Blog dedicado a publicar traducciones al español de textos, vídeos e imágenes en árabe sobre la revolución siria.

El objetivo es dar a conocer al público hispanohablante al menos una parte del tan abundante material publicado en prensa y redes sociales sobre lo que actualmente acontece en Siria. Por lo tanto, se acepta y agradece enormemente la difusión y uso de su contenido siempre y cuando se cite la fuente.

sábado, 17 de noviembre de 2012

El mundo, no la revolución, ha dado a luz al Frente de Al-Nusra



Texto original: Al-Hayat 

Autor: Hazim Amin

Fecha:  11/11/2012



“… A pesar de que cuanto más se alargue el tiempo de la lucha, más se acelerará el ritmo de su tendencia al extremismo y más se acentuarán sus tintes sectarios, además del goteo de combatientes extranjeros. Y es muy probable que ello complique la transición en la etapa post Asad”. Este extracto está sacado de un informe preparado por el Instituto de Oriente Medio de Washington sobre la situación en siria. Este resumen no es más que uno de los diversos factores que entran en juego en el contador de tiempo en Siria. Así, por ejemplo, tenemos a Fátima, refugiada en Beirut, que busca casa para alquilar en vez de la habitación de hotel en la que vive hace dos meses, y que pregunta cada vez que oye a alguien hablar sobre la posibilidad de que se produzca un cambio inminente sobre el terreno en Siria, “¿dejo entonces de buscar casa?”

Cuarenta mil muertos y cerca de un millón de refugiados sirios están esperando la “etapa post Asad” y en el interior de todas las ciudades también lo esperan. ¡Y cuán seductora, a pesar de su falta de claridad, y cuán fácilmente saca una sonrisa la expresión “etapa post Asad”, borrando el ceño fruncido de la joven que perdió a su amigo y abandonó Damasco para ir a Beirut!

Lo extraño es que el mundo se empeña en mirar a otro lado y no ver esta realidad, la realidad de que el presidente no se quedará en el palacio y el resultado de tal empeño no se reduce solo a su dimensión ética, sino que también se empiezan a ver los resultados entre los no sirios. Los informes sobre “la afluencia de yihadistas” de cuyas consecuencias algunos de estos informes responsabilizan a la oposición siria, son el primer fruto de la “ética de mirar para otro lado”.

Los informes dicen que el Frente de Al-Nusra, el renovado foco yihadista, comenzó sus actividades a principios de este año; es decir, tras haber transcurrido casi 11 meses del levantamiento. Esto es después de unos doce mil muertos y cerca de medio millón de refugiados. También dicen que los sheijs salafistas sirios y no sirios se adhirieron al discurso de “la guerra contra el régimen en Siria” entonces o quizá un poco antes. Así, “el mirar para otro lado” solo produce este tipo de resultados.

Este régimen no tiene futuro, eso lo tiene claro todo el mundo. Por tanto, esperar no supondrá más que una mayor complicación y una mayor llegada de yihadistas que no solo pesarán sobre los hombros de los sirios, sino también sobre los del mundo entero. Ya hay muchas experiencias de este tipo, pero el mundo ha tardado en aprender, por no decir que no ha aprendido aún. Los enfrentamientos hoy se dan en el corazón de Damasco y el palacio del barrio de Muhayirin ha apagado sus luces, pero a pesar de ello, los sirios siguen estando solos.

No hay nada de político en que el mundo se abstenga de implicarse en el derrocamiento del régimen, pues la política está supeditada a los intereses y ¿qué interés tiene el mundo en que Siria se convierta en Somalia? Tampoco hay ética, pues un solo día extra de retraso en el derrocamiento del régimen significa doscientos muertos y que un millón de sirios habrá vivido un día más a sin techo.

Ni política ni ética… Entonces, se produce un vacío que llenan los asesinos del régimen. ¿Qué tipo de respuesta se dará entonces? ¿Y qué es más seductor que el vacío político para Al-Qaeda, y más aún si el vació lo llena la sangre? En Iraq en la provincia de Al-Anbar, llena de arena y de tribus enfadadas y que se sienten perdedoras, se ha instalado Al-Qaeda; en Yemen, en las zonas donde el Estado y la autoridad se han retirado, también; y en Afganistán, es Al-Qaeda quien ha aprovechado el sentimiento de derrota que dejó la guerra entre las tribus pastunes. Todos estos países están por debajo aún del nivel de vacío sirio, pues a este último lo mantienen ocupado cuarenta mil cadáveres, y aviones MiG que lanzan barriles cargados de explosivos sobre las ciudades.   

El paso del tiempo en este “vacío sirio” ya no solo tiene en cuenta la realidad de los doscientos muertos diarios, pues los barriles de explosivos que lanzan los aviones decenas de veces a diario hará a quien los lanza más consciente de que el tiempo se llena de esta manera. El barril de explosivos que aterriza en las cabezas producirá muchos más Frentes de Al-Nursa. Es inevitable y el mundo entero lo sabe, sobre todo lo sabe, y le encanta, el régimen, que seguirá lanzando más, ensangrentando así el presente de los sirios con explosivos y su futuro con el Frente de Al-Nusra; pero también ensangrienta a los vecinos de Siria, que siguen callados ante la muerte de los que están al lado a quienes acusan de ser Al-Qaeda.

El miedo y el shock que provoca el estallido que resulta de la caída de un barril de explosivos serán cada vez menores. Se convertirán en una lengua cuyos verbos solo saben conjugar los vagabundos en sus rostros, vagabundos que buscan a Al-Qaeda o al Frente de Al-Nusra para que los cobijen. Esa no era la situación de Siria hace un mes, y en muchas zonas de la revolución tampoco es la situación actual, pero nos acercamos a ello mientras el mundo mira. Lo raro es que no solo mira a los sirios, son que se mira a sí mismo también. Esta muerte acecha a todos y Ankara, Ammán, Bagdad y Beirut son ciudades muy cercanas que escuchan los ruidos de las explosiones en Damasco.

Las elecciones estadounidenses han sido inexplicablemente estériles, como los son las dudas turcas y la frustración árabe. Es absurdo intentar explicarlo, pues quien tiene miedo de que la crisis Siria se extienda a Líbano está viendo con sus propios ojos que esta ha llegado a Beirut. Quien piensa que las consideraciones de Ankara son mucho más complejas que permitir la creación de una zona aislada en el norte de Siria dice al mismo tiempo que las fronteras con Turquía ya no están lejos de los luchadores árabes que han comenzado a llegarles. Además, las ciudades de Anatolia han comenzado a ver cómo su economía se resiente al ritmo de la crisis en Siria. Y he aquí los yihadistas de Jordania, que han comenzado a intensificar sus viajes a Damasco, algo que ya hicieron en Bagdad, haciendo estallar los hoteles de Ammán.

Este régimen no tiene futuro, y el mundo entero lo sabe, entre ellos los aliados en Moscú, Teherán, Bagdad y Beirut. En estas capitales se piensa en lo que se podrá sacar tras la caída del régimen. En el esto de capitales por su parte, se espera sin ética alguna, pero se trata de una comedia que se acerca a la tragedia.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Mustafá Karmán, el novio de Bustan al-Qasr


Una breve entrada sobre el asesinato hoy de Mustafá Karmán, un activista pacífico de Bustan al-Qasr.

Texto original: Facebook 

Autor: Ghassan Yassin

Fecha: 16/11/2012


¿No sabéis quién era Mustafá Karmán? Venid que os lo cuente:

Mustafá tenía que sufrir dos cosas: los shabbiha del régimen y algunos revolucionarios, solo por el hecho de ser chií. La única preocupación de Mustafá era conservar la movilización pacífica y civil, y participaba activamente en la mayoría de actividades. Mustafá era administrador de la página “Jaque mate” y le gustaba trabajar en silencio, sin importarle si la gente lo conocía o no. Una vez estaba en un curso en Estambul y le pedí que viniera pero no quiso. Y otra Hussam Qatlabi me preguntó quién era el administrador de la página para invitarle a un curso suyo y le dije que era un amigo mío, pero tampoco esa vez quiso asistir.

Mustafá amaba a Maha. La primera vez que los vi juntos fue en diciembre de aquel año y cuando les despedí Maha me dijo: “Por Dios, que caiga pronto para que Mustafá y yo nos casemos”. Era una historia de amor revolucionario. Lo vi hace dos meses y  me dijo: “Tío, quiero casarme”.

Me lo encontré hace una semana y me dijo: “Dame la enhorabuena que me he casado”. Vi ayer a Maha con Mustafa y nos quedamos despiertos hablando de miles de cosas.

Mustafá lleva una temporada preparando una escuela y mañana iba a ser la inauguración. Hoy estábamos en la manifestación y estaba asegurando a los jóvenes que mañana la inauguraría. Estaba a mi lado cuando cayó el proyectil. Lo vi en el quirófano. El estallido  le había quemado el pecho y supe que su situación era grave. Pero me recompuse, y aseguré a Maha, mintiéndola, que no era nada.

Mustafá ha muerto, ha muerto nuestro novio que llevaba dos semanas casado. Abriremos la escuela Mustafá, como soñabas y haremos un jaque mate para que Siria vuelva a ser una república. Lo prometo y la promesa de un libre es religión.

Este es el último estatus de Facebook de Mustafa: 

Con toda mi inocencia, lo que sucede en Jordania ahora ha movido algo maravilloso en mí y me apetece ver a todos los pueblos árabes levantados gritando, y en primer lugar el pueblo palestino y luego ni EEUU ni nadie nos podrá desafiar.

martes, 13 de noviembre de 2012

La lucha es en Siria y no por el dominio de Siria



Texto original: Al-Quds al-Arabi

Autor: Elias Khoury

Fecha: 12/11/2012



El primer resultado positivo de las reuniones de Doha fue la elección de George Sabra como presidente del Consejo Nacional Sirio (CNS). Este luchador que viene de las filas del Partido Democrático del Pueblo, conocido por las cárceles del régimen y que sabe cómo mezclar la acción secreta de resistencia con la acción pública de masas, merece más que una enhorabuena.

George Sabra no ha llegado a ese puesto como cristiano, sino como ciudadanos sirio y luchador por la democracia. Todo lo que hemos leído sobre este tema no tiene nada que ver con la realidad. Ello no significa que él reniegue de sus raíces cristianas, sino que viene de otro lugar donde la adscripción religiosa no juega otro papel que el del enriquecimiento cultural del nacionalismo sirio. En cuanto a las maniobras electorales, no fueron más que maniobras, porque el CNS no es un organismo representativo elegido, sino que es una alianza política en cuya fundación han jugado un papel principal la Declaración de Damasco y el Partido Democrático del Pueblo.

Pero la elección de Sabra no trajo consigo una solución mágica a los problemas estructurales de la oposición política siria. Así, lo que los medios llamaban la necesidad de unir a la oposición siria, era en realidad un rechazo y una incapacidad de ver la realidad. La cuestión no está en unir a la oposición, sino en su conformación, pues ha habido y aún hay disputas profundas en torno a quién debe asumir el liderazgo, a sabiendas de que lo que se exige es la formación de una estructura política cohesionada antes de aludir a la cuestión de su liderazgo. Esta disputa era inútil en un principio, cuando parecía que no era más que una diferencia entre los que llamaban a la intervención extranjera y los que la rechazaban. ¡Como si tal intervención estuviera a las puertas! Los cerebros políticos sirios olvidaron hacer un análisis racional que les habría llevado claramente a deducir que no habría intervención, pues, por un lado la parte occidental no estaba preparada, o no era capaz, de enfadar a Israel, y por otro, no iba a entrar en el enfrentamiento con el complejo militar ruso-iraní  que apoya al régimen.

Hoy, se discute más profundamente sobre la elección entre los que llaman a la revolución pacífica y los que llaman a la resistencia armada contra el régimen. Los que optan por la primera, han olvidado que ni una sola fuerza política ha dirigido ni dirige la acción armada, sino que tales acciones nacieron como una reacción espontánea contra el salvajismo del régimen, y que hoy necesitan estructuras organizativas para que la revolución no se convierta en una selva de armas sin ningún tipo de control, permitiendo a las fuerzas regionales jugar con ella y con el futuro del pueblo sirio.

La iniciativa de Riad Seif volvió a plantear la pregunta sobre cómo conformar la oposición, y la cuestión en sí sigue sin estar clara. ¿Por qué tanto ímpetu estadounidense de cara a la misma y por qué nos sorprendió la Secretaria de Estado con su duro ataque contra el CNS antes de la reunión de Doha? Si leemos el texto de la iniciativa de Seif, lo cierto es que no tiene nada que no se encuentre en textos anteriores de la oposición siria. ¿Todo lo que ofrece es un intento de incluir a los desertores del régimen asadiano a cuya vanguardia esta Riad Hiyab, en la ecuación de la oposición, con un promesa de recibir ayudas y de que se levante la prohibición de envío de armas al Ejército Sirio Libre? ¿Dónde está el problema entonces?

El problema es que estamos ante un cuadro que aún no se ha dibujado y la razón de la falta de una estructura clara es la ausencia de partidos políticos organizados, salvo contadas excepciones. Así, la revolución sigue como cuando estalló, sin un liderazgo efectivo. Es un estallido social, político y moral espontáneo, pues el pueblo no esperó a las fuerzas políticas para rebelarse, ni las esperará para continuar su revolución. La pregunta es cuándo y cómo estos líderes lograrán encontrarse con el pueblo en el terreno de la revolución.

Se tenía esperanza en que el torrente de sangre siria, que ofreció un nuevo modelo de la capacidad de un pueblo de hacer el milagro de la revolución, provocase en las fuerzas políticas una aceleración para conformarse en un frente político que impidiera que se jugara a nivel regional con el destino de la revolución, y conformase un marco que encuadrara las aspiraciones de libertad de los sirios y las sirias. Pero las esperanzas han sido frustradas hasta ahora. Las oposiciones sirias, desde la Declaración de Damasco pasando por las corrientes islamistas hasta el Comité de coordinación Nacional, son formas gelatinosas carentes de forma, que nacieron a la sombra de una represión sin misericordia, que confisca la política y la sociedad, para evitar que puedan materializarse frentes organizados. La revolución trajo consigo el gran bagaje popular que la hizo estallar, con sus complicaciones regionales e internacionales, para descubrir la fragilidad de estas estructuras y su falta de preparación. Aquí se esconde el trastorno que explica por qué las reuniones para unir a la oposición no se hagan más que bajo el paraguas de fuerzas árabes y regionales no poco dudosas.

George Sabra y sus compañeros saben que la cuestión central a la que se enfrentan es afirmar, a pesar de todo eso, que la lucha está en Siria y no es por el dominio de Siria. Ahí es donde radica la cuestión y eso es lo que ha de materializarse política y organizativamente.

Cuando se creó el CNS a algunas élites les invadió la ilusión de la intervención exterior que provocó inmensas frustraciones que, no obstante, la vitalidad de la revolución no tardó en superar. El miedo es que la nueva formación política -la Coalición Nacional de las Fuerzas de la Revolución y la Oposición sirias [1]- provoque otra ilusión que no se diferencia mucho de la anterior, a saber, el creer que se va a producir un apoyo exterior a la iniciativa de Riad Seif. El reconocimiento no será real si el pueblo sirio no reconoce el nuevo liderazgo de la coalición. Mo’az al-Jatib, Riad Seif y Suheir al-Atassi no deben caer en tales ilusiones.

Lo que las fuerzas de la revolución piden es que la comunidad internacional deje de mantenerse impasible ante el destino del pueblo sirio, y ello exige que se permita que el apoyo llegue a la revolución, nada más. El hablar de garantías que den los estadounidenses son mero cuentos, pues ningún nacionalista sirio puede, en una nación de cuyo terreno Israel ocupa una parte, ofrecer garantías al ocupante, pues la liberación del Golán no se pospondrá ya que nadie puede posponerla más que el régimen dictatorial asadiano. 

 En cuanto al horizonte de democracia que abre la revolución, este es el camino a la liberación del ser humano y la tierra, y no es una lucha por el dominio de Siria. La revolución no debe permitir que sea así. Es una lucha en Siria y por Siria.

[1] Esta es la traducción literal de su nombre.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Entrevista a la brigada de Muawiya

Texto original: Facebook

Fecha: 07/11/2012

 Imagen de la entrevista en directo por Skype


"La brigada de Muawiya b. Abi Sufyan ha lanzado la “campaña para purificar la capital de traidores y colaboradores”, y quien habita en la capital política y comercial de país (sea opositor o partidario del régimen) siente que la campaña se está llevando a cabo sobre el terreno, asegurando que no es un lema “baazista” que de dice pero no se hace.
¿Quiénes son? ¿Y quienes son los traidores y colaboradores en su opinión? ¿Con qué sueñan? ¿Cómo ven a Israel? ¿Qué mensajes lanzan a los sirios, a los árabes y al mundo?"

P: La reputación de su brigada ha aumentado mucho en los últimos tiempos, ¿a qué se debe en su opinión? 

R: Se debe a la calidad de las operaciones que hemos llevado a cabo en la capital. 

P: ¿Cuál es la naturaleza de dichas operaciones? 

R: Perseguir a algunos líderes de los shabbiha y algunos oficiales que matan a los ciudadaos indefensos. 

P: ¿Se consideran grupos importantes en las operaciones especiales? 

R: Sí, y nos dividimos en dos grupos. El primero son los combatientes, que luchan y se enfrentan (con el régimen), y el segundo son los que se dedican a instruir en la ejecución de operaciones especiales como los asesinatos, la labor de francotirador y las irrupciones en edificios. 

P: ¿Quién es su enemigo en Siria? 

R: El primer enemigo es el régimen, representado por la institución militar y los aparatos de seguridad. El segundo son los shabbiha y quienes los financian. El tercero son los ladrones que han debilitado al pueblo sirio. 

P: ¿Creen que los dos primeros enemigos tienen un único liderazgo, o quizá los shabbiha no reciben órdenes de la cabeza del régimen sirio; es decir, Bashar al-Asad? 

R: Según nuestra experiencia, el primer enemigo no está representado solo por Bashar al-Asad, sino que hay otros “más importantes” que él en la toma de decisiones, y la situación sobre el terreno demuestra que quien gobierna son los oficiales de la seguridad y personalidades “externas” con gran influencia en la toma de decisiones. Cada aparato de seguridad trabaja de una manera distinta, por lo que no recibe órdenes de un mismo liderazgo. 

P: ¿Entonces el país es propiedad de los aparatos de seguridad? 

R: Sí, y vemos cómo la Seguridad vigila todos los controles militares, pues Al-Asad no controla todo el ejército, al contrario de lo que sucede con los aparatos de seguridad con la Cuarta División Armada, que conformó las Brigadas de Defensa, fieles protectoras de este régimen. 

P: ¿Apoyan los ataques a las brigadas del ejército sirio? 

R: Sí, y no creemos que “tengamos que perdonar” a alguien que lleva a cabo operaciones militares contra el pueblo indefenso. Por ello, apoyamos los ataques contra cualquier posición del ejército regular. 

P: ¿Qué principio siguen en el trato con las sectas en general y especialmente las musulmanas, concretamente los alauíes? 

R: Con toda sinceridad, lo que hacemos es enfrentarnos a un régimen que está compuesto por todas las sectas sirias, pero los shabbiha en su mayoría son, desgraciadamente, de la secta alauí. Puedes ver que son ellos los que degüellan, roban, saquean y queman casas, y nosotros seleccionamos los objetivos, pero en las grandes operaciones no se puede, pues en su mayoría están con el régimen. 

P: ¿Y en lo que se refiere al resto de sectas, nacionalismos y etnias? 

R: Querido hermano, en Siria no tenemos muchas sectas ni minorías, y lo que nos importa es que todo aquel que haya perjudicado al pueblo, sea de la secta que sea, sea juzgado. 

P: ¿Se incluyen ustedes en el ESL, lo consideran una parte amiga o no existe relación alguna? 

R: Nosotros nos coordinamos con todas las brigadas que trabajan sobre el terreno cercano, sin importarnos los nombres y, por desgracias, hay más de un líder en el ESL y han empezado a aparecer “adscripciones y fidelidades”. Nosotros nos quedamos fuera de esta pugna y esperamos que los esfuerzos se unan bajo un liderazgo unificado. Actualmente nos coordinamos mucho con el Consejo Militar Revolucionario. 

P: Se anunció no hace mucho la creación de un Consejo Militar Revolucionario, y según el manifiesto fundador, este incluye cinco consejos militares en Damasco y sus alrededores, ¿creen que es un paso real o mera propaganda mediática? 

R: Lo vemos como un paso positivo y puesto que la mayoría de brigadas han aceptado, al menos en principio, este consejo, es una buena señal de cara a la unificación de esfuerzos. 

P: En una entrevista previa con el líder de uno de los grupos, me contó que no reconocen la bandera de la revolución siria que se eleva ahora, ¿la levantan ustedes? 

R: Para mí, esa bandera es la bandera anterior a la actual y la actual no es propiedad del régimen ni de Bashar al-Asad. Dejamos la elección a los sirios y no a los líderes de las brigadas. 

P: ¿Sienten la presencia del dinero político como elemento dominante en sus decisiones? 

R: En los últimos tiempos se han empezado a ver cosas que demuestran que hay dinero político, pero no influye en todos los sectores representados por las brigadas y grupos, y por su parte estas no aceptan ningún apoyo condicionado, sea de un partido o de una parte concreta. 

P: Esas palabras son tranquilizantes y dan miedo a la vez al pueblo. ¿Creen que quien apoya para comprar fidelidades pone en peligro la revolución siria? 

R: Sinceramente, es algo muy  peligroso porque vemos “señores de la guerra” y nuevos focos de poder y quien tiene dinero puede influir al pueblo que se ha visto debilitado por la revolución y la guerra actual. Esperamos que este problema se enfrente con un sentimiento nacional. 

P: Sé que esta pregunta es delicada, pero la voy a hacer por ser legítima: ¿Quién les financia? 

R: No nos avergüenza en absoluto. En un primer momento, el apoyo era individual; es decir, de nuestras familias, y después de sirios en el exterior. El apoyo no está sujeto a ninguna condición y su objetivo no es otro que lograr el éxito de la revolución. 

P: ¿Luchan según el principio de yihad islámica o desde una perspectiva nacional, o quizá ambas? 

R: Ambas, pues a fin de cuentas somos sirios. 

P: ¿Quieren que vengan yihadistas árabe o musulmanes a luchar a Siria? 

R: Siria está llena de hombres, no necesitamos luchadores. Lo único que necesitamos es que se apoye a los combatientes sirios sobre el terreno. Pero al mismo tiempo, no podemos impedirles que vengan, pues consideran Siria tierra de yihad y todo el que viene a luchar lo hace por motivos religiosos. Si hubieran llegado armas y dinero a las verdaderas brigadas, nadie habría venido desde fuera de Siria. 

P: ¿Cuál es su postura frente a Israel y la cuestión palestina? 

R: La cuestión palestina es una de las más importantes de las comunidades islámica y árabe y nosotros ayudaremos a los hermanos palestinos en todo en lo que podamos ser útiles. En cuanto a Israel, es un enemigo común para nosotros y los palestinos, pues ocupa Palestina y una parte de las tierras sirias. O se retira voluntariamente, o habrá resistencia por parte del pueblo sirio porque no aceptará más humillación. 

P: ¿Tienen comunicación con la resistencia a Israel? 

R: Actualmente nos centramos en la revolución siria, pero es probable que haya coordinación y comunicación con los hermanos que resisten en Israel. 

P: ¿Cómo es la Siria del futuro con la que sueñan? 

R: Esperamos que todos los ciudadanos sirios tengan los derechos que les permitan estar tranquilos en lo que al futuro de sus hijos se refiere, y que Siria sea un Estado de las instituciones, representadas por un Parlamente elegido con libertad y transparencia y un gobierno que ofrezca servicios a este pueblo al que han destrozado las instituciones de la injusticia. 

P: Se habla mucho de las soluciones políticas que se perfilan en el horizonte y algunos sectores dicen que el ESL o quien lucha contra el régimen en general no pueden superar la fuerza militar del régimen. ¿Qué tiene que decir? 

R: Eso no es del todo preciso, pues tras todos estos asesinatos y la destrucción de ciudades al completo, la solución política está fuera de lugar y le prometo en nombre de todos los combatientes, revolucionarios y muyahidines en Siria que si se nos dan armas y municiones suficientes para una larga lucha o para un mes, ganaremos la batalla contra el régimen si Dios quiere. 

P: Bien, las promesas son una cosa y la realidad otra. ¿Prometen que el régimen caerá con la fuerza militar que parece que es la única solución hacia la que se dirige? 

R: Este régimen no caerá más que por medio de cañones y la fe del pueblo en Dios y en su legítima causa. Como he dicho, no hay ningún horizonte que no sea la solución militar. 

P: Los ojos de los árabes según nos ha llegado están puestos en la victoria del pueblo sirio y siempre nos preguntan por  el ESL y sus logros. ¿Qué les dice a los árabes y los sirios? 

R: Esperamos que recéis por nosotros y apoyéis a este pueblo revolucionario. Lo que más me entristece es que tengáis que llamar refugiados a los sirios. Os prometemos que venceremos pronto su Dios quiere. 

P: Una pregunta personal. ¿Cuál ha sido la situación más difícil a la que se ha enfrentado desde el inicio de la revolución? 

R: La detención. Sabes que serás ejecutado si alguien te delata y estás dentro de las mazmorras de los servicios de seguridad. 

P: ¿Quiere añadir algo? 

R: Quiero hacer un llamamiento a todos los sirios para que luchen con nosotros contra este régimen y “los ladrones de la revolución” que no son menos perjudiciales y que también comercian con la sangre del pueblo revolucionario. 

P: He terminado. Gracias por su tiempo y espero que su mensaje llegue a mayor número de personas posible. 

R: Gracias a todos los periodistas libres que trabajan por la revolución.