, según mis posibilidades, para superar sus actuales limitaciones. Si soy partidario, estoy invitado a reconocer, al menos, la corrupción, la represión salvaje de tendencia fascista que sufren los cuerpos sirios desde hace décadas y la total responsabilidad del régimen de esta situación. Si no, soy enemigo de la realidad. Quien sea un verdadero partidario, no puede justificar el genocidio de los manifestantes, y quien sea un verdadero opositor, no puede lanzar huevos y tomates en El Cairo a los que piensan de otra manera. La verdad es solo una y esa es la que nos puede unir para buscar una nación noble, ha de ser una búsqueda y no un dictado, una aspiración y no una nostalgia. La verdad es solo una y puede unirnos en nuestro continuo diálogo interno sobre cuestiones como la preocupación y la sorpresa.

Debemos, con el objetivo de conservar la unidad de nuestro pueblo, construir una cultura nueva que separe entre las posturas políticas y los valores humanos respetando las líneas rojas. Si no, el ser humano se  convertirá en una idea. Quien vive en la verdad no puede vivir en una total ilusión, sino que ha de ver en el sueño lo que es verdaderp. Quien vive en la verdad no sacraliza a ninguna persona, partido o legado anticuado. Quien vive en la verdad no teme repasar sus cuentas y reconoce lo que debe y lo que se le adeuda. Quien vive en la verdad no puede defender al asesino, aunque no le convenza el proyecto alternativo. Quien vive en la verdad debe buscar, perderse, tropezar, llorar y aspirar a la luz.