Blog dedicado a publicar traducciones al español de textos, vídeos e imágenes en árabe sobre la revolución siria.

El objetivo es dar a conocer al público hispanohablante al menos una parte del tan abundante material publicado en prensa y redes sociales sobre lo que actualmente acontece en Siria. Por lo tanto, se acepta y agradece enormemente la difusión y uso de su contenido siempre y cuando se cite la fuente.

martes, 22 de enero de 2013

El Frente de Al-Nusra, entre la oposición y el apoyo



Texto original: Al-Yumhuriyya

Autor: Taha Bali

Fecha: 16/01/2013
 

 
Tal vez una parte importante de los sirios vea el tema del desafío de los grupos salafistas extremistas en general en Siria y del Frente de al-Nusra en particular, el más grande al que se enfrentan Siria y su revolución a corto plazo, justo después del desafío de derrocar al régimen, y tal vez venga en primer lugar para algunos. El problema fundamental crónico e inherente al hablar de este problema es la contradicción de los datos acerca del Frente y de su papel real en muchos crímenes que se le han adjudicado a él o a la revolución en general. Algunos de estos crímenes han sido cometidos por el régimen directamente y otros son crímenes perpetrados por los grupos que utilizan el nombre de la revolución. Ello hace preguntarse por una tercera parte: grupos armados locales insertos en la revolución sin tener nada que ver con la llamada “yihad internacional”, carentes de toda agenda política verdadera. Poner todo lo anterior en un mismo saco como hacen los críticos de la revolución, o algunos activistas pacíficos, que a veces critican la militarización, con buena intención en el segundo caso, es en realidad una aproximación que complica la identificación de nuestros muchos problemas partiendo de la falsa idea de simplificarlos, y retrasa el hallazgo de soluciones reales. Añádase que cualquier intento serio de estudiar al Frente se enfrenta a la dificultad de determinar una jerarquía clara y unas bases de enfrentamiento conocidas, además de las fuentes de su financiación entre otras muchas cosas.

Si logramos pasar el abismo de estos datos y suponemos que hay una corriente salafista extremista armada que pretende cambiar el régimen sirio por la fuerza con la intención de establecer un Estado islámico (sobre cuyo significado puede que diverjan sus propios miembros), aún queda la dificultad de encontrar la política idónea para enfrentarse a esta corriente. Merece la pena pensar en el problema partiendo de situaciones homólogas de extremismo en el resto del mundo, donde se yuxtaponen varios factores como la pobreza, la ignorancia o la marginación política con los convenientes relatos de la injusticia histórica para conformar el ambiente humano que engendra movimientos extremistas en todas sus variedades. La presencia del régimen y sus prácticas represivas diarias en este sentido sigue siendo la más importante arma en el arsenal de Al-Nusra y el mejor instrumento de reclutamiento del que dispone, lo que de por sí niega la razón de su existencia al derrocarse el régimen. Es de sabios, cuando tal es la situación, que no se empuje a partes amplias de la corriente salafista fuera de las filas de la revolución para siempre, incluso antes de que termine y que se asiente el polvo de la lucha.

La oposición total e inamovible al Frente de al-Nusra por parte de la línea básica de la oposición política supondrá que se convierta directa y espontáneamente en un movimiento armado contrario al futuro Estado sirio, débil de por sí y lleno de problemas y cargas sociales, políticas y económicas, por no hablar de los enemigos militares que queden del régimen y sus shabbiha. Los movimientos nihilistas al estilo de Al-Nusra están al margen de la sociedad y florecen en los callejones traseros del Estado, de lo que se deduce que la Coalición Nacional tenga como primera y más importante misión en esta etapa el establecimiento de la mayor cantidad posible de puentes con la base social que simpatiza con Al-Nusra y la corriente salafista, e intentar introducir a dicha base en la vida política democrática. Entonces, el Frente será el núcleo más extremista y ajeno a la sociedad siria, y quizá la mayoría de esos núcleos estén conformados por no sirios, lo que facilitará la misión del enfrentamiento final con ellos al nuevo Estado sirio.

En muchos países de Occidente movimientos ideológicos extremistas, separatistas o incluso racistas en algunos casos realizan sus actividades y se les permite ejercer el derecho de expresión siempre que se haga de forma pacífica. Quizá el caso más cercano al sirio sea la inclusión de la corriente salafista egipcia, útero que engendró al más extremista de los movimientos yihadistas internacionales, en el proceso político electoral en Egipto, cuya revolución habría seguido un camino muchísimo peor si no se hubiera dado este positivo, por no decir sorprendente, paso. El más importante desafío al que se enfrentan los sirios en los próximos días es la hibridación de los grupos armados que piden un califato islámico para que su petición se transforme en una actividad política pacífica, sin imponer su opinión por la fuerza. Y quizá esta misión ya complicada de por sí no aumente más que en complicación si las fuerzas de la oposición política siguen una política de máximo enfrentamiento con el Frente y sus aliados como piden algunas voces.

La naciente Coalición Nacional debe, por tanto, tratar con manos de seda- no con puño de hierro- este tema y decidir su discurso y pasos futuros con sumo cuidado. Ahmad Moaz al-Jatib, que aún sigue en plena lucha de almas y razones en lo que a la calle de la revolución, enfrentada a una represión salvaje diaria, se refiere, no se equivoca al adoptar una política de apaciguamiento que evite que se abran dos frentes a un tiempo de cara a la revolución. Más aún, aunque uno de los pilares de la postura de la coalición Nacional sea rechazar la repugnante calificación de terrorismo que hizo EEUU del Frente de al-Nusra (para salvaguardar los intereses y las vidas estadounidenses, que no sirias obviamente), el segundo pilar ha de ser siempre la afirmación del espíritu civil de la revolución siria y la identidad futura democrática y plural del Estado en el que no se rechazará la opinión ajena. No envidio su puesto.

sábado, 19 de enero de 2013

La alternativa

Un cartel que muestra cómo los sirios ya no tragan con el "miedo al futuro":


"A todos los que tienen miedo de la alternativa a la caída del régimen:
Lo que pasa ahora es la alternativa a su no caída"
(Viernes de la universidad de la revolución, la ingeniería del martirio, 18/01/2012
Libres de la ciudad de Salamiya)
 

jueves, 17 de enero de 2013

La guerra contra los Hermanos divide al Golfo



Texto original: Al-Quds al-Arabi

Autor: Abdel Bari Atwan

Fecha:11/01/2013



Quien sigue los medios del Golfo, especialmente los saudíes, se da cuenta de la existencia de una campaña feroz contra el movimiento de los Hermanos Musulmanes y las corrientes islamistas en general, además de los grandes predicadores del Golfo cuya influencia ha aumentado en los últimos tiempos gracias a los medios de comunicación social como Facebook o Twitter, que hacen difícil a los estados y sus aparatos de seguridad especializados controlarlos y censurarlos como pueden hacer con los periódicos y sitios de internet. Si el teniente Dahi JalfanTamim, director de la policía de Dubai, es la vanguardia en esta campaña contra los Hermanos Musulmanes y ha sido de los primeros  en advertir seriamente de sus peligros, muchos artículos han comenzado a mostrar en la prensa saudí y emiratí ese mismo patrón, de una forma que sugiere que hay personas de alto nivel en el Estado que quieren abrir un frente contra ellos, ya sea en Egipto donde tienen ahora las riendas del poder, o en el Golfo mismo.

Esta campaña contra los Hermanos, y tal vez las corrientes salafistas después, supone una contradicción en relación con una alianza histórica entre los regímenes conservadores del Golfo y aquellos, una alianza que ha mantenido la estabilidad de estos regímenes y ha luchado contra todas las ideas de izquierdas y nacionalistas que suponían una amenaza para esta estabilidad a ojos de los gobernantes.

La pregunta que surge con fuerza estos días gira en torno a esta sorprendente rebelión del Golfo contra el pensamiento de los Hermanos, que había gozado de su apoyo, por no decir del control de la juventud de la zona durante los pasados ochenta años al permitírsele  a los pensadores y profesores de los Hermanos dominar el sector educativo y escoger los métodos de enseñanza, además de establecer asociaciones de prédica y beneficencia, no solo en los estados del Golfo, sino en todo el mundo. ¿Cómo se ha dado la vuelta a esta relación para pasar de ser una de amistad íntima y estratégica a una guerra abierta, por una de las partes al menos hasta ahora, es decir, entre los regímenes del Golfo y la organización de los Hermanos?
…

La respuesta a estos interrogantes y otros puede resumirse en los siguientes puntos:

Primero: Los gobiernos del Golfo se han dado cuenta de que los Hermanos Musulmanes son un movimiento “mundial” dirigido por una organización internacional, que exige fidelidad organizativa al Guía General en Egipto, y no a las autoridades locales, ni siquiera al líder de la organización en esos países.

Segundo: El dominio del movimiento islámico de los Hermanos del proceso de formación de las nuevas generaciones utilizándolo medios locales que han llevado a su dominio sobre el ejército y los servicios de seguridad, lo que les ha cualificado más que nunca para derrocar a los regímenes y acceder al poder, clave del miedo de los regímenes del Golfo.

Tercero: Debido a la debilidad de las corrientes liberales y de izquierdas en los países del Golfo, resultado de décadas de represión y persecución, las corrientes de los Hermanos, bien organizadas, se han convertido en la fuerza candidata para dirigir las revoluciones de la primavera árabe que piden un cambio político en los países del Golfo.

Cuarto: Las corrientes religiosas y de los Hermanos destacan especialmente por la independencia económica que las diferencia del resto de corrientes, debido a sus complejas redes organizativas y su acceso a importantes ingresos, pues dominan empresas y organizaciones financieras en los países del Golfo en concreto, lo que les ha hecho aunar las fuerzas política y económica.

Quinto: Los movimientos islámicos gozan de un gran apoyo en los centros populares porque su ideología se centra en la doctrina islámica y su dominio de las mezquitas, de forma directa o indirecta, lo que supone cinco pequeñas reuniones diarias y una gran reunión semanal cada viernes.

Sexto: Los movimientos islámicos no yihadistas y los Hermanos Musulmanes en concreto siguen una política de autocontrol y de evitar todo enfrentamiento con el Estado, lo que explica el silencio del movimiento de los Hermanos en Egipto de cara a los ataques en su contra y su insistencia en guardar la calma. También enviaron delegaciones a los Emiratos para solucionar la crisis de los detenidos por métodos pacíficos. No sorprende que los escritores saudíes acusen a los Hermanos de seguir el “principio del disimulo (taqiyya)” en sus prácticas organizativas.

Los Estados del Golfo, resumiendo mucho, están nerviosos por el dominio de los Hermanos en Egipto, Túnez y Sudán y sus intentos de dominar Jordania, Yemen y Siria, pues se sienten cercados y amenazados de caer en manos del nuevo eje de los Hermanos, según la teoría del efecto dominó político.

Esta campaña feroz saudí y del Golfo contra los Hermanos tiene ventajas y desventajas en lo que se refiere a los regímenes en la península Arábiga. Las ventajas se resumen en el intento de fortalecer el frente interior y reducir la influencia de los Hermanos Musulmanes, pero parece una solución tardía en nuestra opinión, por la falta de un aliado alternativo en que apoyarse, dada la ausencia de la izquierda y los liberales, y dada la debilidad de su arraigo en las sociedades conservadoras del Golfo. Todos los nuevos intentos de fortalecer a esta corriente liberal siguen teniendo una influencia limitada como demuestra el decreto emitido por el monarca saudí, el rey Abdalá ben Abdel Aziz, para introducir a treinta mujeres en el Consejo Consultivo, un paso que le va a crear más problemas que soluciones, especialmente en la institución wahabí que apoya al régimen y que se opone a cualquier papel de la mujer, en calidad de igualdad al hombre, en la sociedad.
El peligro de este ataque contra los Hermanos es el tener que enfrentarse a la institución religiosa y a un gran número de predicadores críticos, como los sheijs Salman Awda, Muhammad al-Arifi, Safar al-Hawali, Muhsin al-Awayi, A’id al-Qarani y algunos seguidores suyos en Twitter, que superan el millón y siguen creciendo.

El sheij Salman al-Awda, el destacado predicador saudí, se unió recientemente a la campaña que exige un que se establezca un Consejo Consultivo elegido, mientras que otros exigen que se rindan cuentas precisas de cómo se gasta el dinero público y que se controle el nuevo presupuesto del Estado, que es el más voluminoso (llega a 223.000 millones de dólares). Hay también una feroz campaña para apartar a los príncipes, que se han apoderado de millones de hectáreas de tierra sin derecho.

Los grandes responsables del Golfo creen que hay una alianza egipcio-turco-catarí tras esta oleada de los Hermanos que quiere dominar la zona y que ha de ser combatida. Ello explica la creciente brecha saudí-turca y la guerra que han declarado los Emiratos al régimen del presidente Mursi en Egipto apoyando al opositor Frente de Salvación Egipcio.
…

Debemos reconocer que el miedo de los estados del Golfo es legítimo, pues este nuevo triángulo es muy peligroso si se fortalece, se cohesiona y continúa, porque goza de las fuerzas militar (Turquía), financiera (Catar) y humana-estratégica (Egipto), y está ocupando poco a poco el lugar del histórico triángulo egipcio-saudí-sirio que ha dominado la zona durante los últimos cuarenta años, habiendo sacado a Iraq de la ecuación y habiendo preparado el camino para la paz con Israel.

Si el primer triángulo se basaba en la estrecha relación con Occidente y EEU, el nuevo triángulo camina en la misma dirección, y tal vez su relación con EEUU sea aún más estrecha, aunque sea temporalmente, mientras dure la presidencia de Barack Obama.

El régimen sirio será el más beneficiado de esta lucha explosiva en el seno del frente que se opone a que se mantenga en el poder y que apoya a la oposición armada que quiere derrocarlo. Los Hermanos Musulmanes son la espina dorsal de esta oposición (oficial) y el Frente yihadista de al-Nusra es el elemento con mayor presencia sobre el terreno, cuya independencia supone un gran peligro para el régimen sirio y los países del Golfo.

Ojalá los pasos que han dado las autoridades saudíes últimamente, como la decisión de prohibir los canales sectarios salafistas, o las palabras de su ministro de Exteriores Saúd al-Faisal sobre su apoyo a la solución pacífica y sobre que la cuestión de la salida de Asad deberían decidirla los sirios -él que era un halcón pidiendo que se armase a la oposición-, son todo indicios de que la postura saudí está cambiando y confirma los informes de que se han retomado los contactos secretos entre Damasco y Riad.

El flujo de predicadores saudíes y del Golfo hacia El Cairo, el último de los cuales ha sido el doctor Muhammad al-Arifi, que dio un discurso en la mezquita de Amr ben al-As en el corazón de la capital y en el que pidió que los empresarios del Golfo invirtieran en Egipto y no en Occidente, es uno de los más destacados aspectos de la nueva escena del Golfo: gobiernos que se oponen al régimen egipcio de los Hermanos con fuerza y predicadores críticos que están en su interior.

No podemos olvidar en este contexto el nuevo peregrinaje iraní a El Cairo, la visita de Ali Akbar Salehi, el ministro de Exteriores, la ovación que lo recibió, la invitación que traía para el presidente Muhammad Mursi de visitar Teherán, y el momento en que se produjo. El olfato iraní tiene una fuerte sensibilidad para oler los cambios que suceden en la región para ponerlo al servicio de sus intereses. Los próximos meses y semanas estarán cargados de sorpresas y no podemos hacer otra cosa que esperar y estar vigilantes, intentando entender las nuevas interacciones y alianzas que acechan, y los rápidos cambios, cambios que reconfigurarán la región radicalmente.

domingo, 13 de enero de 2013

Bashar al-Asad no tiene quien participe en su "solución política"



Texto original: Al-Hayat 

Autor: Yassin al-Hajj Saleh

Fecha: 13/01/2013

 
Bashar Al-Asad no tiene quien participe en su “solución política”. ¿Quién iba a participar? ¿Los terroristas, takfiríes y asesinos? ¿Esos que están pagados por actores regionales? Uno puede no encontrar a un compañero adecuado para casarse, pero ¿niega eso su deseo de matrimonio? Tal vez no encuentre al compañero adecuado, tal vez a nadie le guste como compañero, pero ¿qué culpa tiene si no lo encuentra?

La situación de Bashar al-Asad es la misma que este sujeto que desea casarse. Pero ¿cuándo no ha sido esa su situación? ¿Cuándo ha tenido compañeros de pensamiento sobre la cuestión siria? ¿Es esta ausencia de compañeros resultado de la situación excepcional en Siria hoy, como dijo el presidente heredero, o es la definición del régimen del padre y el hijo?

La realidad es que la “Siria de al-Asad” es el país en que Asad no tiene compañeros. Su propio nombre niega la participación. En esta Siria hay sirvientes y vasallos, pero no hay compañeros o socios, ni enemigos, ni contrarios. Esto es resultado de la formación de la “Siria de al-Asad” y su profunda “constitución”, y no es algo que haya nacido hoy o hace 22 meses. El señor Bashar no habría heredado el gobierno de la “república” si no hubiera sido porque el señor padre se encargó de cortar toda cabeza política independiente en el país, ya fuera asesinándola, encarcelándola, negándola, adiestrándola, cooptándola o corrompiéndola. ¿Es entonces la falta de compañeros una situación desgraciada con la que choca el señor Bashar, o es en cambio la conditio sine qua non para que ocupe el puesto que hoy ocupa? ¿Habría sido alguien como él presidente de Siria si los sirios hubieran sido libres, contrarios a él y partícipes en (los asuntos) de su país?

Pero ¿no hemos oído ya esto sobre la falta de partícipes de boca de una potencia regional que habló también sobre los “terroristas” y “asesinos” para concluir que no tienen quien participe en la “solución política”, cuyo nombre es, según lo llama dicho actor, “proceso de paz”? Se trata de un actor conocida también por su oscilación entre la negación de la existencia de un pueblo entero y su genocidio político y moral, además de la destrucción de sus condiciones de vida, lo que ha dejado totalmente en sus manos la decisión de rendirse y no recibir nada, o resistirlo. Entonces se rebela contra los terroristas y los asesinos, que no son serios en su participación en el “proceso de paz” y no tiene nada que darles. El nombre de esa parte es… Israel.

A pesar de que “la ciencia de la revolución” asadiana dice que la revolución tiene pensadores y líderes, algo que no ha encontrado en la supuesta revolución siria el hombre que siempre se siente incomprendido (y hace graciosas digresiones que lo hacen menos comprensible todo aún), a pesar de esta “ciencia de la revolución”, Bashar no ha encontrado más que a Israel, que ocupa el Golán y es el enemigo nacional de los sirios, para usarlo como ejemplo. Con un poquito de esfuerzo podría no haber caído en ello.

¿Se trata de un chiste mordaz? Es la lógica de la estructura política siria en la que Bashar ocupa el primer puesto, la “constitución” como ya se ha dicho. Esta estructura que se basó desde el inicio hace cuatro décadas en la transformación de los sirios en sirvientes, y en su genocidio político y moral, es una copia original de la estructura organizativa de la relación de Israel con el pueblo palestino.

La diferencia es que las víctimas del genocidio israelí son los enemigos palestinos, mientras que los sirios son los exterminados en la “Siria de Asad”. En ambos casos, el genocidio político y moral es el preludio catalizador del genocidio físico. ¿Acaso la vida de eso “chusma inmunda” no tiene el mismo valor que la vida de Bashar? Hace más de una generación su padre fue víctima de un intento de asesinato, y su tío se encargó de matar a mil personas de esa “chusma” en la cárcel de Tadmor. Ese es el parámetro y el hombre lo sigue a pies juntillas.

Y es también el parámetro israelí y colonialista como bien es sabido.

Es precisamente esta estructura israelí la que se reflejó días después del discurso en el acuerdo de intercambio de prisioneros sirios del régimen con los prisioneros iraníes que tenía el “Ejército Libre”. El hecho es bien extraño: el régimen sirio liberó a los 2.136 sirios que tenía detenidos, hombres y mujeres, y a algunos turcos para que los luchadores opositores liberasen a 48 iraníes detenidos desde el pasado mes de agosto. Todo lo que sabemos de los sirios detenidos es que eran activistas pacíficos políticos y de derechos, algunos de los cuales se oponen a la lucha armada.

¿Quién es el sirio cuando la resistencia libera a sirios que había detenido el régimen mientras que el régimen asadiano libera a iraníes? Ciertamente, Bashar no tiene compañeros… sirios.

Y lo raro pasa a ser surrealista cuando sabemos que el régimen se negó en otra ocasión a intercambiar prisioneros sirios en sus cárceles por militares y shabbiha en manos de la resistencia armada. El régimen asadiano no se basa solo en la negación del valor humano de los opositores, sino que niega el de todos los sirios. Los sirios son de uno de estos dos tipos según su tradición: un partidario servidor cuya vida carece de valor o un opositor cuya vida también carece de todo valor. Como los enemigos, los partidarios del régimen no son compañeros de Bashar al-Asad en la “Siria de Asad”. Sueñan si piensan que lo son y ellos son los únicos responsables de ello. Son sirvientes y seguidores, escudos vivos que defienden al señor y su séquito. Y el señor es uno por definición.

Cuántas veces han descubierto los hombres del régimen, desde Abd al-Halim Khaddam pasando por Ghazi Kanaan y Riad Hiyab hasta llegar a Manaf Tlass y su padre que son sirvientes, que no pueden contradecir en nada al régimen que los considera sus pilares y que pierden su inmunidad y dignidad si lo hacen. Ello también se aplica a Faruq al-Sharaa y todos los que no son señores en su país ni compañeros en el gobierno de Siria. No hay compañeros en este régimen en el que Bashar al-Asad casi ocupa hoy una posición impersonal, siendo un mero título oficial de la autoridad efectiva que hoy ocupan las relaciones de parentesco sanguíneo y sectario y actores fuera del país. Una posición sin precedentes para garantizar su permanencia y cohesión. Lo que dice el vergonzoso acuerdo de intercambio es que la “Siria de (Bashar) al-Asad” es un país vasallo de Irán y muy independiente de… Siria.

jueves, 10 de enero de 2013

Si las palabras pudieran



Texto original: Al-Quds al-Arabi

Autor: Elías Khoury

Fecha: 07/01/2013



San Juan comenzó su Evangelio con una expresión que resume todo lo que se diga: “Al principio era el verbo”, que para él es el logos griego; es decir, una mezcla entre la expresión y la acción. Es una palabra como acción y no como nombre. Así, el evangelista, mientras contaba la historia de Jesús el nazareno, al que los árabes llaman Jesús hijo de María, unía la palabra con el hecho, pues la palabra se convirtió en un ser humano, y el ser humano en el señor de la historia.

Esta es la relación entre la palabra y la acción, el inicio y la transformación, y es la cara más importante de la relación entre la literatura y su autor. Es la aspiración de las palabras que sobrepasa la hoja blanca para saltar desde entre las líneas y salir por entre las tapas del libro, para transformarse en una acción cambiante y en una historia que contribuye a la creación de la historia.

Escribo estas palabras el día de Navidad, no para recuperar la historia del hijo de la nazarena, su alienación en este mundo y cómo subió a la cruz de los dolores, como una palabra de la que se han derramado la sangre y el agua, por no decir que para contar la tortura de las palabras en este tiempo árabe cubierto de sangre y dudas, y su búsqueda del principio que se convierte en palabra.

Si las palabras hubieran sido acciones en la historia, nos habríamos limitado a la sangre de forma simbólica, y al dolor que se nos presenta en la memoria del dolor, pero las palabras son solo palabras, mientras la lengua jadea tras el dolor y las palabras se convierten en heridas que derraman sangre, igual que se derrama la sangre de los sirios y las sirias sobre la tierra de la historia.

La palabra es una herida, así se plasmó su significado en la lengua de los árabes. La herida comenzó de camino a Damasco según el Evangelio. Saulo, que se convertiría en el profeta Pablo, no vio la luz en el camino a Damasco, sino que vio una herida, y sus ojos se apagaron antes de recuperar la visión con la palabra. Por ello, los sirios llamaron a Dariya [1] así, pues es la “casa/lugar de la visión”, como dicen los lingüistas. En la casa de la visión, que se llamó Dariya, los sirios y las sirias vieron el terror de la sangre y se perpetró la mayor y más atroz masacre. Las palabras no consolarán a la gente de la ciudad, del mismo modo que no les acompañarán las flores y las botellas de agua que repartió Ghiath Mátar a  los soldados al inicio de la revolución, ni tampoco el cadáver de su hijo que les fue devuelto deformado por la tortura y garabateado como una palabra cubierta de heridas.

Si las palabras pudieran, se habrían mezclado con la lluvia para hacerse transparentes como el agua y habrían cubierto nuestros espíritus de colores sin nombre, y habrían pintado nuestra región de nuevo.

Si pudieran, Siria, las palabras, hoy serías una rosa en la que se abren los pétalos y una canción al amor que se mezcla con la valentía y la belleza, que se derrama como los siete mares, y dibujada como el blanco que cubre Hermón [2] con el candor del invierno.

Si las palabras pudieran, veríamos una nueva tierra y un nuevo cielo y diríamos al dictador que se marche, y se marcharía tal y como le dijéramos.

Las palabras han colonizado nuestros cuerpos y sangramos por ellas. La gente se ha convertido en palabras escritas con la tristeza, la resistencia, el amor y la muerte.

Aprendemos de ti, Siria, que nuestros cuerpos son palabras y que lo que tú creas, oh país, con tus hijos es el inicio de la escritura que se ha convertido en las ramas del árbol de los mártires que nos da sombra con la luz.

Una luz sobre otra. El ser humano resplandece como una rama en un olivo palestino, cuya edad es eterna, y cuyo espíritu se ilumina con el aceite del martirio. Vemos nuestras palabras habiéndose convertido en cuerpos y vemos la tierra como un libro, en que escribimos con polvo, agua y sangre e iluminamos en la oscuridad: “Al principio era el Verbo”.

Este inicio que hemos esperado largamente viene lento y contaminado con el barro de la historia, pero viene, Siria, así que espéranos con el agua de la vida. No te entristezcas, porque la palabra se ha convertido en cuerpo y aquí están los cuerpos de la gente escribiéndote y escribiéndose en ti.

Te veo al alba como una aurora y en la luz una luz, así que sal sobre nuestros cuerpos que se han convertido en letras que escriben sus nombres sobre el tuyo.

[1] Dar ru’ya es en árabe “la casa de la visión, el lugar de la visión”.
[2] En árabe se conoce también como Jabal al-Sheij, el monte del anciano, porque la nieve lo cubre formando una larga “barba” blanca.