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martes, 20 de noviembre de 2018

Las elecciones locales en Anjara: Fuerte presencia femenina


Texto original: Al-Jumhuriya

Autor: Mustafa Abu Shams

Fecha: 19/11/2018

 "Elegid bien a quien os representará en el Consejo Local de Anjara
Tu voto construye tu presente."
 
A excepción de algunas limitadas y dispersas experiencias electorales previas, la formación de los consejos locales en las zonas dominadas por las facciones de la oposición ha estado ligada al equilibrio de fuerzas en cada municipio, pueblo o región, donde las prerrogativas especiales otorgadas por los consejos militares o algunas facciones, junto con la representación y las alineaciones familiares y de clase, jugaban un papel central a la hora de elegir a los miembros de estos consejos, sin elecciones, partiendo del “número y poder de cada comunidad”. Sin embargo, las experiencias electorales que comenzaron a darse en julio de 2017 supusieron el inicio de un cambio en el paradigma general de los mecanismos de elección de los miembros de los consejos locales: desde entonces, las urnas y el número de votos ejercerían de árbitros en las elecciones generales. Ejemplos son las elecciones de Saqba y Saraqeb del año pasado.

Por tanto, aunque esta no es la primera vez que nos vemos ante unas elecciones a los consejos locales en las zonas bajo autoridad de las facciones de la oposición, la preparación de las elecciones al consejo local de Anjara y sus pedanías en la zona rural de Idleb occidental contiene una serie de elementos vanguardistas en lo referente al desarrollo de estas elecciones, las más completas y organizadas.

Los preparativos para el establecimiento de una hoja de ruta hacia las elecciones generales en la zona rural de Idleb occidental comenzaron hace meses, en colaboración con el Consejo de la Provincia Libre de Alepo, la Oficina de Desarrollo Local y Apoyo a Pequeños Proyectos y la Unidad de Consejos de Administración Local. Esta última había inaugurado un centro de formación sobre el mecanismo de celebración de elecciones y las reglas de organización de las mismas. Además ha servido de asesor para los consejos y la provincia durante todo el proceso electoral, en colaboración con la Oficina de Desarrollo, con el fin de que se celebre un proceso electoral general transparente e imparcial con la participación de todos que sirva para reforzar la legitimidad de los consejos electos. Tales esfuerzos han servido, primero, para preparar las elecciones del consejo local del municipio de Anjara, auspiciado por el deseo de su consejo actual de celebrar unas elecciones generales ejemplares y poder extender esta experiencia a todos los consejos locales de la región. Las posibilidades de éxito vienen reforzadas por el gran interés que ha demostrado la población y el apoyo de las organizaciones de la sociedad civil activa en la región.

Posteriormente, se abrió el período de presentación de candidaturas en Anjara, entre los días 20 y 25 del pasado mes de octubre, sin ninguna condición previa salvo “que el candidato tenga dieciocho años”. En esos días comenzaron también a emitirse acreditaciones electorales por parte de la oficina del censo para quienes tenían derecho a voto. El período de presentación de candidaturas se amplió hasta el 1 de noviembre y las listas se publicaron el 10, dándose un plazo de cinco días para interponer recursos. Las listas contienen 35 candidatos, entre los cuales hay 4 mujeres, que competirán en las elecciones generales al consejo local el 24 de noviembre.

Desde que se publicaron las listas de candidatos, el municipio y sus pedanías se han transformado en una célula de trabajo para candidatos y organizaciones de apoyo. Por ejemplo, el Consejo de la provincia y la Oficina de la Mujer que depende de él visitaron los colegios y asociaciones civiles para informar a la población de su derecho a votar y la importancia de las elecciones. También visitaron el registro civil para seguir de cerca la entrega de acreditaciones electorales a los ciudadanos, e invitar a la gente a votar y participar en las elecciones, bajo el lema “Tu voto, a salvo en nuestras manos”, por medio de sus identificaciones oficiales y las redes sociales.

La Oficina de Desarrollo también ha organizado una serie de talleres en colaboración con la Dirección de Consejos Locales de la región, para explicar el papel y la importancia del consejo local, además de arrojar luz sobre las elecciones, sus mecanismos, los sistemas electorales y los mecanismos de elaboración de programas electorales y sus medios de difusión.

En declaraciones a Al-Jumhuriya, Muhammad al-Baqa’i, director del Centro de Desarrollo Administrativo, dijo lo siguiente: “El Centro pretende, por medio de los foros que ha organizado, ayudar a los consejos locales a celebrar elecciones directas que aumenten su legitimidad”, asegurando que comenzarán a dar pasos prácticos y realizar actividades que contribuyan al éxito de estas elecciones mediante la “distribución de pósteres y colocación de carteles que animen a participar en las elecciones y conocerlas, así como la comunicación con los electores por medio de talleres de concienciación”. También llamó la atención sobre la “positiva interacción de los ciudadanos”, cuyo deseo de conocer sus derechos y sus esfuerzos por hacerlos realidad había palpado, algo que le llenaba de “felicidad”. Eso mismo lo ratificó Thaer al-Hijazi, de la organización El Día Después, que ha participado en la preparación de los talleres, actividades que considera “necesarias” para reforzar la idea de la participación en las elecciones y su importancia: “Estamos aquí para elevar nuestra voz junto a la de la gente” para hacer realidad la democracia y la justicia. 

La mujer: presencia destacable y apoyo institucional 

Las mujeres ya habían tenido presencia en los consejos locales, pero esta se había limitado a la presidencia de las Oficinas de la Mujer en algunos de esos consejos; sin embargo, cuatro mujeres del municipio de Anjara se han sumado esta vez a las listas para las próximas elecciones. Sobre esto, el activista y periodista ciudadano de la zona occidental de Alepo, Abu Muhammad, ha dicho lo siguiente: “Nos sorprendió que hubiera cuatro candidatas en Anjara, porque conocemos el carácter de la zona. Por ello, consideramos su candidatura un gran éxito en sí mismo”. No obstante, aclaró que: “La zona ha presenciado una gran y destacable actividad de apoyo a las candidatas, tanto por parte de las asociaciones de apoyo, como de las asociaciones de mujeres y la población”.


1. Amun Razouk 2. Aya Mustafa
3. Kinana Razouk 4. Banan Rostom
(Agrupación Feminista Siria)


Por su parte, Hanan Orabi, directora de la Oficina de la Mujer en el Consejo de la Provincia lLibre de Alepo, dijo a Al-Jumhuriya que la presentación de cuatro candidaturas por parte de mujeres es un “indicador positivo” al que ha de añadirse “la gran afluencia de mujeres para la recepción de sus acreditaciones electorales”. “Las mujeres que han conseguido dicha acreditación suponen el 50% de los electores”. Esto, en su opinión, es un indicio del deseo de las mujeres de elegir “a quien las representa y hacer llegar su voz y demandas”.

La candidata Amun Razouk, profesora, ha afirmado que estas elecciones son un “cambio cualitativo” para ella y para las mujeres en general, que servirán para certificar su presencia en “el ámbito político”, como ya han hecho en múltiples ocasiones en los ámbitos de la enseñanza y los servicios. Amun cuenta que “en cuanto recibió el listado de condiciones, pensé que sería buena idea presentarme, porque los consejos no son monopolio de los hombres, y siendo mujer se puede hacer llegar la voz de las mujeres mucho mejor”. Además añadió que “las mujeres tienen una opinión, una voz y un derecho a elegir y ser elegidas, algo que les han permitido hacer estas elecciones”, y expresó su deseo de que la sociedad hiciera gala de “una adecuada cultura electoral” para que la experiencia sea exitosa. Por su parte, a la candidata Aya Mustafa, también profesora, “la idea de presentarse le resultó algo extraña al principio”, según explicó a Al-Jumhuriya, temía no saber “cómo convencer a mi familia de mi candidatura”. Sin embargo, cuando les propuso la idea, “recibí un gran apoyo por su parte”. “No me importa si gano o pierdo, pues todo lo que quería era dejar constancia de mi presencia, pasar por esta experiencia y hacer que nuestras voces y sufrimiento lleguen a los demás y trabajemos para solucionarlo”. Eso mismo dijo la candidata Banan Rostom, que desea que la experiencia sea “un paso hacia el desarrollo del país”. Banan se ha envalentonado con el apoyo de su familia y amigos, tras una etapa “dubitativa” al presentarse.

La Agrupación Feminista Siria, que se define como “grupo de activistas sirias interesadas por los asuntos públicos y que desarrollan su actividad en dicho ámbito, buscando alcanzar una sociedad democrática libre y justa en la que todos tengan sus derechos y ejerzan sus deberes en condiciones de igualdad”, apoya a las cuatro candidatas. Dicha agrupación trata de aumentar las opciones de éxito de las candidatas. Hasnaa Barakat, responsable de la Oficina de Archivo y Elaboración de Informes de la asociación, dijo que uno de los ámbitos en que se desarrolla la actividad de la asociación son las elecciones y la participación política, por lo que han establecido más de una agenda de trabajo para apoyar a las candidatas, como una campaña de reparto de panfletos y pegatinas con las que han cubierto el municipio de Anjara y sus pedanías, además de otras campañas de “pintadas en las paredes” con los mensajes más adecuados. Por último, han colocado carteles para animar a la gente a participar en las elecciones en general y a apoyar a las candidatas en particular.

La agrupación sigue las actividades de las candidatas y la organización de sus agendas y programas electorales, además de organizar foros y grupos de mujeres para permitir a las candidatas llegar a las mujeres electoras, aclararles sus visiones de futuro, explicarles la importancia del proceso electoral y el papel activo de la mujer en la toma de decisiones sabias” y presentar precedentes de “instituciones femeninas” que han certificado “su presencia y vanguardismo”.

Hasnaa espera que el papel de las mujeres en los consejos locales no se limite a las Oficinas de la Mujer y se afana, junto con las integrantes de la agrupación femenina en apoyar a las candidatas en todas las futuras elecciones, para lograr “una representación real” de la mujer en todos los centros y organismos.

Frente al taller de Abu Nadim el sastre, se concentran decenas de carteles de candidatos, a la espera de ocupar un lugar en las calles y plazas públicas, tras anunciar el consejo de la provincia que el plazo de distribución y colocación de propaganda electoral comprendería se extendería entre el 17 y el 22 de noviembre, invitando a las organizaciones de la sociedad civil que deseen realizar tareas de observación electoral que se dirijan al consejo de la provincia para recibir sus acreditaciones formales para la observación de unas elecciones que se desea que sean democráticas, transparentes y justas, no “impuestas” ni “sectarias” esta vez.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Entrevista a Riad al-Turk


Texto original: Al-Quds al-Arabi 

Autor: Muhammad Ali al-Atassi

Fecha: 03/09/2018


Podría pensarse que entre los indicios de la derrota de la revolución siria y la ruptura de la voluntad de cambio del pueblo sirio está la salida del veterano opositor sirio Riad al-Turk (88 años) de Siria, tras varios años de actividad clandestina.

Sin embargo, quien lea esta entrevista que ha realizado con él Al-Quds al-Arabi en un suburbio de París dos semanas después de su llegada a la capital francesa, proveniente del interior de Siria, se dará cuenta de que el legado de resistencia contra la dictadura y de lucha por la libertad y la dignidad, conformado por las almas y luchas de decenas de miles de opositores sirios sigue estando presente y en activo aquí y ahora, y de que “el primo paterno”, como lo llaman los sirios, no es más que uno de sus más importantes y sólidos símbolos.

A Al-Turk no le afecta en absoluto el ser el primero en criticar la experiencia de la revolución y en hacer un llamamiento a reflexionar sobre los resultados y las lecciones aprendidas y en revisar el papel que han jugado él mismo y su partido, así como la Declaración de Damasco en las filas de la revolución.

Frente a ello, no hemos visto en ningún político de la oposición de los que se insertaron en las instituciones de la Coalición y, antes, en el Consejo Nacional, la capacidad para seguir el ejemplo de Al-Turk en revisar su experiencia y reconocer sus errores.

Siria era y seguirá siendo un nacimiento, y Al-Turk no es una excepción opositora, pues hay muchos símbolos, personalidades y soldados desconocidos que ofrecieron mucho y sacrificaron mucho, alejados de los focos. Hoy, habiendo muchos de ellos en el interior y exterior del país, y con su llegada a París, se abre una oportunidad para que la oposición siria, tenga símbolos, presencia y personalidades de peso simbólico, despojados de las aspiraciones personales, que trabajan por defender la causa siria en los foros internacionales, y pretenden escuchar la voz ausente de los sirios, empujando hacia la creación de una estructura institucional que permita a las generaciones jóvenes tomar las riendas y enfrentarse a la ocupación, para recuperar una Siria libre e independiente. 

Tras diez años de actividad clandestina, escondido en Damasco, ha decidido abandonar Siria y a sus compañeros en el interior, para reunirse con su familia en Francia. ¿Sintió miedo cuando decidió marcharse y cruzar la frontera hacia Turquía? ¿Cuánto tardó en hacer ese viaje? ¿A qué se enfrentó? 

Cuando decidí marcharme, no temía que me detuvieran. Había adoptado una decisión y unas precauciones, así que no quedaba más que seguir la lógica del “que sea lo que tenga que ser”. Cruzamos siria de sur a norte durante tres días. El camino fue duro y largo, sobre todo para alguien de mi edad, pero los jóvenes que me acompañaban fueron los mejores apoyos y compañeros. Deseo expresarles mi profunda gratitud por arriesgar su vida para asegurarse de que llegaba a salvo a la frontera turca a través del paso de Bab al-Hawa. Eran unos jóvenes maravillosos y la mayor parte de las zonas que atravesamos desde Damasco, pasando por Salamiyeh y Alepo hasta llegar a Qalaat al-Marqab, estaban bajo control del régimen. Pasamos una noche en la Alepo ocupada por parte de las fuerzas rusas e iraníes. Lo gracioso es que la mayoría de puntos de control del régimen podían cruzarse pagando una cantidad ínfima, pero como había tantos, acabamos pagando bastante dinero. 

En la segunda parte de la película “El tío paterno”[1], que grabaron con usted al inicio de la revolución, dijo que no saldría de su país y que moriría en Siria, donde ha resistido seis años, ¿por qué decidió salir finalmente? 

Salí por dos motivos. El primero fue la satisfacción de los deseos de mis hijas Khazama y Nisreen, pues ambas tenían muchas ganas de reunir a toda la familia tras todos estos años, tras el fallecimiento de mi esposa la doctora Asma al-Faysal, estando yo lejos de ella y de la familia. Evidentemente, por dentro sentía que debía estar con ellas, pero nunca lo expresé delante de mis compañeros de partido en el interior, por miedo a que se entendiera como una retirada, aunque ellos mismos me animaban a marcharme por seguridad.

El segundo motivo fue el hecho de sentir que mi papel en el partido y en el interior había comenzado a debilitarse, una sensación que aumentó a la par que mi enfermedad, mi envejecimiento y la dificultad de recibir un seguimiento médico al trabajar clandestinamente. En los últimos tiempos, me había debilitado mucho y sentía que ya no era útil para mis compañeros en el interior. A pesar de ello, y sin ánimo de creerme importante, me sentía como un pez fuera del agua, y sigo pensando que la actividad útil y principal se desarrolla en el interior. 

¿Tiene miedo de acabar siendo un refugiado en el exterior? ¿Tiene alguna esperanza de regresar pronto? ¿Cómo cree que podría desarrollarse su labor en el exterior? 

A veces me da miedo de morir y ser enterrado fuera de Siria, pues parece que ese es hoy nuestro destino, el de los sirios dispersados por el mundo. La gran ironía es que incluso quienes se quedan en Siria, están privados no solo de su derecho a la vida, sino también de su derecho a tener cementerios.
A día de hoy, no puedo saber si mi papel futuro gozará del beneplácito de la gente, pero siento que esta etapa precisa de un esfuerzo de los jóvenes, y que nuestra labor ha terminado, habiendo llegado el tiempo de los demás. Soy bastante prudente y me planteo muchas cuestiones sobre si aventurarme en una nueva experiencia, pero sigo teniendo la esperanza de regresar y de que otros regresen a nuestra patria, Siria, y no escatimaré en esfuerzos, si las condiciones lo permiten, para que así sea. Si fuera necesario volver antes de que se den las condiciones políticas adecuadas, estoy dispuesto a arriesgar mi vida y realizar el mismo camino de retorno para volver al interior de forma clandestina. 

¿Hay algo de lo que se arrepienta en lo político y en lo personal y familiar en estos últimos siete años? 

En lo político, hablábamos de la inevitabilidad de la victoria de la revolución, y quizá no éramos conscientes de hasta qué punto había una resistencia regional e internacional al cambio en Siria y en la región. Siento que, como otros, debemos hacer una profunda revisión. Hemos transitado por un camino lleno de obstáculos, y no nos ha conducido a la victoria de la revolución ni al derrocamiento del régimen, por lo que es necesario que tomemos conciencia de las razones de dicho fracaso. Hoy es preciso revisar muchos postulados y renovar nuestras ideas, fuerzas y relaciones, porque hemos perdido una ronda de esta gran batalla histórica, pero hay un nuevo enfrentamiento contra los ocupantes. La gente necesita aclaraciones, y debemos aceptar la crítica y las cuentas que nos exigen rendir, además de aceptar al otro.

En lo personal, sinceramente, no lo he pensado. Puede que me arrepienta de algunos detalles, pero no creo que me arrepienta de las etapas principales por las que he pasado, desde la independencia de los soviéticos y el enfrentamiento con Khaled Bekdash[2], hasta el enfrentamiento con el despotismo de Hafez al-Asad, el rechazo a que Bashar al-Asad heredara el poder, la actividad en el seno de la primavera de Damasco, la creación de la Declaración de Damasco y la participación en la revolución.

En lo familiar, siempre pensé que la política y el partido eran lo primero, y después venía la familia, y a día de hoy, pienso que ha cierta exageración en ello, pero era algo necesario para mi tranquilidad mental y para las exigencias de la actividad política opositora. Hoy que mis hijas ya han crecido y son independientes, recibo de ellas un cariño y un apoyo que sinceramente no merezco. 

Entonces, ¿las bases sobre las que se erigieron las políticas, las dependencias y las alianzas del Consejo Nacional, y posteriormente, la Coalición Nacional para las fuerzas de la Oposición y la Revolución fracasaron también en lograr los objetivos de cambio nacional democrático? 

Sí, creo que fracasaron, y ojalá hubiera una postura crítica seria, pues estamos ante una nueva situación en la que Siria está ocupada por fuerzas extranjeras, por lo que lo principal hoy es luchar por todos los medios por sacar a dichas fuerzas de nuestra tierra. Es importante que la gente sea consciente de que desequilibrio principal hoy no está en la permanencia o marcha de Bashar al-Asad, ni en si prolongar su mandato dos años o más, pues se trata de un criminal de guerra que se ha afanado en matar a su pueblo y un dictador que ha entregado su país al ocupante extranjero, por lo que su destino no será otro que el sometimiento a juicio. El desequilibrio principal hoy y la coyuntura determinante es la ocupación y la necesidad de luchar para ponerle fin. 

¿Dónde está el error en la creación del Consejo Nacional al inicio de la revolución? 

El principal error fue apresurarse a formar una unión de fuerzas y conformar el Consejo Nacional a partir de un acuerdo entre varias partes políticas, a cuya cabeza estaban la Declaración de Damasco y los Hermanos Musulmanes, sin poner condiciones a las partes, para que en caso de no respetarse el acuerdo, permitieran la dimisión o que prohibieran semejantes situaciones. Al principio, se acordó la creación del Consejo Nacional en su estructura de liderazgo conformada por siete partes políticas, estando todas representadas por igual con cuatro delegados, por lo que había 28 miembros. Sin embargo, pronto llegaron otras partes, como las tribus, exigiendo también tener representación política en el Consejo. Una vez que entraron, quedó claro que eran fieles a los Hermanos Musulmanes. A fin de cuentas, los Hermanos atrajeron a varias partes políticamente independientes en teoría, pero cuyos miembros eran de facto miembros de la hermandad. Así que teníamos 28 representantes y acabamos teniendo 52, una parte de los cuales eran fieles a los Hermanos Musulmanes.

El segundo error fue la comodidad que desprendía el término de la autodefensa frente a la violencia y la barbarie del régimen, sin ningún tipo de control, organización o planificación. Por nuestra parte, desde el partido y la Declaración de Damasco, no participamos en ninguna acción armada, ni nos relacionamos con ninguna parte extranjera, sin embargo, otros participaron en las acciones armadas desde el inicio, y tenían extensiones regionales e internacionales. Por tanto, muchos entraron a la pista bajo denominaciones islámicas, completándose poco a poco la militarización de la revolución, y posteriormente, su islamización, en pro de las agendas de muchos de los países de la región, patrocinadores de las organizaciones islámicas armadas. Esto llevo finalmente a una desviación de la orientación de la revolución y a una suerte de tutela internacional sobre las instituciones de la oposición.

El tercer error fue soñar y esperar que algunas fuerzas políticas opositoras lograrían que la revolución tuviera el apoyo occidental contra el régimen, algo que nunca sucedió y que terminó yendo en detrimento de la revolución. 

¿Qué piensa de las acusaciones vertidas por muchos activistas de la revolución contra los Hermanos Musulmanes de haber traicionado a la revolución? 

No, no se trata de una traición. Pienso que tenían ganas de dominar y acaparar, y de tener la última palabra frente a la opinión pública, además de tener excesiva confianza, casi orgullosa en ocasiones, en sí mismos. Puede que incluso algunos de ellos estuvieran sometidos a la influencia regional e internacional y que otros pensaran que estaban a punto de derrocar al régimen. Ya habíamos pasado por una experiencia en que la corriente del islam político había constituido una de las razones de fracaso, y nuestro deber es criticarlo y luchar contra él política e ideológicamente, pero eso no significa excluirlo de la vida política ni dudar del hecho de que representa a importantes sectores de nuestra sociedad.

Todo esto no me impide decir que los Hermanos Musulmanes, como los demás, han sido víctimas de múltiples conspiraciones a las que el pueblo sirio se ha tenido que enfrentar. Por tanto, creo que todas las partes de la oposición, incluidos los Hermanos, la Declaración de Damasco y el Partido Democrático del Pueblo, deben someterse a la autocrítica y a la revisión de su experiencia durante los siete últimos años. 

¿Cuáles serían, según su punto de vista, las prioridades de la labor opositora siria en la coyuntura actual? 

Yo tiendo a afirmar que Siria ha sido vaciada desde el interior y que debemos luchar por todos los medios para que la gente regrese, para asegurar su integridad y preservar sus derechos, así como para garantizar un regreso digno y seguro en unas condiciones en las que el antiguo régimen no tenga la última palabra. Nuestra lucha seguirá siendo limitada si la gente permanece fuera de Siria. Deben regresar, pero no a los brazos de los rusos ni del régimen, pues son igual de salvajes. Y ahí están el dilema y la paradoja, especialmente en ausencia de cualquier cambio serio en la estructura del régimen y la ausencia de cualquier garantía internacional y de cualquier equilibrio de fuerzas que permita asegurar el retorno seguro, voluntario y digno de la población. La lucha desde el exterior seguirá estando en su mayoría encorsetada y gobernada por las condiciones y presiones de los países anfitriones, por los equilibrios de las fuerzas internacionales intervinientes en el conflicto en Siria y por Siria, por la debilidad de la empatía internacional por la causa siria y por la impotencia y debilidad de muchas partes de la oposición, dependientes de los ejes regionales. No habrá ninguna oposición real si no logra obtener su legitimidad del interior ni presionar para un regreso digno de los sirios a su país. Y es aquí donde se plantea la cuestión de la posibilidad, papel y capacidad de los jóvenes de crear una situación independiente y cambiante que vaya en dicha dirección. Desgraciadamente, estamos condenados, en el marco de los equilibrios de fuerzas dominantes, por la fuerza de los países intervinientes en el conflicto en Siria, a presionar para llegar a un pacto político que incluya el reparto de poder en una etapa transitoria en la que el régimen no tenga la última palabra, pero que también imponga a todas las partes una serie de renuncias, con la esperanza de llegar a una solución permanente y justa para la causa siria. Sin embargo, el horizonte del conflicto está abierto a todas las posibilidades, y los equilibrios de fuerzas están en una situación de continuo cambio. 

¿Significa eso que usted apoya un pacto político con el régimen? 

Hoy, tengo la convicción de que no hay en Siria nada que se llame régimen de Bashar al-Asad o régimen de los Asad, sino que se trata de una ilusión que tienen algunos. Hoy somos una marioneta en manos de los rusos y los iraníes. Me vienen a la cabeza, a colación de esto, dos antiguos versos que describe la situación de uno de los últimos califas abasíes, antes de que los líderes turcomanos tomaran las riendas efectivas del poder:

Un Califa enjaulado entre Wasif y Baga
Dice lo que le dicen que diga como un papagayo[3].

¿De qué sirve que haya una cabeza de régimen si no hay un ejército real ni ministerios ni instituciones efectivas, ni régimen judicial? La gente a día de hoy se autogestiona en cada barrio, ciudad y jurisdicción. No creo que actualmente haya un régimen denominado régimen de la Siria de Asad. Es una mera ilusión. Hay bandas armadas fieles a rusos y bandas fieles a iraníes, y otras relacionadas con estadounidenses y turcos. Pero parece que los rusos necesitan hoy un instrumento o espantajo llamado “el régimen” para decir que este legitima su ocupación. Sin embargo, la realidad es que no hay régimen sirio, sino una ocupación directa. Si la ocupación abandona Siria, no encontrarás régimen alguno. Por eso, lo principal hoy es la lucha contra la presencia extranjera en Siria en todas sus formas y denominaciones, desde rusos e iraníes hasta estadounidenses y turcos. Estas fuerzas que se creen vencedoras militarmente sobre los escombros de la revolución siria y el movimiento nacional siria, ¿serán capaces de ofrecer una salida política? Lo dudo, porque no tienen horizonte alguno. En mi opinión, las declaraciones occidentales sobre un acuerdo político a cambio de la reconstrucción no sirven como base para la solución. Lo más importante hoy es que Siria no se vacíe de su gente, y debemos trabajar por un pacto político que permita su retorno. Para ello, la lucha hoy es contra el ocupante, y no contra el régimen, porque no queda ya ningún régimen que gobierne, sino que lo que tenemos es un país ocupado y gobernado por extranjeros. 

¿No cree que es difícil hoy que haya un levantamiento nacional sirio contra la ocupación, sobre todo teniendo en cuenta el componente confesional-sectario al que el régimen ha avivado y del que se ha beneficiado? 

Sigo sin creer que la división sectaria sea dominante sobre otras divisiones de la sociedad y política sirias. Además de que tampoco me convence que los alauíes se vean representados por Bashar al-Asad o que vayan a renovar su pleitesía hacia él. También es cierto que los crímenes de Bashar al-Asad han provocado el pavor de los suníes a ser asesinados, forzados a emigrar y detenidos, pero a cambio, hay un enorme precio que han pagado los alauíes como resultado de la guerra que Bashar al-Asad libra contra la sociedad siria. Hay pueblos que han perdido a todos sus jóvenes y hombres por culpa del conflicto, o porque estos huían del servicio militar. La destrucción ha afectado a todos. Por mucho que Bashar al-Asad haya intentado hacerlo, en la ecuación siria, ninguna de las partes puede negar a la otra. 

¿En su opinión, hay alguna posibilidad real después de todo lo que ha sucedido de que los sirios acepten vivir bajo un paraguas nacional que satisfaga a todos? 

No se trata de si se puede volver a convivir o no, porque esa es una necesidad de cuya importancia debemos ser conscientes y trabajar para hacerla realidad, sea o no una posibilidad. La alternativa es división y más división. La alternativa es el traslado de la división a los países limítrofes. Al margen de la adscripción religiosa, nacional o regional, nos necesitamos los unos a los otros, y ello debe formar parte de nuestra conciencia política, y conformar políticas según tales consideraciones, para recuperar la unidad de Siria después de haber sido dividida en protectorados y zonas de influencia de diferentes países. A fin de cuentas, el patriotismo sirio es hoy la fuente y el paraguas bajo el que todos nos encontramos, y es un paraguas mucho más amplio que el islámico, el nacionalista, el religioso o el partidista. 

¿En este contexto, cómo ve el futuro de la cuestión kurda en Siria, a la luz del retroceso del papel del Consejo Nacional Kurdo, la injerencia del PKK y el dominio militar de las Fuerzas Democráticas Sirias en la zona de la Jazira? 

La cuestión kurda en Siria, en mi opinión personal, completa la cuestión siria, y al revés, porque cuando los sirios se rebelaron por la dignidad y la libertad, a su cabeza iban los kurdos sirios. Los horrores, crímenes y desplazamientos forzados que han sufrido los sirios lo han sufrido también los kurdos. Hoy, a pesar de la nueva situación sobre el terreno creada por los extremistas kurdos, veo que la satisfacción de los derechos nacionales de los kurdos y la solución de la cuestión kurda en Siria, no pueden imponerse por la fuerza, o apoyándose en países extranjeros, sino que ha de nacer de un contexto nacional, algo que no puede darse ni continuar si no es en un contexto de unidad territorial siria y de luchar por una Siria libre y democrática, que respete y garantice los derechos de la mayoría de su gente. 

En más de una entrevista, y también al principio de esta, ha señalado la importancia de empoderar a los jóvenes y de darles un mayor papel en la acción política opositora, pero al mismo tiempo, no ha logrado mantener una colaboración durante la revolución con una de las personas más cercanas a usted, Razan Zaitouneh. ¿Por qué? 

Mi relación con Razan viene de atrás y es fuerte, pues la acompañé en su labor opositora e incluso en el ejercicio de la abogacía. Es difícil encontrar a alguien tan abnegado como ella. Siempre he respetado su inteligencia, obstinación y firmeza, y el papel que ha jugado sobrepasa con creces el que han jugado la mayoría de opositores veteranos. En realidad, yo no aparté a Razan, sino que ella se alejó al inicio de la revolución al recibir muchas críticas por haber participado en la conferencia de Antalia[4], una de las primeras conferencias, en mi opinión, con patrocinio internacional, para intentar contener a los jóvenes. Razan en aquel momento no aceptó mi crítica y decidió alejarse. Con enorme tristeza, reconozco que fui muy duro en mi postura, y que no debería haberlo sido, porque esa fue su primera experiencia en las relaciones públicas en el exterior; sin embargo, mi dureza nacía de mi preocupación por ella. Tenía mucho miedo de que cayera en escollos innecesarios, ya que iba apresurada y tenía poca experiencia en este ámbito. Incluso tenía miedo de que fuera a Duma. Tenía la sensación de que el Ejército del Islam estaba infiltrado por el régimen, por lo que no había seguridad real en Duma. 

Durante años ha repetido que la revolución siria vencería aunque fuera derrotada. ¿Cree hoy que la revolución siria ha sido derrotada, y cómo sitúa esta revolución en el contexto de lo que se conocen como revoluciones de la primavera árabe? 

Sí, esta revolución habrá vencido aunque la derroten, si atendemos a la profundidad de los cambios sociales que se están dando en nuestra región. Hemos perdido una ronda de la lucha, pero no la batalla. Considero que la batalla sigue, y que la fuerza de la misma procede de la enorme connivencia internacional y del salvajismo que ha ejercido sobre los sirios. Esta batalla histórica no se mide en la derrota o victoria de una revolución que ha durado años. La fuerza de esta batalla nace de su fondo árabe y no solo sirio.

Las sociedades árabes han llegado a un punto en que necesitan un cambio profundo y radical, necesidad expresada por medio de los levantamientos y convulsiones que han vivido en estos siete años. De entrada, está lo que se parece a la movilización colonial para evitar que estos pueblos tomen las riendas de su vida, de que sean una parte del mundo contemporáneo y de que elijan a gobiernos cuya legitimidad nazca de las urnas y de la voluntad popular. Más aún, hay una cierta aprensión y miedo en los centros de poder occidentales, que alegan que tienen que ver con el futuro de los acuerdos de Sykes-Picot, y la preservación de sus productos, aunque en realidad tiene por objetivo romper la voluntad de cambio democrático de nuestros pueblos e impedir la ola de liberación que ha azotado la zona durante los últimos siete años. Aquí, naturalmente, es importante que no obviemos el nefasto papel que han jugado las corrientes del islam yihadista y el pensamiento extremista contra esta ola popular y en el vaciado de estas sociedades de toda fuerza de cambio y renovación.

Sí, hay mucha relación y similitud entre las revoluciones de la llamada “primavera árabe” aunque tengan marcos diferentes y cada una tenga sus propias condiciones, pero la base y el denominador común sigue siendo la necesidad de estas sociedades de un cambio radical y de liberarse de los regímenes déspotas y corruptos para llegar a una forma de buen gobierno. En este sentido se complementan unas a otras. Quizá fracase una revolución aquí o allá, pero volverá con otra forma. Nuestros pueblos están hoy en el corazón de la historia, y se trata de una trayectoria histórica imposible de detener. 

¿Cómo valora el papel estadounidense durante los años de la revolución? ¿Y el renovado papel israelí en el escenario sirio? 

No se puede entender el papel estadounidense en Siria fuera del contexto de la postura de la Administración Obama hacia las revoluciones de la primavera árabe. Esta Administración no pudo ni quiso aceptar los resultados de las urnas, ni el retorno de los pueblos árabes a la ecuación política, ni la introducción de las corrientes del islam político moderado en el juego político, y prefirió, como sus predecesoras, mantener las relaciones con los regímenes militares que aseguran defender la estabilidad y que están gobernados por una mafia dirigida por un único hombre con el que es fácil negociar y pactar y del que es fácil obtener renuncias.

En el contexto sirio, basta fijarse en el destino que corrieron las líneas rojas de Obama y los posteriores acuerdos internacionales para la retirada de las armas químicas, que acabaron por hacer al régimen sirio un socio, garantizaron su permanencia y no le impidieron seguir empleando estas armas contra el pueblo sirio. En este sentido, no debe olvidarse el ambiguo y negativo papel jugado por el embajador estadounidense Ford desde el día en que fue nombrado representante de su país en Damasco. Es como si hubiera venido para dividir a la oposición, aumentar la confusión en sus filas en lo relativo a la revolución y reducir sus demandas a mínimos, sin perjudicar a la estructura y estabilidad del régimen. Sigo considerando que la postura estadounidense en general ha sido la peor en Occidente en lo que a Siria se refiere. No obstante, teniendo en cuenta que la Administración estadounidense es la gran potencia con amplia influencia regional, no podemos obviar dicha postura, sino que debemos tratar con ella e intentar minimizar su efecto negativo.

En cuanto al papel israelí hoy, creo que es muy peligroso, y me da miedo que Israel sea la alternativa y el aliado de los rusos en mantenerlo a flote y protegerlo, a sabiendas de que el lobby israelí ha presionado desde el principio a la Administración estadounidense para que garantizara la permanencia del régimen y que se limitara a debilitarlo un poco. Considero que si se diera un resurgir nacional sirio y el movimiento patriótico se recuperara en parte, se encontrará de frente con una nueva fuerza represora de un salvajismo similar al de la fuerza rusa o iraní. 

¿Y qué responde a quienes lo acusan de ser autoritario como Khaled Bekdash, de monopolizar el Partido Democrático del Pueblo y de dirigirlo bajo cuerda, de no permitir que ninguna figura carismática destaque y de que lo que hace es excluir a dichas personas? 

No creo que tales palabras sean precisas. Lo más correcto, en mi opinión, es decir que soy extremista en mis posturas políticas, y que a veces cruzo los límites, pero no en mi postura sobre las personas. No obstante, he insistido en muchas ocasiones en que compañeros jóvenes ocuparan los puestos de mayor responsabilidad, y quería que desarrollaran su potencial al hacerse cargo de dichas responsabilidades. En lo que se refiere al partido, yo mismo comencé a abogar por la renovación por parte de los jóvenes del partido y mi objetivo era una retirada progresiva. Por ello, dejé la Secretaría General del partido en el sexto congreso. Si hubiéramos logrado celebrar el séptimo en 2008, hoy estaría fuera del Comité Central. 

En una conversación con la doctora Fida Hawrani, la anterior presidenta del consejo nacional de la Declaración de Damasco, señaló la importancia de que se creara una estructura o conferencia nacional en el exterior que especificara las prioridades del trabajo nacional y permitiera realizar una criba en las filas de la oposición siria, sobre la independencia de la decisión nacional siria. A la luz de su estrecha relación con la doctora Fida, ¿cómo ve esta propuesta y cuáles son las prioridades de la acción nacional siria en el exterior a día de hoy en su opinión? 

La verdad es que la pregunta es importante y no tengo aún una respuesta clara. Creo que es necesario que el movimiento nacional sirio, con sus miembros, fuerzas y partidos, renueve sus visiones, su programa y sus estructuras sobre la base de una revisión crítica de la trayectoria de la revolución. En mi opinión esto no lo hará una persona o un partido, sino que debe ser el resultado de un profundo diálogo a nivel nacional y de una trayectoria que se está conformando. Todas las fuerzas políticas y personalidades patrióticas deben echar una mano y debemos escuchar a quienes tienen experiencia en combatir el despotismo, y también debemos escuchar a los jóvenes y a las personas obligadas a emigrar y desplazarse. Si me permite proponer algo, debemos mantenernos firmes en los lemas de la revolución, centrarnos en acabar con la ocupación, y asegurarnos de que el régimen no tendrá presencia alguna en Siria, pues aquello con lo que se nos asusta no es más que una ilusión. No existe ni está presente, sino que es un conglomerado de bandas  estructuras que se utilizan como extensiones del régimen, pero que en realidad están al servicio de las ocupaciones rusa e iraní. 

Desde que salió de la cárcel a finales de los noventa no ha dejado de insistir en la importancia y prioridad de que Siria pasa de la dictadura a la democracia. ¿Dónde estamos hoy tras el retroceso de la revolución siria y la división del país entre fuerzas de ocupación extranjera? 

Hoy la cuestión fundamental y el deber nacional principal es la liberación y la lucha contra la ocupación, y por tanto, resulta complicado dar solución al resto de cuestiones o luchar por ellas sin ser libres en nuestro país. Es cierto que la democracia es la espina dorsal de la cuestión siria, pero hoy todas las fuerzas y potenciales deben dirigirse a sacar a los ocupantes extranjeros de nuestra tierra y país. Es cierto que nuestro pueblo sirio ya luchó en el pasado contra el ocupante francés, pero ahora creo que este proceso no se limita a Siria y la región, sino que estamos ante una crisis mundial que llega a lo más profundo de las políticas y equilibrios de las grandes potencias. Debemos ser conscientes de que tenemos dos formas de lucha: la lucha interior contra la ocupación y contra los intentos de mantener a flote al régimen, y la lucha exterior y el trabajo en los ámbitos internacionales para lograr algún apoyo, aunque sea mínimo, a la causa siria.

[1] Película dirigida por el propio entrevistador, disponible online. El título es una fórmula habitual para mostrar cercanía y familiaridad.
[2] Líder del Partido Comunista Sirio del que se escindió una sección liderada por Riad al-Turk, el llamado buró político.
[3] Se refiere al califa abbasí Ahmad b. Muhammad al-Mutasim al-Musta’in billah (califa entre los años 862 y 866) conocido por su debilidad de carácter y dependencia de sus apoyos y consejeros.
[4] Conferencia celebrada en verano de 2011 en la ciudad turca de Antalia, como primer paso a la creación de un cuerpo político opositor unificado.

lunes, 2 de julio de 2018

Daraa: "La muerte antes que la humillación"


Texto original: Al-Jumhuriya 

Autor: Editorial de Al-Jumhuriya

Fecha: 02/07/2018



Los medios relacionados con el régimen de Asad y las milicias que combaten a su lado han informado de la firma de un acuerdo de “reconciliación” en la ciudad de Bosra, unas horas después de la celebración de una sesión de negociación entre los rusos y varios líderes de las facciones opositoras. Aunque hasta el momento los negociadores no han emitido ningún comunicado oficial que aclare lo sucedido, una fuente bien informada sobre lo acontecido durante la sesión ha explicado a Al-Jumhuriya que Ahmad al-Awda, líder de la facción Jóvenes de la Sunna en Bosra, ha accedido al acuerdo de reconciliación con los rusos mientras que los representantes de la Sala de Operaciones “Al-Bunyan al Marsus”, la Sala de Operaciones centrales en el sur y el Ejército de Yarmuk han rechazado el acuerdo. Al término de la reunión, el canal sirio de Telegram de la Sala de Operaciones centrales en el sur difundió una única frase entre sus seguidores: “La muerte antes que la humillación”. Esta se entiende como un rechazo de las facciones representadas por esta sala al acuerdo en su forma actual.

También se ha difundido por este medio una grabación en la que se ve a seguidores de Ahmad al-Awda entregando un tanque y armamento pesado a la policía militar rusa.

Al-Jumhuriya también ha tenido acceso a un mensaje de voz del doctor Muhammad al-Ammar, miembro del comité responsable de las negociaciones en Daraa, en el que decía: “Los rusos han intentado aislar a algunos líderes militares después de ver nuestra insistencia (en el comité civil) de que se cumplieran unas exigencias claras, y aunque hayan logrado arrebatar un acuerdo a Ahmad al-Awda, o cualquier otro, su principal petición, que es la apertura del paso fronterizo, en manos de la Sala de Operaciones Al-Bunyan al-Marsus, no será atendida, puesto que la batalla allí no ha sufrido ninguna brecha, y nosotros hemos dejado muy claras nuestras exigencias y condiciones. Ningún acuerdo que las obvie tiene cabida”.

El equipo interino de gestión de la crisis, representante de la parte civil del comité de negociación en Daraa, emitió un comunicado previo al final de la reunión en Bosra en el que insistía en que: “cualquier acuerdo que no cuente con el beneplácito de todos los miembros del comité de negociaciones, civiles y militares, solo representará a los firmantes a título personal, y no al conjunto”.

Desde el inicio el pasado mes de la campaña militar contra las provincias de Daraa y Quneitra, las fuerzas del régimen han logrado tomar el control de vastas extensiones de la zona rural oriental de Daraa, incluyendo las regiones de Al-Luja, Basr al-Harir, Al-Ghariyah oriental y occidental y Al-Hirak, mientras que las fuerzas de la oposición han conseguido recuperar el municipio de Saida. En lo que respecta a la parte rural occidental, se ha desmentido la toma de control por parte del régimen de Sheij Saad, que linda con la carretera que conduce a Quneitra, y que también da a las zonas donde se concentra el Ejército del Eterno, que ha rendido pleitesía a Daesh en la cuenca de Yarmuk. Además, se ha confirmado que el acuerdo alcanzado con el régimen incluye la entrada en las localidades de Ibta y Da’el tras los violentos bombardeos a los que han sido sometidas.

La acelerada caída de las localidades de la zona rural oriental, especialmente la zona de Luja, considerada geográficamente como una de las más difíciles en las que desarrollar operaciones militares dadas las complicadas condiciones y naturaleza rocosa del terreno, lleva a preguntarse si los líderes de las facciones militares en la región pretenden de veras combatir. Estos días se ha presenciado un aumento de los desplazamientos debido a los violentos bombardeos de la aviación rusa, que han reducido varias ciudades y municipios de la zona rural oriental a escombros, provocando el éxodo masivo y la entrada del régimen en dichos asentamientos. Sin embargo, grupos de combatientes del Ejército Sirio Libre han logrado recuperar algunas de esas localidades, especialmente aquellas donde el control del régimen no era sólido. A modo de ejemplo, algunos activistas difundieron ayer un vídeo de un grupo de miembros del ESL entrando en una amplia sala en el municipio de Saida donde destrozaron el retrato de Bashar al-Asad, y expulsaron a algunas personas que se encontraban allí, acusadas de colaboracionismo con el régimen. La grabación deja claro se trataba de la sala que hacía las veces de sede del comité de reconciliación en Saida. El fenómeno de los “comités de reconciliación” había crecido durante el pasado año en las zonas de la oposición en Daraa, con el objetivo de llegar a acuerdos individuales con los municipios de las zonas rurales de Daraa. Los miembros de estos comités han sido víctimas de purgas durante los dos últimos meses, especialmente en la zona rural occidental. Teniendo en cuenta las operaciones militares, parece que los líderes de esa región han dudado sobre si debían o no luchar, mientras que algunos grupos de combatientes de dichas facciones han comenzado a retornar a las líneas de combate y a recuperar algunas posiciones de las que se habían retirado o de aquellas que no habían sido cubiertas.

Un grupo de facciones en Daraa, que incluye al Ejército de la Revolución, el Regimiento de la Artillería y la sala de Operaciones al-Bunyan al-Marsus, emitió anoche un comunicado en el que anunciaban su “disposición hasta la muerte” a luchar contra las fuerzas del régimen y sus aliados. Las fuerzas del régimen, por su parte, no han podido abrir brecha en ninguno de los frentes de la ciudad de Daraa ni de la brigada de defensa aérea cercana al paso de Nasib.

La mayor parte de la población de la zona rural oriental se encuentra distribuida por la franja fronteriza con Jordania, en campamentos espontáneos e irregulares levantados tras la huida de los violentos bombardeos lanzados sobre sus municipios. Una parte de los desplazados se dirigió también al oeste hacia Quneitra; sin embargo, los bombardeos los persiguieron hasta la zona fronteriza.

Mientras Jordania mantiene cerradas las fronteras al paso de los desplazados sirios, las autoridades jordanas han accedido a recibir a una parte de los heridos en situación grave en los hospitales de las ciudades fronterizas. Una fuente consultada por Al-Jumhuriya ha informado de que ocho casos están siendo tratados de facto en el hospital de Ramza, pero que ninguna organización médica siria se ha movilizado hasta el momento para encargarse del traslado de estos pacientes a hospitales mejor preparados para sus necesidades.

Periodistas y activistas jordanos han publicado vídeos de la carga de autobuses que llevan alimentos para la población de Daraa que se encuentra en la franja fronteriza. En los vídeos se ve a jordanos llenando los autobuses y preparándolos para asistir a la población del Hawran.

Los bombardeos no han cesado y han afectado ya a un gran número de ciudades y localidades que siguen estando en manos de las fuerzas de la oposición a lo largo y ancho de la provincia. En lo que respecta al desenlace de las batallas, dependerá de la capacidad de las facciones de Daraa de mantener el paso de Nasib en la zona rural oriental cohesionado, y de que fijen sus frentes en la ciudad de Daraa, como hicieron en la batalla de “La muerte antes que la humillación” el año pasado. Esto llevará a la mejora de las condiciones de negociación con la máquina rusa de muerte, en un tiempo en que ha quedado claro que aliados y enemigos internacionales han tomado la decisión de acabar con la oposición siria en el sur.