Blog dedicado a publicar traducciones al español de textos, vídeos e imágenes en árabe sobre la revolución siria.

El objetivo es dar a conocer al público hispanohablante al menos una parte del tan abundante material publicado en prensa y redes sociales sobre lo que actualmente acontece en Siria. Por lo tanto, se acepta y agradece enormemente la difusión y uso de su contenido siempre y cuando se cite la fuente.
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lunes, 20 de octubre de 2014

Daesh y los abismos de la resurrección



Texto original: Al-Quds al-Arabi

Autor: Elías Khoury

Fecha: 18/08/2014


Reconozco que todos mis intentos de comprender el fenómeno de Daesh han fracasado. Nadie sabe, o el conocimiento está tan desperdigado, que es casi imposible recomponer el puzle de Daesh. Sin embargo, existen cuatro cuestiones relacionadas con el rápido ascenso de Daesh:

La primera es el hecho de que Al-Qaeda, que se enfrentó por medio de un salvaje terrorismo a EEUU y los estados occidentales, ha desaparecido o se ha desmembrado. El escenario de guerra se ha trasladado de Occidente a Oriente: las guerras hoy se libran en los países árabes y las víctimas son iraquíes, sirios y yemeníes, mientras Occidente mira y ofrece alguna ayuda humanitaria. Por su parte, el prudente ministro francés Laurent Fabius ofrece a los cristianos de Iraq que emigren a Francia. Daesh, o el Estado del Califato que va desde Mosul a Deir Ezzor, ha zanjado la lucha armada con Occidente, y ha pasado a luchar contra los árabes con el objetivo de imponer la sharía, o lo que considera que es la sharía, a nuestros pueblos devastados crucifixión, latigazos, lapidación, pillaje y captura.

La segunda cuestión indica que el régimen sirio dictatorial, que teme el enfrentamiento con Daesh y no ha enviado sus barriles a las zonas que domina, ha encontrado en Daesh una justificación para existir. Así, el discurso asadiado había daeshizado la revolución popular siria mucho antes de que las fuerzas de Al-Bagdadi llegaran a Siria. Con la llegada de Daesh, el ejército del Califato se encargó de destrozar lo que quedaba de las fuerzas armadas de la oposición siria. Y entonces, las guerras sirias entraron en una nueva etapa llamada la lucha/complementariedad de los dos despotismos: el Baaz y el Daash [1].

La tercera cuestión es que los países petroleros que vieron en la revoluciones de la primavera árabe una amenaza a sus regímenes de injusticia y despotismo, aprovecharon sus capacidades mediáticas para subirse al carro de las revoluciones, antes de ayudar a destrozarlas desde dentro por medio de la ayuda financiera y de armamento a las fuerzas islamistas -entre ellas Daesh-, en el marco de la reconfiguración de la zona al ritmo de la lucha suní-chií. Y aquí Turquía ha jugado un papel principal, como abanderado del sueño de los Hermanos Musulmanes que tanto apreciaba.

La cuarta es que Irán se benefició, igual que su aliado sirio del la daeshización creciente, para justificar su injerencia en Siria, e imponer su hegemonía total sobre Iraq.

En otro contexto, habría sido posible hablar del papel de Israel o las aspiraciones israelíes, pero la resistencia heroica de Gaza ha devuelto ese papel a su lugar natural. El juego se ha escapado de la manos de los brokers más pequeños, y hoy se encuentran en una situación similar a la de Izzat Ibrahim al-Duri  [2] y la organización del Baaz-cofradía nakshbandiyya, que se desintegró rápidamente tras el dominio de Daesh en Mosul.

Si leemos la situación en el Bilad al-Sham e Iraq desde la perspectiva de Daesh, nos encontramos con que todos los jugadores regionales han caído ante el huracán daeshí, similar al huracán talibán que arrasó Afganistán tras la derrota soviética, y que la daeshización se ha convertido en un diluvio en el país del Baaz, utilizando la expresión del gran director de cine sirio Omar Amiralay [3], y que la lucha entre Al-Nusra y Daesh se parece –salvando las distancias- a la lucha entre los partidos Baaz iraquí y sirio.

Esta equiparación entre el Baaz y el Daash [3] no nace de la casualidad, ni es resultado de una conspiración, sino que es el resultado histórico del declive provocado por los regímenes de la modernidad militarocrática, que encontraron en la ideología fascista romántica -que creó partidos como el Baaz y sus hermanos-, un marco de reclutamiento de élites en un proyecto de “resurrección” cuyo objetivo era despertar el pasado “glorioso” de su letargo. Nadie preguntó qué pasado era ese, ni por qué había que despertarlo.

Sa’id ‘Aql, el poeta del “nacionalismo libanés”, que el tiempo acabó colocando a la puerta de Sharon, había pasado por dos experiencias de resurrección, por lo que escribió el himno del “Lazo indisoluble” [4] antes de unirse al Partido Nacionalista, y después saltar a los Guardianes del Cedro. En el himno del Lazo Indisoluble, encontramos la primera expresión del significado de esta resurrección: el “relincho del caballo desde la India a Al-Ándalus”.

El grito de Sa’id ‘Aql fue simultáneo a la fiebre de las leyendas babilonias y cananeas que inundaron la poesía árabe moderna, convirtiendo la nueva experiencia en una recuperación delirante del pasado que posee la llave para la lectura del presente.

Este pasado que solo algunos pensadores se han atrevido a poner en su contexto histórico y criticarlo, se convirtió en un bloque gelatinoso de sentimientos que justificaron las prácticas fascistas y que hicieron del despotismo oriental el leitmotiv de la modernidad de los modernizadores. Cuando se elevaron la voces críticas de Ali Abd al-Raziq [5] o Nasr Hamid Abu Zayd [6], fueron acalladas, marginadas y perseguidas, para que la era dorada pasara a ser la época del Estado despótico árabe, de principio a fin del Califato.

La cima del arribismo intelectual llegó con el revestimiento confuso de la dhimma [7] con variados ropajes, desde el islam de Michel Aflaq (que era cristiano), impuesto por el fatalismo del enfrentamiento, a las Qubaysiyyat de los Asad (un grupo bastante opaco, patrocinado por el régimen laico).

El desplome del despotismo moderno con su melancolía del pasado, abrió la puerta de par en par al pasado, que recurrió al wahabismo saudí antes de que dominara con la soberanía de la cultura petrolera y sus medios de comunicación.

Daesh representa la reconciliación entre el pensamiento “progresista” que revive, y que no ha originado más que textos ambiguos, y el pensamiento salafista wahhabi, que se refugió en el desierto árabe antes de encontrar en la riqueza petrolera, desatada tras la derrota de los árabes en 1967, un instrumento efectivo de hegemonía.

El Califa daeshi es la materialización de esta reconciliación sangrienta, pero es una reconciliación depredadora, pues igual que Abu Bakr al-Bagdadi depredó a Izzat a-Duri y los restos del Baaz iraquí, se prepara para depredar los restos del Baaz sirio como antesala de la depredación del wahabismo en la península Arábiga. Al-Bagdadi ha eliminado las fronteras como soñaban los baasistas, y ha instaurado el código penal islámico como quieren los saudíes [8]. Ha encendido la llama extendida desde la India a Al-Ándalus, tal y como predijo Sa’id ‘Aql, pero muchos piensan que no sabe que carga con la misma enfermedad que sus enemigos, a los que ataca y cuyas cabezas corta.

Su enfermedad es el pasado, y su futuro no es otro que ser un peón en el juego de autodestrucción al que incita la debilidad de Occidente y/o su cinismo, que ve cómo ha logrado crear un gran espantajo que hará de sus aliados y enemigos meras marionetas que le piden auxilio.

La condición para la victoria de los combatientes de Daesh con su variedad de nacionalidades, es que saben jugar dentro de las líneas rojas que los EEUU han puesto, por eso los aviones estadounidenses bombardearon cuando se acercaron a Erbil, pero no hicieron nada cuando cayeron Mosul y Sinjar, cuando los cristianos fueron perseguidos, y cuando los yazidíes fueron amenazados con el exterminio.

El Califa ha de jugar dentro de los límites de la lucha suní-chií, asustar a los iraníes en lo referente a su situación en Iraq, hacer temblar la confianza de los saudíes en su petróleo y sus riquezas, y quedarse en los límites de la destrucción de la región árabe. Así, Occidente no se enfrentará a él, ni se enfrentará a lo que se enfrentó Saddam Husein cuando cruzó las líneas rojas e invadió Kuwait. La “cuestión de Oriente” ya no tiene en la protección de las minorías su puerta de acceso a la hegemonía, sino que hoy se refiere a la destrucción de la zona. Y en el seno de esta destrucción se encuentran el Baaz, el Daash y el wahabismo en un proceso de reparto de roles no acordados, pero donde todos coinciden en la necesidad de asesinar a las sociedades árabes, como condición para el renacimiento del pasado, que no renacerá más que como un fantasma sin vida, que convierta nuestros países en un cementerio. 

[1] Juego de palabras con el título de su película de crítica social y política “Diluvio en el país del Baaz”.

[2] Información sobre él aquí

[3]  Utiliza el mismo esquema de palabra en árabe para ambos.

[4] Literalmente: el nudo más firme.

[5] Pensador del siglo XX que cuestionó la unidad entre autoridad política y religiosa en “El islam y los fundamentos del poder”.

[6] Crítico literario del siglo XX que propuso la crítica literaria y textual del texto coránico, entre otras coas, por lo que fue de excomulgado y tuvo que abandonar Egipto, donde el matrimonio con su mujer ya no era válido por ser él un no musulmán, según la legislación del país.

[7] Para información sobre el término, véase este enlace.
[8] En árabe e produce un juego de palabras, pues ‘hudud’ significa frontera y se aplica también al sistema de penas islámicas que ‘limitan’ los castigos a razón de los crímenes cometidos.

viernes, 26 de abril de 2013

Sobre las minorías y las mayorías

Texto original: Facebook

Autora: Ahd Zarzour

Fecha: 26/04/2013, viernes de "la protección de la mayoría"


"La página principal de la revolución siria participa junto al régimen en el asesinato de los sirios"
(Libres de Bennish)

"Este viernes ha de llamarse 'Viernes de la protección de la minoría'.
La minoría revolucionaria contra la mayoría partidaria del régimen o neutral,
la minoría moderada contra la mayoría extremista, 
la minoría de la sabduría frente a la mayoría reaccionaria,
la minoría de la razón frente a la mayoría del instinto,
la minoría de la fidelidad frente a la mayoría arribista,
la minoría de la fe frente a la mayoría de la duda, 
la minoría del sacrificio frente a la mayoría de los que aman los puestos.
No sé cuánto me puede importar la mayoría si no nos referimos con ella a la mayoría de mártires, desplazados, afectados y detenidos.
No sé cuánto me puede importar la mayoría si no es revolucionaria principalmente.

En cualquier caso, el mejor nombre es 'Viernes de la protección del pueblo sirio de sí mismo o de la protección del pueblo sirio de la página de la Revolución Siria contra Bashar al-Asad'.

Paz para un pueblo que está siendo bombardeado y no se entera de cuál es el nombre de cada viernes".

jueves, 6 de diciembre de 2012

Entrevista con el pensador Sadeq Jalal al-Azm sobre la Coalición Nacional

Texto original: Al-Ra'i

Autora: Rita Faraj

Fecha: 03/12/2012




¿A dónde va a llegar la Coalición Nacional tras los esfuerzos en pos de la unión de las filas de la oposición? ¿Cuáles son los pasos más importantes que debe dar?

La Coalición Nacional ha adquirido la legitimidad interna después del nombre que se le dio al viernes posterior al anuncio de la unidad de la oposición y bien es sabido que los nombres de los viernes de la revolución siria no son aleatorios ni elegidos individualmente, sino que se votan. Lo importante es que la Coalición Nacional ha recibido la legitimidad interior y ahora tiene que trabajar para lograr el reconocimiento internacional, lo que supone un reconocimiento de la revolución en los niveles árabe e internacional y lo que ello implica en materia de ayudas diversas, comenzando por las ayudas humanitarias y tal vez terminando por el envío de armas. La Coalición Nacional tiene hoy ante sí la misión de organizar las facciones del Ejército Sirio Libre y de incluir a más grupos opositores en su seno para volverse más fuerte. Además ha de conformar un gobierno provisional y no uno en el exilio cuyo poder termine con el triunfo de la revolución y el derrocamiento del régimen, especialmente cuando hay zonas liberadas en las que no hay presencia ni dominio del régimen ni los militares, ni los Servicios Secretos ni el Baaz. Es decir, están totalmente liberadas. Y ello a sabiendas de que la Coalición trabaja para la creación de organismos ejecutivos en las zonas liberadas para dirigirlas, sobre todo en temas de ayuda humanitaria.

¿Cómo ve la elección del imam de la mezquita de los Omeyas de Damasco, el Sheij Moaz al-Jatib, como presidente de la Coalición, especialmente siendo una personalidad religiosa suní moderada?

Teniendo en cuenta que el régimen tiene hombres de religión y sheijs, ¿por qué no va a tener la revolución un hombre de religión independiente y que la apoya? Ahmad Moaz al-Jatib, para ser exactos, tiene un bagaje científico, pues es un ingeniero que unió entre la ciencia religiosa y la ciencia positiva, posee don de palabra y es una personalidad religiosa moderada. Creo que su elección es en respuesta a los que dicen que la revolución siria ha caído en manos de los islamistas extremistas y su elección es un indicador de que la mayoría abrazará a las minorías y no, como dicen algunos, de que la revolución siria es una declaración de guerra contra las minorías. Así, que él esté a la cabeza de la Coalición es un mensaje de protección para todos los componentes religiosos y étnicos de la sociedad.

Creo que la oposición siria ha logrado muchos equilibrios y no debemos olvidar que el vicepresidente es un kurdo y que George Sabra (cristiano) es el presidente del Consejo Nacional Sirio, lo que es un reflejo de la pluralidad étnica y religiosa de la sociedad siria.

¿Qué importancia tiene el nombramiento de Munzir Makhus, un alauí, como embajador de la Coalición Nacional en Francia? ¿Hay algún mensaje que la Coalición quiera enviar a la comunidad internacional a través de Makhus?

El nombramiento de Munzir Makhus como embajador de la Coalición en Francia es un buen indicador para la Unión Europea que siempre insiste en la necesidad de proteger a las minorías en Siria. No hay duda de que el nombramiento de un cristiano para la presidencia del CNS y de un alauí como primer embajador de la Coalición indican que el futuro de las minorías en Siria no será la persecución sino que ellas serán parte de ese futuro.

Muchos, entre ellos Adonis, critican el dominio de los islamistas del CNS, y las últimas elecciones para la Secretaría General así lo han confirmado, ¿qué piensa de ello? ¿Cómo ve el discurso de los islamistas en el CNS?

Adonis no tiene derecho a criticar a los islamistas ni dentro ni fuera del CNS. En su momento, escribió un poema de alabanza al imam Jomeini, además de apoyar la revolución iraní claramente y no hacer una crítica transparente del dominio de los ayatolás del poder en Irán. Ello implica que no es objetivo en su tratamiento de los islamistas, pues por un lado habla del dominio de los islamistas en el CNS y el papel de los Hermanos Musulmanes en él, y por otro, no hace ofrece un punto de vista crítico sobre el poder religioso en Irán.

En lo referente al discurso de los islamistas en el CNS, lo recibo con cierta prudencia y espero que los Hermanos aprendan de la experiencia del islamismo en Turquía. Todos saben que el CNS se fundó en Estambul y es importante que los Hermanos aprendan de la experiencia del AKP.

George Sabra fue elegido presidente del CNS y muchos creen que ello ha sido en respuesta a los que acusan a los islamistas de dominar el CNS. ¿Qué opina usted?

Si el dominio de los islamistas en el CNS ha llevado a la elección de una personalidad cristiana como presidente, entonces considero que es un gran paso hacia delante para reforzar las posibilidades del establecimiento de un Estado civil en la nueva Siria.

¿Espera que la Coalición Nacional reciba un reconocimiento internacional como único representante legítimo del pueblo sirio después del paso adoptado por Francia? ¿Qué implicará?

Lo espero, pero ese reconocimiento está ligado a una serie de condiciones, especialmente en el ámbito de los logros sobre el terreno, sobre todo en el tema de la ayuda humanitaria y la administración hasta llegar a la creación de los marcos e instituciones necesarios para la toma del poder tras la victoria de la revolución. Es decir, todo ha de estar preparado para llenar el vacío que se producirá en el momento de la caída.

Irán ha celebrado una conferencia para las fuerzas de la oposición interior. ¿Qué mensaje cree que Irán quiere mandar a la comunidad internacional en el marco de la lucha regional e internacional por Siria?
No hay ningún mensaje que Irán quisiera mandar a través de la conferencia, pues esta fue estúpida e inútil hasta el punto de que no ha podido enviar ningún mensaje a nadie: ni a Siria, ni a los árabes, ni a la comunidad internacional, aunque Irán sigue siendo un jugador en el tablero regional. En mi opinión, la insistencia de Irán en jugar este papel es un indicador de su retroceso y tal vez ahora piense que no saldrá victorioso de la batalla. Esta conferencia es un indicador de retroceso y no de progreso.

Se habla de muchos posibles escenarios para la revolución siria si no se pone fin al enfrentamiento militar, entre ellos la división. ¿Cree que Siria puede acabar dividida?

Durante la guerra civil en Líbano y tras la ocupación de Iraq se habló mucho de división y no sucedió nada. Cierto es que hay divisiones políticas en Líbano e Iraq, pero una división según la lógica de los Acuerdos de Sykes-Picot no se ha producido. E incluso si el régimen intenta provocar una división, no lo logrará. Pueden crearse algunos bloques armados para defenderse a sí mismos, como en el caso de los drusos o los cristianos; es decir, que se conformen algunas regiones rebeldes, pero aunque esto sucediera, no provocará una división y podrá superarse. Y para que se entienda lo que quiero decir con “zonas rebeldes”, me refiero a zonas continuas geográficamente que se armen para protegerse especialmente ahora que el régimen se centra tanto en el ataque como en la defensa en Damasco como si de su última trinchera se tratara después de haber perdido una parte importante del país. Las grandes potencias no quieren que se produzca una división y en Iraq prefirieron tratar con Irán antes de encontrarse con una división.

Algunas brigadas islamistas de la zona de Alepo han expresado su rechazo a la Coalición Nacional y han exigido la instauración de un Estado islámico. ¿Teme la islamización de la revolución siria?

En toda la geografía del mundo islámico hay llamamientos a la instauración de un régimen islámico y hoy Siria está viviendo un levantamiento popular armado, por lo que es natural que aparezcan corrientes religiosas aquí y allá. Ahora bien sobre el miedo a que se islamice la revolución, lo comprendo y entiendo que la situación actual ha llevado a una intensificación de esos llamamientos que salen a la superficie. Pero en un país como Siria con una historia de pluralidad religiosa y étnica, este fenómeno será pasajero. La propia sociedad ha expresado su rechazo a los llamamientos de las brigadas islamistas y ha salido en manifestaciones para expresar su opinión, por lo que no ha permitido que este tipo de fenómenos adquieran demasiada influencia.

¿En qué acabará lo que muchos llaman la “obstinación” rusa en apoyar al régimen sirio?

La obstinación rusa no es más que un tipo de prepotencia y engrandecimiento ante la realidad palpable, una prepotencia que ya probamos en los últimos coletazos de la URSS. En mi opinión, la política rusa de cara a la revolución siria llevará a una fractura con la nueva Siria y provocará el odio del pueblo sirio hacia los líderes rusos, lo que se reflejará en los contratos de armas y comercio.


martes, 18 de septiembre de 2012

En defensa de las minorías acusadas de no tener interés alguno en la libertad y dignidad de Siria



Texto original: Facebook

Autor: Marwan Jorshid

Fecha: 13/09/2012

 

El pueblo, los locales, las abundantes masas y otros muchos conceptos son aquellos con los que se incendia el dictador y en los que apoya sus prácticas dictatoriales, pues es muy fácil introducirlos en sus discursos televisados, pero qué triste cuando se descubre su locura al dirigir una revolución en su contra. Entre la gente han nacido comités populares inventados por el régimen asadiano mientras se enfrenta a su pueblo (lo resiste y lo repele porque ha pedido su libertad y su dignidad). Sí, y con máxima insolencia, ha recurrido a esta denominación para aplicársela a las bandas cuyos miembros han sido elegidos con un alto nivel de profesionalidad.

Estos comités aparecieron por primera vez durante la revolución cuando las protestas se trasladaron desde Daraa a Homs y concretamente a los barrios partidarios del régimen. La realidad es que en esos barrios habitan las minorías con las que el régimen se protege para enfrentarse a las bandas terroristas que exigen libertad y dignidad. Estos barrios no existen en Daraa al contrario que en Homs; por eso, no aparecieron en Daraa, ni en Hama ni en Deir Ezzor cuando las tres cuartas partes de sus habitantes salieron a las plazas de la libertad dejando las puertas de sus casas abiertas para recibir la deseada libertad sin necesidad alguna de comités populares que impidiesen su entrada en barrios y callejones determinados, como sí sucedió en Homs en los barrios de Al-Zahira, Al-Arman, Al-Nuzha, Al-Hadara, al-Alkrama y Al-Abbasiyya, que no llegan ni al 20% del número de barrios revolucionarios de la ciudad.

El régimen recurrió a la creación de estos comités cuando se dio cuenda de que era incapaz de abortar la revolución y reprimir a los revolucionarios exclusivamente con sus fuerzas de seguridad. Su principal función en Homs en concreto era fomentar el sectarismo para combatir la revolución y evitar que la fiebre de las manifestaciones llegara a los barrios de las minorías, además de para reprimir cualquier movimiento que pudiera tener lugar allí; es decir, se trataba de asustar y atemorizar a esos barrios hablándoles de las bandas armadas que tienen la intención de acabar con las minorías en Siria según la versión del régimen. Posteriormente, la actividad de estos comités se desarrolló. Cuando estuvieron tranquilos de que ningún movimiento tendría lugar en estos barrios. Entonces, se trasladaron a los barrios revolucionarios después de reclutar en ellos a los más atroces tipos de shabbihas muy predispuestos al crimen, al asesinato, al robo y a la violación, para apoyar a los controles militares y de seguridad en las fronteras de los barrios revolucionarios. Estos comités, y con está élite de shabbiha, son lo que coemtieron las masacres sectarias en Homs (en el barrio de Karam al-Zaytun en concreto) y después en Al-Hula, Tremseh, Al-Qubeir, Dariya y varios centenares más.

A pesar de ello, los revolucionarios de estos barrios se colaban en los puntos donde había manifestaciones y participaban en ellas, incluso hubo quien las dirigió como el difunto luchador Mishal Tammo[1] y la artista libre siria Fadwa Solimán[2], la libre señora Muntaha, hija del luchador Sultán Basha al-Atrash[3], el Basel Shehade [4] y muchos más.



Con la expansión de la revolución al resto de ciudades y zonas rurales de Siria, el régimen amplió los horizontes de la actividad de estos comités para que se dispersaran por todas las zonas con presencia de minorías, estableciendo controles en los límites entre zonas y dentro de sus barrios. Así, comenzamos a ver comités conformados según la secta de sus integrantes -como sucede hoy en Yaramana, donde hay comités drusos y comités cristianos-, bajo la supervisión de un régimen que pretende luchar contra el sectarismo, cuando en realidad es su padre y madre, pues lo ha creado con sus propias manos sectarias en Siria.

Generalmente cada comité está dirigido por el más infame shabbih de la zona y puede que cada uno supervise más de un comité popular y sea el dueño de toda la zona, manteniendo una relación directa con los líderes de los servicios de seguridad o con los oficiales que dirigen la Cuarta División y la Guardia Republicana. Generalmente también uno de ellos está en contacto directo con uno de los hombres de negocios del régimen, que se encargan de los sueldos de los miembros de estos comités, como Rami Makhlouf, por ejemplo. Algunos están en contacto con “personalidades políticas”, como el líder del partido o de su secta, como es el caso de los comités populares en la ciudad de Suweida, ligados a Wi’am Wahab, que fue shabbih entre Líbano y Suweida hasta que se le permitió crear una sede de para su partido sectario, ante los ojos del régimen y sus reformas constitucionales, que impiden la creación de partidos según criterios sectarios, confesionales o étnicos.

La presencia de esos comités ha impedido que las manifestaciones lleguen a las zonas contrarias a Asad y por tanto, se ha considerado que las minorías no se manifiestan y no forman parte del movimiento revolucionario en sus lugares de residencia, donde estaban en la disyuntiva de enfrentarse a estos comités si se manifestaban, existiendo la posibilidad de que hubiera enfrentamientos entre el hermano revolucionario y su hermano shabbih miembro de estos comités. Esto sucedería en las zonas kurdas, por ejemplo, donde la lucha intestina kurda-kurda era una condición para que las manifestaciones llegaran a Ifrin, entre otros. Por ello, no se movilizaron en sus lugares de residencia, para evitar esta lucha fratricida con la que el régimen se pondrá muy contento en caso de que suceda. Por tanto recurrieron a las zonas revolucionarias o, en otros casos, se quedaron y aún siguen participando en la revolución de otras formas.

Me extenderé un poco en el tema de los comités locales en las zonas kurdas, ya que tienen un carácter diferente del de otros comités populares, ya que la creación de estos comités ha sido simultánea a la resurrección del Partido de la Unión Democrática Kurda (PYD) con el estallido de la revolución siria. Este partido, que es la rama siria del Partido de los Trabajadores Kurdos turco (PKK), había estado ausente durante los últimos diez años y tenía prohibida toda actividad política con el pretexto de no molestar a las autoridades turcas con las que el régimen de Al-Asad hijo había establecido nuevas relaciones en la última década. Pero, después de que Turquía cerrara toda posibilidad de restablecimiento de relaciones con el régimen sirio, se ha sido reactivado con más fuerza. Es necesario en este punto recordar que este partido no tiene aspiraciones políticas en territorio sirio y su agenda no es otra que servir al PKK en Turquía. Fundamentalmente proveía y sigue proveyéndolo de luchadores que quieren enfrentarse a los turcos.

Por su parte, la escena kurda general está dividida según sus posturas hacia la revolución en tres grupos claramente diferenciados:

El primer grupo lo conforma la Corriente Kurda del Futuro, que se formó a finales de 2004 y de la que tuve el honor de leer su comunicado número cero antes de ser emitido. Esta corriente estaba dirigida por el difunto Mishal Tammo, inspirador de los jóvenes revolucionarios kurdos y que formó sus propias coordinadoras independientes de los partidos. Esos son los que pusieron toda la carne en el asador de los revolucionarios y la revolución siria. En gran medida, el Partido Azadi Kurdo se asemejaba a este primer bloque hasta que se desarrolló su participación activa en la revolución.

El segundo grupo lo representaban muchos partidos kurdos, cuyo número es mayor que el número de kurdos que participan en ellos, pero estos carecen de carne para poner en los asadores. Posteriormente, se unieron bajo el nombre de Consejo Nacional Kurdo, que es un consejo inefectivo, igual que el Consejo Nacional Sirio, y en el que todos están dominados por agendas regionales más que por los revolucionarios.

El tercer grupo lo conforman el Consejo del Pueblo del Kurdistán Occidental y el Partido de la Unión Democrática (PYD) que actúa como si se opusiera al régimen como hace el Comité de Coordinación Nacional, liderado por el abogado Hasam Abd al-Azim en el interior y en el exterior por Haytham al-Manna’, que ha hecho las peores declaraciones contrarias a la revolución utilizadas por el régimen para insistir en sus afirmaciones sobre la revolución y los revolucionarios. De este grupo en concreto han nacido los comités populares, que son el tema de nuestro escrito.  


Este partido está dirigido por el profesor Saleh Muslim, que estuvo exiliado durante la luna de miel sirio-turca en los montes Candil y que después regresó con el estallido de la revolución siria. Este partido goza de una popularidad que varía de una zona otra, pero la mayoría de los que lo apoyan son de Ifrin, que ha estado ausente de las manifestaciones de apoyo a la revolución excepto en una o dos ocasiones, que después trataré. Donde menos partidarios hay de este partido es en Amuda, que no ha faltado ni un día a las manifestaciones contrarias a Asad desde que comenzaron en Daraa, y fue una de las primeras ciudades en apoyar a Daraa contra las atrocidades que sufría. 

A pesar de la cantidad de miembros de este partido, casi puedo afirmar que el 95% no conocen el nombre de su nuevo partido (PYD) porque solo conocen un nombre que es “Abuci”, relativo a Abu Abdallah Ocalan. Este partido ofrece toda su carne para cualquier asador que esté en contra de Turquía y Erdogan, por ello cualquier kurdo que vaya en su contra de su orientación es considerado un agente de Ergogan y de Turquía. Ahí encontró el régimen sirio lo que buscaba, y así abrazó a esta agrupación. Ordenó a sus sedes de seguridad en la zona kurda que les dieran libertad para conformar comités populares. También les permitió llevar armas y levantar controles propios aunque fuera delante de las mismas sedes de seguridad del régimen, como sucedió por ejemplo en Ifrin (aunque el régimen se enfrenta  a quien lleva armas y llama a los manifestantes armados con gargantas grupos terroristas armados). También les ha dado toda libertad para actuar como una fuerza militar, para detener a quien quieran y para tener centros de detención específicos para ellos que en muchas ocasiones habían sido sedes gubernamentales civiles como las sedes de la Consejería de Agricultura en zonas de bosques. Solo se les pide una cosa: frenar cualquier actividad o manifestación contra Asad. 

Para mantener la disciplina y que su agenda se mantenga en contra de Turquía y Erdogan, permitió que 1.500 luchadores kurdos turcos cruzaran por los montes Candil iraquíes a las zonas kurdas de Siria. Cada uno tiene unas misiones concretas basadas en las actividades de los comités populares y sus controles militares. Algunos de ellos han sido enviados a residir de forma permanente en los pueblos donde había un delegado árabe, con un despacho propio que no es el del alcalde. 

En Ifrin, el difunto Jakdar, que es un ciudadano kurdo turco conocido por su dura enemistad hacia Erdogan y que se parece a los shabbihas sirios, es drogadicto y tortura y mata sin piedad, era el responsable militar que supervisaba la actividad de los comités populares y los controles en toda la ciudad. Además, estaba en contacto directo con los líderes de las sedes de seguridad de Ifrin. 

Es quien ha supervisado la represión de todas las manifestaciones contrarias a Asad, que salían en Ifrin. El viernes de los libres del ejército, cayeron más de veinte heridos y los instrumentos utilizados para la represión fueron palos, varas y armas blancas. Como resultado de dichas prácticas y como reacción natural, como sucedió en todas las ciudades revolucionarias, se conformó una brigada en Ifrin llamada “Brigada de los libres de Ifrin” dirigida por Bakr ibn Sheij Hanan, del pueblo ifriní de Afraza. 

Una de las operaciones de esta brigada ha sido el ataque contra la comisaría de Nahiya al-Mubtali y su sede de reclutamiento, provocando bajas entre los hombres de la seguridad siria (que son de fuera de Ifrin). Como resultado, Jakdar y un grupo de shabbiha armados rodearon la casa de Bakr en Afrin y horas después Jakdar hizo uso de  sus fuerzas para irrumpir en la casa, provocando su muerte (normalmente, si irrumpen en tu casa debes defenderte aunque sea matando si es para evitar que te maten). Al día siguiente por la mañana, fuerzas de estos comités locales atacaron las casa del padre de Bakr y sus hermanos en su pueblo, matando al sheij Hanana y dos de sus hijos, con cuyos cuerpos se ensañaron para después tirarlos en la calle ante el hospital de Dersim en Ifrin, sin que el líder de la brigada haya sido detenido aún. 

Este episodio es un ejemplo de las actividades que realizan estos comités y que he descrito para certificar su papel contra los propios kurdos. Aquí se hace necesario recordar que estos comités no han actuado ni han hecho nada contra las actividades de la revolución fuera de las zonas kurdas, por ello no deben considerarse enemigos entre los otros componentes del pueblo sirio revolucionario, especialmente por parte del Ejército Sirio Libre, puesto que no se han opuesto al trabajo de los revolucionarios en las zonas no kurdas. Esto se debe a que solo tienen una función: frenar la actividad de los kurdos y atemorizarlos para que no entren en la revolución, igual que sus homólogos  en Tartús, Suweida, los barrios de Homs partidarios del régimen y Wadi al-Nasara. 



En cuanto a las causas que han llevado al régimen a apoyarse en este partido y no otro para crear estos comités, hay que retrotraerse a los días en los que existía una colaboración mutua y se le permitía al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), liderado por Abdallah Ocalan, realizar sus actividades en el espacio kurdo sirio, contra los gobiernos turcos que estaban en desacuerdo con el difunto Asad padre, el cual incluso permitía a los miembros sirios de este partido ir a Turquía para luchar contra ellos, hasta el punto de que, cuando un joven kurdo iba a alistarse para el servicio militar obligatorio en el ejército sirio, el funcionario, que normalmente pertenecía a los servicios de seguridad, daba a elegir al joven kurdo entre ir al ejército sirio o a luchar en Turquía (en kurdo se solía llamar “Shar”, una abreviación de “shawarma”, es decir, “revolución”) y cuando el joven elegía el “shar”, el funcionario le retrasaba el alistamiento y le decía: ve con Dios. 

La segunda razón por la que el régimen se ha apoyado en este partido es el importante número de partidarios que no conocen nada de la actividad política más que al líder Ocalan y el Kurdistán, que está solo en Turquía y que no tiene parte en Siria, por ejemplo. Es decir que el partido domina una importante parte de la calle kurda, totalmente entregada. Tal vez si esto no fuera así, habría sido como el resto de partidos, cuyos líderes fueron invitados a dialogar con Bashar al inicio de la revolución, pero se negaron, tal y como ha quedado registrado. 

No debemos achacar a los kurdos y las otras minorías su escaso papel en la revolución, porque se han tenido que elegir entre la lucha intestina y el no manifestarse en sus zonas. También decimos que los comités populares trabajan bajo el patrocinio asadiano y a favor del régimen, aunque haya a quien no le guste, y que todos desaparecerán con la desaparición del régimen, aunque se creen otros al caer este. Pero su nueva función será verdaderamente proteger a las zonas en que trabajen del caos que seguro habrá hasta que Siria se estabilice de nuevo, si es que se estabiliza como dicen algunos.
 
[1] Líder kurdo que siempre defendió el diálogo árabe-kurdo, asesinado en octubre de 2011.
[2] Actriz siria alauí que vivió gran parte de la revolución en Homs y Latakia hasta salir en marzo de 2012 del país.
[3] Líder druso que dirigió la lucha contra los franceses en 1925-1927.
[4] Joven cristiano que dejó sus estudios en EEUU para unirse a la revolución y fue asesinado por un francotirdor en mayo de 2012.