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domingo, 4 de marzo de 2012

Fadwa Solimán: "Solo tengo miedo de que me maten antes de que mi verdadero mensaje llegue"

A continuación algunos extractos de la entrevista de Fadwa Solimán en el canal Al-Hiwar el 1 de marzo de 2012.


Sobre su ubicación actual:
“Salí de Homs hace unos 20 días, me sacaron los revolucionarios que temían por mi seguridad. Fui a Damasco y desde allí a Latakia por unas razones que ayer conté en Al-Arabiya, pero que me gustaría contar si hay tiempo y es posible”.
Las razones de su salida de Homs:
“En primer lugar, el régimen difundió en Al-Duniya la noticia de que las bandas armadas me habían secuestrado y asesinado e informó de que ‘serán juzgados por su terrorismo sistemático contra el pueblo sirio y, concretamente, contra las minorías’ a las que dice proteger, pero bajo las que en realidad se protege. También ha extendido rumores de que las bandas armadas se dedican a matar y torturar y que solo buscan derrocar al régimen y matar a los alauíes hasta acabar con ellos. Yo les aseguro que los revolucionarios en Siria de norte a sur y de este a oeste, en todas las provincias del  país, están por encima de esa mentalidad terrorista, porque quien se dedica a asesinar son el régimen y sus secuaces. Es decir: las bandas de al-Asad y su aparato mediático conformado por hombres de negocios, comerciantes, políticos y militares, el aparato de seguridad, el servicio de inteligencia, los shabbiha, y sus colaboradores.
Informo a la banda de los Asad y los que lo apoyan, de todas las sectas, que ahora estoy en uno de los pueblos de la costa con revolucionarios de todas las provincias de Siria, no para que vengan a por mí y me maten, sino que lo digo para que se sepa que voy a salir en una manifestación con la gente de la costa para derrocar a vuestra banda. La gente de la costa sobre cuyas tierras ha impuesto su yugo vuestra banda, gentes de las que vivíais por la fuerza haciendo de nosotros vuestras fortalezas. Los revolucionarios de Siria están hoy con la gente de la costa, de entre los que escogisteis a los mejores para meterlos en el ejército y el aparato de seguridad, esos a los que, explotando su pobreza, convertisteis en soldados para que os defendieran e vez de defender el país, para que murieran por la banda de la familia Asad exclusivamente, creyendo que defendían el país. Estamos ahora con la gente de la costa a cuyas hijas violasteis y a cuyos hermanos matasteis y que, cuando sus padres os plantaron cara por las violaciones los matasteis. Estamos  con la gente de la costa a cuyos jóvenes convertisteis en soldados para que murieran, aprovechando su extrema pobreza, por vosotros en las fronteras sirio-libanesas mientras pasabais armas y drogas de contrabando. Yo estoy ahora con la gente de la costa a cuyos hijos metisteis en el ejército y les matasteis con vuestras manos asesinas en Yisr al-Shugur, Tel Kalaj, Yebel el-Zawiya, Daraa, Homs, Hama, Al-Rastan, Baniyas, Talbisa y Zabadani.
Estoy ahora con la gente de la costa que se ha desentendido de vosotros, esas personas a quienes les faltan sus hijos que están muriendo como mártires, ejecutados sobre el terreno por vosotros mismos porque les resultan revulsivas vuestras órdenes de asesinar a sus hermanos sirios en las provincias que he dicho antes. Más aún, estáis dejando que los entierren en silencio y sin difusión, como si fueran traidores que no merecen el honor del martirio o el mero respeto. Estoy ahora con la gente de la costa que ha cavado la tumba de sus hijos, estoy con la gente de la costa que han cavado las tumbas de sus hijos sabiendo que han sido asesinados, ejecutados por vosotros y cuyos cuerpos han sido después despedazados por vuestras asesinas manos. Los revolucionarios de Siria están ahora con los sheijs de la secta alauí que se ha desentendido de vosotros y de vuestra banda, considerándoos faltos de religión y de honor. Estoy ahora con los sheijs de la secta alauí que tienen el dogma de que es mejor morir asesinado que asesinando”.
Sobre si se encuentra bajo la protección alauí:
“No estoy bajo la protección de nadie, toda Siria me protege, los sirios se están protegiendo unos a otros, se reparten entre ellos el pan y la sal contra la banda de Bashar al-Asad. Estoy con los sheijs de la secta alauí que se han unido y quieren recuperar su dignidad. […] Ahora estoy con los revolucionarios de Siria esperándoos en uno de los pueblos de la costa, y será un honor para nosotros si tenemos que morir en vuestras manos, pero en la costa a la que ya no le honra que pertenezcáis a ella. Os esperamos en los pueblos de la costa, sin armas, solo tenemos ramas de los olivos de la costa [...]. Estamos ahora con los hijos de la costa que han dado vida en un millón de Saleh al-Ali[1], un millón de Badawi al-Yabal[2], un millón de Saad Allah Wannus[3] […] Hoy me dirijo a todos los revolucionarios de Siria, en todas las ciudades, recordad en vuestros lemas a los revolucionarios de Baba Amro, a los mártires de Baba Amro, a los mártires de toda Siria, a los mártires de la costa que han sido asesinados y enterrados en silencio sin dejar a sus familias verlos por última vez”.
Sobre el papel de los alauíes en la revolución:
“Tres cuartos de la secta alauí estaban desde antes en contra del régimen, pero por la fuerza se vieron sometidos a él como a todo ser humano en Siria, como le pasó a toda Siria, sometida al terrorismo de Bashar al-Asad y de Hafez al-Asad previamente[..] El mundo verá manifiestos de los sheijs de la secta alauí en los que se desentiendan y desliguen de Bashar al-Asad, no porque pertenezca a la secta, sino en su calidad de ser humano asesino, de ser humano terrorista […] Ni un ser humano al que le quede una mínima parte de humanidad puede aceptar que Bashar al-Asad sea sirio”.
Sobre cómo están los ánimos en Siria:
“Bashar al-Asad es débil y a ojos de los sirios ha caído. Ya no le queda más que la fuerza […]. Puede cortar las calles de Siria, puede aislar las ciudades sirias, puede hacer lo mismo con los barrios, pero no puede aislar ni coartar la libertad que se encuentra en el corazón de todo sirio”.
Sobre el papel internacional:
“Por desgracia, desde el principio de la revolución estoy diciendo que la solución está en manos de los sirios y no en manos de Occidente, incluso hice algunos llamamientos al Consejo Nacional Sirio insistiendo en que la solución era siria. La realidad es que todo el mundo nos ha dejado solos. ¿Por qué han tenido que pasar ocho meses para que la Liga árabe hiciera algo, después de convertirnos en números pacíficos que levantan ramas de olivo y son asesinados para instaurar y decorar otro régimen para este país y este pueblo? Las revoluciones de los pueblos son siempre verdaderas, buscan el verdadero cambio y la libertad, pero a veces los políticos dudan del derecho de los pueblos a la libertad y el cambio […] El interés está en la detención de la matanza y la violencia, podemos coger los unos de los otros lo que necesitemos, pero sin sangre ni guerras”.
Mensaje al pueblo sirio:
“Les pedimos que se mantengan pacíficos a pesar de los asesinatos, sé que muchos estarán en mi contra por estas palabras y me dirán ‘Nos están matando, Fadwa, ¿cómo nos pides que nos mantengamos pacíficos?’ Yo repito, pacíficos porque al régimen asesino no podremos derrocarlo más que con nuestro pacifismo, incluso a los partidarios del régimen podemos conseguir traerlos a nuestras filas con el amor y no con las armas”.
Su único miedo:
“No tengo miedo de morir, ni de ser detenida o asesinada, solo tengo miedo de que me maten antes de que mi verdadero mensaje llegue, que no es otro que es el pacifismo y la paz y digo: ‘Dueños de la paz, gran pueblo de siria, no dejéis que el asesinato os convierta en asesinos, vosotros que sois honrados. Lo que el asesino quiere de nosotros es convertirnos en asesinos como él para justificar su presencia y sumar pretextos para matarnos, y con ello solo aumentará el derramamiento de sangre. Parad el derramamiento de sangre aunque el asesino continúe, para que solo él sea el asesino y solo él a quien debamos liberar porque es preso de su rencor y su enfado, es esclavo del dinero y de Israel. Quiere que tomemos las armas para alargar su vida […]. Creen en el asesinato y el que cree en algo siempre vence sobre el que no, sea lo que sea aquello en lo que cree. Nos traerá una intervención exterior que provocará un mayor derramamiento de sangre […]. Quereos unos a otros, incluso a los partidarios del régimen ”.

[1] Un alauí que lideró las revueltas contra los franceses durante el Mandato en las montañas de la costa (1884-1950).
[2] Poeta sirio de renombre que también aprticipó en política durante el Mandato en el llamado Bloque Nacional (1905-1981).
[3] Importante dramaturgo sirio muy crítico con el régimen como puede verse en sus obras de teatro (1941-1997).

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