Blog dedicado a publicar traducciones al español de textos, vídeos e imágenes en árabe sobre la revolución siria.

El objetivo es dar a conocer al público hispanohablante al menos una parte del tan abundante material publicado en prensa y redes sociales sobre lo que actualmente acontece en Siria. Por lo tanto, se acepta y agradece enormemente la difusión y uso de su contenido siempre y cuando se cite la fuente.
Mostrando entradas con la etiqueta Damasco Provincia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Damasco Provincia. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de agosto de 2013

La peor masacre está por llegar

5135

Texto orginal: Al-Modon

Autora: Sherin Al-Hayek

Fecha: 21/08/2013

Sin previo aviso, lo único de lo que podemos hablar es de montones de cadáveres, en su mayoría niños. Llegan imágenes y vídeos y es como si el Paraíso sufriera de tal carencia de felicidad que necesita enviar a la muerte a elegir pequeños rostros inocentes, como si los ángeles del Paraíso hubieran dimitido y fuera necesaria toda esta muerte para anunciar el Día de la Resurrección en el Cielo. La muerte misma ya no significa nada en esta situación. La muerte se ha convertido en algo que sucede, nada más, algo que hay que esperar y que sabemos que vendrá: la desgracia sigue viva.



Los que seguimos vivos debemos tomar las decisiones y buscar entre los cadáveres y los pequeños rostros un poco de humanidad o mucho salvajismo. Un salvajismo que no necesariamente emana solo del asesino.

Llámalas armas químicas, llámalo gas asfixiante, llámalo sarín… Llámalo como quieras, pero no devolverá a la vida a ningún niño. Mientras tú te afanas en determinar el nombre científico y específico de la situación (para que no parezca un error mediático o que tu conocimiento químico y físico es débil en este momento tan crítico), los niños están inhalando este gas directamente, sin importarles su nombre correcto, ni su clasificación.

Las Fuerzas Armadas leen un comunicado emitido por el Mando General del Ejército y las Fuerzas Armadas: “El Mando General del Ejército y las Fuerzas Armadas aseguran que estas afirmaciones son falsas por completo y forman parte de la sucia guerra mediática que dirigen algunos países contra Siria…”

Escucho de nuevo el comunicado: “Las afirmaciones de estas bandas terroristas y los canales que las apoyan sobre el uso por parte del Ejército Árabe Sirio de armas químicas no es más que un miserable intento de encubrir sus derrotas sobre el terreno”. Pero peor que el propio comunicado es la reacción internacional, pues ha bastado con que la televisión siria y sus líderes militares negaran la noticia sin aportar pruebas que contrastar con las imágenes, vídeos, cadáveres y dolor  general para que sus palabras se convirtieran en el contrapunto a tener en cuenta frente al resto de pruebas.

Me digo a mí misma que el mayor miedo ahora es el olvido, porque siempre olvidamos. Nos afecta mucho, gritamos, condenamos, insultamos, maldecimos y damos patadas de rabia al suelo, y después olvidamos. Y olvidamos más tras la segunda o tercera masacre que la primera tuvo lugar. 

Pienso en lo que escribió un amigo en su página de Facebook hace unos días: “La peor masacre está por llegar”. ¿Es esta la peor masacre, o la siguiente será aún peor? Tras la pregunta, vuelve el miedo, el mismo miedo: que olvidemos lo que ha pasado, y lo que pasará...

lunes, 8 de julio de 2013

Zona rural de Damasco: los momentos que preceden a la muerte de todos nosotros

Texto original: NOW

Autora: Razzan Zaytoune

Fecha: 07/07/2013





A Fida al-Ba'li…

No suele pasar que uno se despierte y vea que ha perdido, por ejemplo, un ojo. Su ojo que estaba parpadeando apenas unos segundos antes de cerrarse, no suele desaparecer de pronto para que ocupe su lugar una piel suave, como si nunca hubiera estado ahí.

Si eso sucediera, provocaría un terror y una tristeza inmensurables. La mera posibilidad de que ello sucediera haría que la vida se tornase histérica debido a las preocupaciones y a la futilidad de la misma. Uno desearía perder su ojo y que sus miembros se cayeran uno a otro, con la mayor brevedad posible y en ese preciso instante, para no vivir la angustia de esperar que se fueran cayendo parte por parte durante días, meses y años.

Quizá por eso Abd Allah se ofreció voluntario para acostarse en la tumba de su amigo, con el pretexto de asegurarse de que era suficientemente amplia para su cuerpo mártir. “Me preguntaron si era suficientemente amplia la tumba, y me tumbé en ella, me moví y dije que sí era suficiente”. “Entonces me eché a llorar: Hermano mío, Yihad Shihabi, me he equivocado. Si el cielo no es suficientemente amplio para ti, ¿cómo va a serlo una tumba?”.

Quizá por eso me sobreviene un deseo terrible de ir donde cae el proyectil para recibirlo en mi cuerpo y terminar.

¿Cuál es si no la manera de tratar con la inesperada desaparición de personas a nuestro alrededor? ¿Qué magia negra hace que cada día un amigo que estaba sentado ante nosotros unas horas antes esté ahora tumbado en una tumba, con el cuerpo destrozado, y con todas sus historias, risas y palabras cubiertas de tierra? Nuestras citas son incontables y esperarlo no tiene sentido ni valor

La cuestión no se limita solo a los amigos, sino que se extiende incluso a aquellos que han pasado momentáneamente por nuestra vida y no esperan que los recordemos. El vecino torpe, el niño de la calle de al lado que solía molestarnos con su juego, el vendedor de gasolina que pedía el doble del precio, la mujer desconocida al final del barrio, cualquiera puede desaparecer en un abrir y cerrar de ojos. Y antes de que nos demos cuenta de que ha desaparecido, incluso antes de que lo creamos, nos encontramos mirando con ojos escrutadores su frío rostro en un vídeo absurdo y neutral

En vez de lamentarnos por quien se ha ido, llorándole como debe ser, en vez de penarlo, guardar un minuto de silencio o de shock, nos ahogamos pensando en quién caerá después, en dónde, cuándo y cómo. ¿En una hora? ¿Antes de comer? ¿Mientras tomamos el café? ¿O durante una reunión que muestre cómo de perseverantes, valientes y pacientes somos que permaneceremos hasta que caiga el último párpado, y cómo de feo e hipócrita es el mundo que recoge lo que se nos va cayendo para enterrarlo y enterrarnos?

¿Cómo se puede llevar esta pérdida y la angustia generada por una nueva pérdida sin caer en la locura o acostumbrarse a la idea de que todos mueren y de que es cuestión de tiempo? No hay por qué angustiarse: él morirá, y ella morirá también. Es el ciclo de la vida, pero a mayor velocidad, como si se sirviera de un generador gigante con la energía de la muerte absoluta.

No te angusties, Fida. Como te dijo tu madre mientras acariciaba tu frío rostro: “Duerme, cariño, duerme… Acuéstate tranquilo”.

martes, 7 de mayo de 2013

Damasco: la vida diaria en una ciudad cambiante al ritmo de la guerra y los desplazados



Texto original: Al-Hayat 

Autor: Dellair Youssef

Fecha: 03/05/2013



La electricidad está cortada desde hace horas. Hace mucho frío. Nos reunimos alrededor de la estufa, que funciona por primera vez a finales de este invierno (conseguimos con mucha dificultad diesel hace apenas unos días), hablamos del pan y la imposibilidad de conseguirlo, y en el fondo se escuchan los misiles y la artillería que bombardea zonas cercanas…
Bienvenido a Damasco.

Mi viaje a Damasco comenzó a principios de febrero de este año en busca de la verdad y de mí mismo en el corazón del fuego y la muerte. Llegué a la ciudad después de atravesar un camino tortuoso, lleno de peligros, a pie en muchas ocasiones. En este viaje me trasladé entre las zonas en el corazón de la capital dominadas por el régimen y las zonas que controla el ESL en la zona rural de Damasco y Al-Ghouta. Viví en muchas casas dado mi interés en conocer más detalles y para esconderme de los espías de la seguridad.

La mayoría de las conversaciones con las familias que me acogieron fueron sobre los acontecimientos que estaban teniendo lugar sobre el terreno y las condiciones de vida, como la continua falta de pan, la pérdida de combustible como gasolina y diesel y los continuos cortes en la corriente eléctrica. Las discusiones también se centraban en las zonas a las que posiblemente se desplazarán en caso de que la zona sea víctima de bombardeos o se reanuden los enfrentamientos. Pero a pesar de lo que sufren los sirios, intentan adecuarse a las condiciones de vida incluyendo la falta de agua, y los cortes en varios momentos del día. Así por ejemplo, han puesto grandes contenedores de agua en “el barrio” y utilizan cualquier cosa que sirva para transportar agua desde un grifo a un contenedor para llenarlo cada vez que el gobierno hace llegar el agua potable a la zona. Con ello, los habitantes garantizan que haya suficiente agua para dos días al menos. Esta escena se repite en la mayoría de los barrios de Al-Ghouta oriental. Tal vez, entre las más extrañas imágenes que vi está que se fuman cachimbas en todas partes, tanto por parte de los civiles como de los miembros del ESL (a los que los civiles llaman “revolucionarios”). También el internet como medio de comunicación está muy extendido, especialmente Facebook y Skype.

Se pueden observar muchas otras cosas mientras paseas por las calles de Damasco y sus alrededores, como el esparcimiento de los desplazados y refugiados de las zonas peligrosas a las zonas relativamente seguras, como algunas escuelas en el corazón de la ciudad de Damasco, o en tiendas que cubren las tierras de cultivo en Al-Ghouta oriental. Es muy doloroso ver a un niño que bebe del agua reservada para el ganado, o a una familia que come mientras las ovejas les rodean, ya que viven en una granja, huyendo de los violentos bombardeos sobre la zona de Jobar, al este de la capital.

No muy lejos de Al-Ghouta subes a un autobús que llega al centro de la ciudad, a una zona que conforma un centro residencial de los oficiales y miembros del ejército sirio, y escuchas al conductor decir: “Que cada uno revise las pertenencias de los demás”. Y ello es un indicio claro del miedo que tienen incluso de sí mismos, y buscan paquetes explosivos o dinamita en las pertenencias de cada uno.

Otra escena que uno puede encontrarse en el corazón de Damasco, en un día nevado, son los “comités populares” que el régimen conformó para su defensa y para mostrar al mundo el apoyo que recibe de los civiles, jugando con la nieve a “el ESL y el ejército de Asad”. Y es extraño que reconozcan entre ellos la existencia del ESL y la nieguen en público y lo describan como grupos armados.

Paseas por Al-Ghouta y disfrutas de tu libertad como quieres (naturalmente si exceptuamos los bombardeos aéreos y las incursiones con misiles). Cantas, gritas, insultas al presidente, te manifiestas y elevas los lemas que te gustan. Y cuando el fuego caiga sobre ti desde el cielo, no te será difícil encontrar una velada revolucionaria en otro lugar más seguro, en las que los “revolucionarios” canten sus canciones y repitan sus lemas revolucionarios en voz alta sin miedo. Pero mientras paseas, sin duda te encontrarás muchos misiles sin estallar hundidos en la tierra. La gente no los mueve por miedo a que exploten, pero lo más sorprendente que vi fue que se vendían combustibles en las calles de las distintas poblaciones de Al-Ghouta en botellas de un litro o dos , debido a lo caros que son y por lo complicado que es conseguirlos, de gasolina, diesel y gas.

Viví en algunas casas de civiles que habían huido de sus casas hacia otras zonas, me senté en sus sillas y utilicé sus utensilios para comer. Viví con sus fotos y recuerdos, viví con gente que no conocía personalmente, pero que sentía que conocía muy bien y en el cuaderno en que tomaba notas recogí un fragmento de las memorias de uno de ellos, que me pareció un joven universitario al que su novia había dejado no hacía mucho tiempo:

“Una vez más me siento solo en este lugar abarrotado, solo reviso las imágenes suspendidas en mi memoria. Intento apretar el botón para llamar pero mis manos me traicionan. Te llamo en secreto y hablo de ti en público, sabiendo que no te prolongaré más. Te echo de menos, y cuánto deseo abrazarte. Me canso de mi imaginación, y canto y río, pero la muerte aquí ha anidado en mi corazón. Te llamo a cada instante, pero no respondes. Ahora siento que algo en mi interior se suicida, o más bien, muere por tus golpes”.

En aquel lugar al que el mundo mira como un lugar de guerra civil y quela gente no vive como una revolución, en ese lugar las miradas, los telediarios y los artículos de periódico se centran en los misiles, los aviones, las balas y la muerte, pero nadie se fija en los detalles pequeños de la vida, en cómo conseguir pan, en cómo van los niños a la escuela (o similar) cada mañana. El mundo no ve hoy las risas de los “revolucionarios” ni sus bailes. Nadie se fija en un joven que ha perdido a su novia, ni una novia que añora, pero que no se reúnen porque los disparos son muy intensos en el  cruce a su casa. Solo allí, en Siria puedes oír una melodía de esperanza que resucita de la muerte, solo allí ves a alguien morir para que vivan otros, solo en Siria ves esta expresión escrita sobre cada pared: “Quítate las sandalias al pisar tu tierra, pues la tierra de Siria está hecha de los restos de sus jóvenes”.

martes, 22 de mayo de 2012

Una revolución extendida por el país

Este cartel salió ayer en Alepo, concretamente, la llevaban estudiantes de la Facultad de Mecánica. Lo cierto es que no necesita comentarios:


Daraa es la cuna de la revolucion...
Homs es su capital...
Idleb es su combustible...
Hama es su protectora...
Alepo es quien posee la clave de su final...
Damasco es su regazo...
La universidad de la revolución (Alepo) es su luz.

(22/05/2012, Universidad de Aelpo, Universidad de la Revolución)
(En la esquina superior izquierda se lee: Libres de Mecánica)

lunes, 23 de abril de 2012

El régimen sirio no puede controlar el color rojo


Texto original: Al-Arabiya

Autor: Yafra Baha'

Fecha: 19/04/2012


 Tanto arriba como en el cartel que sale del huevo pone:
 "Detened la matanza, queremos construir una nación para todos los sirios"
En la macha pone: "Semana Santa Libre, el pueblo ha resucitado, sí, ha resucitado"
(En árabe, tras el domingo de resurrección se dice "El mesías ha resucitado, sí, ha resucitado")

No creo que Rima Dali o “la del abrigo rojo” esperase, cuando se paró frente al Parlamento sirio en el centro de Damasco, sosteniendo una pancarta en la que escribió “Detened la matanza”, que haría del color rojo uno de los colores más importantes de la revolución siria.

La historia comenzó con Rima para convertirse el lema de “Detened la matanza, la sangre siria es pecado” en una especie de amuleto, o tal vez algo más, como si el color rojo, con todos sus significados desde el amor hasta la sangre, hubiera decidido completar lo que inició Rima, repitiéndose las concentraciones y renovándose las detenciones entre los y las jóvenes.

El calendario de “Detened la matanza”

La del abrigo rojo se detuvo ante el Parlamento el 8 de abril y de ahí partió lo que se conoce como la campaña de “Detened la matanza, queremos construir una nación para todos los sirios”, saliendo las jóvenes de la ciudad de Tall, en las afueras de Damasco el 12 de abril. A pesar de ser una ciudad conocida por su conservadurismo, desde allí partió la campaña para decir a todos que nuestra revolución exige la libertad para todos los sirios, sea cual sea su religión o confesión.

Ante el Palacio de Justicia, el 10 de abril, dos jóvenes se pararon alzando una pancarta roja que decía “Detened la matanza, queremos construir una nación para todos los sirios”. Fueron detenidos al instante por las fuerzas de seguridad.

La historia escribe su última página en Damasco (Kafarsousse, Cham City Center) con una concentración silenciosa para detener la matanza el 11 de abril. Los jóvenes Shasha Ayyoub, Salina Abatha, Lin Shaker y Muhammad Abdallah fueron detenidos en ese centro comercial en Kafarsousse en el centro de Damasco en flagrante delito por exigir que se detuviera la matanza.

Si me tienes que detener, hazlo con amabilidad:

El 15 de abril, un grupo de jóvenes (chicos y chicas) se detuvieron frente al ministerio del Interior y, además de las pancartas con “Detened la matanza”, cantaron lemas que se distinguen por su originalidad y profundidad: “La policía está al servicio del pueblo y el pueblo la quiere”, “Si me tienes que detener, que sea con amabilidad”, “Si me tienes que detener, informa a mi familia del sitio al que me llevas”, “¿Dónde está la que toca el arpa?” (en referencia a Safana Baqle, que fue detenida por apoyar y aplaudir a Rima Dali, y es una joven música que toca el arpa y voluntaria en la Media Luna Roja[1]).

 "¿Dónde está la que toca el arpa?"

Poco a poco, controlar ese espíritu que llama a que se detenga la matanza se fue haciendo prácticamente imposible y el color rojo se convirtió en el mayor enemigo de los hombres de Al-Asad y sus shabbiha. Las detenciones ya no sirven para sembrar el miedo en los corazones. Así, tres chicas se detuvieron ayer 18 de abril frente a una de las escuelas más conocidas de Damasco, Dar al-Salam, en un eje muy concurrido en el barrio del Shaalan, en el centro de Damasco, vestidas de rojo y con pancartas de ese color en las que se leía “Detened la matanza”. Un gran número de personas se concentró a su alrededor para aplaudir a las jóvenes mostrando su apoyo. 

Revolución y texto:

Los activistas de Facebook han tomado también parte en la campaña, y se ha creado una página llamada “Detened la matanza”, que ha hecho de la expresión “revolución y texto” un lema que se explica por el hecho de que se  pretende volver a poner “en primera fila las demandas por las que comenzó la revolución, por medio de una serie de actividades que destacan por su carácter juvenil, y a través de las cuales podamos dirigirnos a todos los sectores de la sociedad, sean de la tendencia que sean, para lograr lo que más necesita la sociedad siria: crear una sociedad civil que reúna a todos los miembros de la sociedad y regule las relaciones.

Si la historia se escribiera con colores, el color rojo sería el color de Siria sin lugar a dudas: la sangre siria que ha teñido la tierra y los corazones no solo ha certificado que el rojo es el color más noble, sino que ha teñido la revolución siria del color de la sangre y el amor.

[1] Liberada el 19 de abril de 2012

miércoles, 11 de abril de 2012

Atemorizar a los países de la zona para que no apoyen a los sirios


Texto original: Al-Sharq al-Awsat

Autor: Abd al-Rahman al-Rashid

Fecha: 10/04/2012



Entre las paradojas de la crisis siria están las advertencias que se lanzan a los países que exigen que se apoye al pueblo sirio, mientras que nadie ha hecho nada para detener a los países que apoyan a las fuerzas del régimen armadas hasta los dientes, y que a diario llevan a cabo destrucciones sin dar importancia a ninguna de las sanciones internacionales o al movimiento al que se enfrentan. Las actividades diplomáticas, en vez de ir encaminadas a cercar al régimen, como sucedió en Libia y antes en Iraq y Serbia, han ido encaminadas en la dirección opuesta.

Siria y sus aliados han dado un nuevo paso cuyo objetivo es atemorizar y perseguir a los países que apoyan al pueblo sirio, como Turquía, Arabia Saudí o Catar, advirtiéndoles de que no armen a la oposición. Mientras, vemos que las armas que utiliza la oposición en la guerra de barrios y calles no son más que fusiles y armamento ligero, exceptuando algunas armas contadas que consiguieron los revolucionarios en un almacén de municiones hace más de dos meses, y lo que arrebatan a los soldados del régimen cuando atacan los barrios. Sin embargo, la mayor parte de las veces, los soldados del régimen llevan municiones reducidas, ya que el ejército teme que se produzcan deserciones o que los revolucionarios accedan a las armas.

Los que hoy se enfrentan al régimen en Homs, Hama, la periferia de Damasco, Daraa y otros puntos del país son sirios de estas zonas y barrios. Ellos, con un armamento rudimentario, han logrado sacudir a la mayor potencia militar y securitaria árabe.

La nueva situación en esta lucha es que el régimen ha decidió apoyarse en lo elevado del coste de la misma llevando a cabo destrucciones masivas y salvajes asesinatos diarios, invirtiendo la ecuación internacional. Originariamente, esta iba dirigida a avergonzar al régimen sirio y obligarle a acometer amplias reformas; hoy la avergonzada es la comunidad internacional, porque el régimen destruye más y mata de forma más salvaje, hasta el punto de que la comunidad internacional ha reducido sus exigencias a que se ponga fin a la crisis humanitaria de los civiles en Siria.

¿Cómo pueden los estados de la región y a los que les importa lo que sucede poner fin al salvajismo del régimen que sabemos que continuará aunque la revolución cese? Es necesario proveer a la gente de armas para frenar al salvaje aparato del régimen, que no puede pararse por medio de iniciativas políticas, ya que no se detendrá hasta haber borrado regiones enteras y haber sumado unas cuantas decenas de miles de víctimas más. Si no se aumenta la presión interna contra el régimen, no cederá en nada realmente y por tanto, el enviado de Naciones Unidas y la Liga Árabe terminará pidiendo garantías de que los manifestantes no dispararán y se permitirá a las fuerzas del régimen dominar todas las ciudades y pueblos insurrectos. Finalmente, somos conscientes de que incluirá en el gobierno a varios nombres de la falsa oposición para afirmar que ha aceptado participar en un gobierno nacional, una obra de teatro que representará junto a las autoridades iraníes y rusas.

Así, ni la revolución ni la guerra tendrán fin y solo podrá detenerse la violencia del régimen apoyando a los ciudadanos sirios que defienden a sus hijos, casas y barrios. Sin ese apoyo, el derramamiento de sangre se perpetuará y las fuerzas del régimen continuarán con los asesinatos. Esos asesinatos oficiales, como hoy los vemos, no tienen como objetivo exclusivo el deshacerse de los revolucionarios,  o los llamados “grupos armados”, sino que su objetivo principal es volver a implantar el miedo en las almas del pueblo, pues esa es la forma de gobernar en la República Siria del Miedo. Estoy seguro de que el pueblo sirio no aceptará dar marcha atrás, porque cuarenta años de gobierno de un régimen policial que gobierna todos los detalles de la vida de los ciudadanos por medio de los servicios de inteligencia y que impone la humillación y la tortura, no pueden aceptarse de nuevo, independientemente de quien se siente en el sillón presidencial en Damasco.

Los pocos países que apoyan al pueblo sirio en su tragedia tiene pocas y difíciles opciones: abstenerse y que el régimen sacrifique a todo su pueblo y después de convierta en un ogro regional más peligroso que los anteriores, o bien esperar una resolución internacional que les otorgue el derecho de apoyar directamente al pueblo o de apoyar a las fuerzas sirias popularmente y cambiar el equilibrio de fuerzas de forma que bien hayan de acometerse reformas políticas, o bien el régimen haya de ser cambiado por completo por parte de los sirios.